La Selección Argentina que se preparaba para jugar el Mundial 1974 enfrentó en un amistoso a Aldosivi el 11 de abril de aquel año. Es necesario decir que el conjunto marplatense estaba reforzado con algunos jugadores del medio local, pero aún así merece destacarse su actuación. Ese equipo formó con Ucha; Diez, Fortunato, Raimondi, Maschio; Di Donato, Ovidio Ferlich; Alberto Gómez (Crespo); Guillermo Trama (Arneses), Mústico y Lencina. Por su parte, Argentina lo hizo con Santoro (Fillol); Wolff, Togneri, Sá, Tarantini (Pagnanini); Squeo, Cocco, Chazarreta (Telch); Balbuena, Potente y Bertoni. El único gol para los dirigidos por Vladislao Cap lo marcó Potente, a los 7 minutos de la etapa inicial.
Aldabe Carlos

Carlos Roberto Aldabe. Defensor argentino. Jugó en los 30’s, 40’s y 50’s.
Presente
Excursionistas con la de Defe 1987
El blanco y negro de la foto no permite apreciar, a simple vista, la curiosidad del asunto. Esa formación corresponde al equipo de Excursionistas que en febrero de 1987 le ganó 1 a 0 a Laferrere. ¿Y qué es lo raro? ¡Que Excursio usó la camiseta de Defensores de Belgrano! La similitud con los colores de su rival de turno, obligó seguramente al verde del Bajo Belgrano a cambiar su indumentaria. ¿Pero qué habrá pasado para que tuviesen que pedir prestadas las camisetas de su enemigo histórico?
(Créditos a Carlos Machin, agradecimientos a Mariano Kon y Javier Sayegh)
Los cambios sólo de mañana, culeao (?)
Repasamos los hechos más importantes del mundo baldosero en los últimos días:
– El de la foto no es más ni menos que el Tiburón Julio Mugnani. El ex Belgrano se dio cuenta de que no podía seguir robando con aquel gol a Quilmes (en la Promoción de 2001) y se retiró para dedicarse al local de ropa que atiende su mujer, en Córdoba. Acá un extracto de la jugosa nota que le hizo el sitio Día a Día.
–¿Qué le pasó a tu carrera? Pintabas para mucho más en tu inicio.
–Lo que marcó un click fue el pase que no se hizo a Gimnasia La Plata (en 2001). Seguro fue eso, fue difícil, se manoseó mi persona por parte de Chichín Ledesma.–Venías haciendo una buena historia en Belgrano.
–Sí, me decían que iba a ser el sucesor del Luifa Artime y me encantaba. Yo debuté en 2000, en la cancha de Ferro, en un partido contra Argentinos Juniors. Ese día jugamos un montón de pibes porque el club estaba inhibido. Entré en el segundo tiempo e hice el gol del empate. Todos decían que era un elegido. Y más después de lo que pasó con Quilmes.–¿Cómo contarías ese gol famoso en primera persona?
–No puedo, no hay palabras. Estábamos 0-0 y había que ganar para no descender. Qué sé yo, cayó la pelota y le pegué de media vuelta. Entró y se me vino el mundo encima. Abría los ojos y veía a personas llorando pegadas al alambrado. Me alzaban los compañeros. Temblaba el campo de juego. Ese gol me queda para siempre, me lo llevo hasta el fin del mundo. Eso es el fútbol. Si bien me dejó la amargura de lo que pasó con Ledesma, también me dejó esta felicidad increíble de ese gol. No tiene precio ese gol con Quilmes. Es un tesoro para mí.– Mariano Mc Coubrey hizo un gol en la victoria 3 a 1 de Alvarado de Mar del Plata ante Ferro Carril Sud, en Olavarría, quebrando una racha de 456 minutos sin convertir que tenía el Torito.
– Mariano Juan y el Guapo Flores se pusieron la camiseta de Huracán en el torneo de futsal que se realizo la semana pasada en cercanías al obelisco. Al ex hombre del Ajax le rompieron los ligamentos a los 5 minutos, mientras que Flores metió el gol del empate en la final contra Boca. Además erro un penal en la definición que dejó segundo al Globo.
– Nos enteramos a través del Blog de la MLS que Junior Ischia y Martín Saric estuvieron probándose en el Toronto FC. Aparentemente no quedaron.
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Fuera de stock: Karina Morales
Karina Morales
¿Quién no sueña con tener un hijo como Tomasito que juegue de 10 en la Selección? Pocos lo pueden hacer realidad, claro. Y uno de ellos fue el papá de Karina Morales, una nena que vino al Mundo en agosto de 1971 y que, contra todos los prejuicios, se dedicó al fútbol con singular éxito.
Zurda como el Diego y porteña como Pekarnik (?), empezó a mezclarse en los picados con los varones y un poco más grandecita, con 16 años, se incorporó al equipo femenino de Yupanqui. En 1988 el padre la llevó a probarse a River Plate y ahí arrancaría una carrera que tendría su pico de popularidad casi 10 temporadas más tarde.
En efecto, 1998 fue su gran año. Figura del Millonario (salió goleadora de dos torneos seguidos), obtuvo su 5º título en forma consecutiva y ratificó su nivel en la Selección subcampeona del Sudamericano. De Karina se hablaba, y no sólo en el ambiente de las chicas.
Por aquel entonces, Morales era parte del recordado programa de entretenimientos «Locos por el Fútbol» (Canal 13), que se transmitía semana tras semana desde algún estadio de la Argentina. Su función, básicamente, era la de patearle penales a los participantes que eran escogidos entre el público. Pero también, cuando la necesitaban, integraba el equipo del staff (Matías Martín y el Matador Kempes, entre otros) que solía enfrentarse a viejas glorias.
Episodio violento y desaparición mediática
Aquellos que recuerdan a Karina Morales saben que, a pesar de ser una mujer, no se achicaba cuando jugaba contra los hombres. Y eso, quizás, le hizo perder la noción del peligro frente a uno de los jugadores más asesinos de todos los tiempos.
En uno de los tantos partidos que el team del programa enfrentó a un combinado de ex futbolistas, la piba tuvo la mala fortuna de enfrentar mano a mano al Moncho Monzón, que sin medir sexo, raza ni religión, la levantó por el aire con una hermosa plancha que dejó inmóviles a propios y extraños. Recién después de algunos segundos de silencio y estupor, Morales alcanzó a dar señales de vida desde el suelo y la tranquilidad volvió al ambiente. Monzón, se excusaría como tantas otras veces, culpando al césped mojado y a los tapones inadecuados. Ese día, sin saberlo, le indicaría el camino del retiro televisivo a una fugaz estrella que tuvo el fútbol, la hoy olvidada Karina Morales.
Mondragon Faryd
Under ladrón: Lies Malek
Lies Malek
Aprovechándose de que en nuestro país no se sigue mucho (?) la liga de Argelia, Lies llegó a Buenos Aires a mediado de los 90’s y tiró unos pergaminos incomprobables: «Me inicié de pequeño en el CR Belcourt, pasé por el Hydra AC, me mudé a Francia para hacer inferiores en el Nantes y de ahí me llamaron para integrar la selección juvenil argelina«.
Para asegurarse un poco más de chapa, agregó: «dos veces seguidas fui elegido el mejor jugador juvenil. Además jugué en el Rotweiss Essen, del ascenso alemán«. Fue así como el Turco Julio Asad escuchó «Essen«, pensó en una olla y se emocionó. Lo vio jugar un poquito y sin dudarlo se lo llevó al equipo que dirigía en aquel lejano 1997, Almirante Brown.
Los muchachos de La Fragata, vale decir, estuvieron bastante blanditos con Malek. En los entrenamientos no lo putearon ni le pidieron que vaya al frente, entonces el argelino no tuvo la necesidad de sacar un arma. Bah, tampoco tuvo la necesidad de ponerse la camiseta porque una inhibición que pesaba sobre Almirante le negó la posibilidad de firmar como refuerzo y apenas si tuvo tiempo de saludar al Cabezón Allegue.
Antes de irse y desaparecer misteriosamente, se puso un turbante para la revista Mística y reflexionó sobre su trunco destino en el fútbol argentino: «Alá habrá querido que así fuera«.






