Cóccaro Erardo

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Erardo José Coccaro

La lista de jugadores uruguayos que pasaron por Gimnasia en los últimos 25 años es extensa. Desde el Topo Sanguinetti y Hugo Romeo Guerra, pasando por Diego Alonso, hasta José Perdomo y su inolvidable gol del terremoto, que dejó un saldo de 1200 muertos. Bah, no, no fue tan grave, pero según los hinchas triperos estuvo cerca (?).

Erardo Cóccaro también integra esa nómina de futbolistas charrúas que vistieron la casaca del Lobo. Aunque su andar estuvo muy lejos de parecerse al de sus compatriotas más famosos en el Bosque.

Se había adueñado del mediocampo de Progreso (1981 a 1987), donde fue campeón y compañero del gran Johnny Miqueiro, ganándose la chance de ser relleno de la Selección charrúa que obtuvo la Copa América en 1987. Su participación con la camiseta celeste, sin embargo, fue pobre. Apenas si jugó dos partidos amistosos: uno ante Argentinos Juniors y otro frente a un…Sindicato de Seguros.

Tras pasar por Peñarol (1987/88), arribó a La Plata y se sumó al plantel de Gimnasia, donde sólo disputó 6 partidos y ni un gol pudo hacer para comprobar si le tocaba de premio algún sismo o por lo menos una ovación.

De regreso en Uruguay, dio la vuelta olímpica con Bella Vista (1990) al lado de Henry López Báez, Sergio Umpiérrez y Ricardo Canals, entre otros. Ya retirado, se dedicó a la dirección técnica y pasó por la Primera de Progreso, además de las divisiones formativas de Rentistas, Peñarol y Liverpool. Se llama Erardo, bastante hizo.

Arata Julio

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Julio César Arata (el Ñato)

Calculamos que el 99% de los hinchas de Boca se acordaron y se acuerdan merecidamente de la mamá de Habegger. Y ni hace falta aclarar los motivos. Pero hay una minoría, muy chiquita, que tal vez piense distinto. Y nos referimos en particular a Julio César Arata, más algunos amigos y familiares seguramente.

¿Por qué decimos esto? Porque el Ñato, delantero de punta, de 179 centímetros y buena velocidad, vio cumplido su sueño el 1 de agosto de 1993, gracias al ojo clínico del Profesor. Boca empataba 0 a 0 con Argentinos en cancha de Vélez por la Copa Centenario y a los 15 del segundo tiempo, el técnico pateó el tablero sacando a la Rata Rodríguez y poniendo a nuestro homenajeado. La idea habrá sido ganar algo de peso ofensivo. Pero ni bien el Ñato entró y se acomodó en el campo de juego, el Bicho metió una contra, Lauría Calvo marcó el único gol del partido y Arata tuvo que mover del medio para tocar su primera pelota. La derrota 0-1, en un partido único de Ronda de Perdedores, signifcó desde ya la eliminación de Boca y el final de un ciclo. Ah, y dicho sea de paso, el final de Arata con la azul y oro.

Tras esa única media hora en la cancha, lejísimos habían quedado sus sueños blanqueados a principios del ’93: «…espero poder mostrarme en Reserva y andar bien, que pueda seguir metiendo goles. Y si algún día se da la oportunidad de jugar en Primera, rendir al máximo para el bien de Boca…«.

A años luz había dejado su llegada a la Novena procedente de Belgrano de General Arenales. Y con 21 pirulos sabía que la escoba que pedirían Alegre y Heller, más la lista de refuerzos que acercarían los empresarios de moda, lo dejaban parado en la cornisa.

Aguantó un año más en el club, desde ya sin rodaje de ningún tipo, y para la temporada 1994/95 se marchó a Douglas Haig, el famoso Milan de Pergamino.

(Publicado casi (?) en simultáneo con Imborrable Boca)

Quilmes 1997/98

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Este team repleto de figuras en decadencia no es tan recordado entre los grandes fracasos de Quilmes sólo porque lo que vino un par de años después, con las 5 finales perdidas, fue insuperable.

En la foto, arriba: Mauricio López, Sergio de Bonis, Damián Teres, Rafael Dudamel, Fabricio Fuentes, Luis Velázquez y el Galgo Gustavo Dezotti. Abajo: Néstor Lorenzo, el Yaya Rossi, Lalo Colombo y Lorenzo Frutos. Ese día, el Cervecero goleó 4 a 1 al Deportivo Italiano, con un dato fundamental: uno de los goles lo convirtió el arquero venezolano, de penal.

El equipo (que también tenía a Sciutti, Morello, Knuttsen, Gerk y Claudio Graf, entre otros) nunca terminó de acomodarse, luego llegó el bajón, el cambio de DT (se fue Yudica, arribó Trullet), el ingreso de algunos juveniles, la clasificación a la zona Campeonato, la eliminación a manos de Talleres, el acceso al octogonal por un ascenso a Primera; y una pecheada más, de local, ante Aldosivi de Mar del Plata.

(Gracias Mane Klasesmeier)

Belgrano 1 – Argentina 1 (1974)

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Como preparación para el Mundial 1974, el 26 de abril de ese año la Selección Argentina visitó a Belgrano de Córdoba en su estadio del Barrio Alberdi. Y casi se lleva un susto grande, porque estaba perdiendo con gol de Ardiles hasta que, faltando 15 minutos para el final, el Mencho Balbuena sacó un derechazo que estableció la igualdad definitiva. En la imagen, se puede apreciar nitidamente (?) el gol del empate.