Corría el verano de 1997 cuando Diego Maradona encontró en Peñarol de Montevideo la oportunidad de cumplir un sueño postergado en su carrera: disputar la Copa Libertadores. Si bien ya casi era un ex jugador y arrastraba varios meses de inactividad, el Dié seguía siendo atractivo para cualquier equipo con ganas de sumar protagonismo. Por eso el hijo del Presidente del Manya, Juan Pedro Damiani, encabezó las negociaciones y dio la cara ante los medios para explicar los riesgos de la aventura…que finalmente se frustró. El lunes 17 de febrero de 1997 la comisión directiva del club uruguayo aprobó la contratación pero esa misma semana Maradona rompió relaciones: «A mí no me van a apurar como a un novato. Hablé ayer a la tarde con Damiani y estaba todo bien. No sé qué pudo haber pasado, pero para mí que se les cayó algo y le quieren echar la culpa a Maradona. Pero si se cayó lo de Peñarol, no me voy a morir por eso. A mis 36 años no voy a ir a entrenar todos los días, por más que sea Peñarol, Boca, Liverpool o el Milan«. Y agregó sobre su posible regreso al Xeneize de Macri: «Yo no coqueteo con nadie. A Boca le dije que no porque tuvo tiempo suficiente durante el verano. Además yo no puedo jugar donde está el cartonero ese«. Por supuesto, terminó firmando con Boca.
(Gracias Archivo 10)






