Esta incesante búsqueda de clubes aptos para baldosear, nos llevó hasta la Regional Preferente de Extremadura, la quinta división de la liga española de fútbol. Ahí juega la Asociación Deportiva Sagrada Cena. Veamos qué tiene para picar.
Entrada
El club pertenece a Cáceres, una ciudad de 92 mil habitantes que es capital de la provincia homónima, situada en oeste español. No es casualidad, además, que sea el municipio más extenso del país. Los jugadores que desembarcan en esas tierras necesitan mucho espacio y no precisamente para tirar el achique.
Plato Principal
La receta tradicional de la zona es la Chafaina, una comida a base de carne de cordero, cebolla, ajo, laurel y ají, que admite otros condimentos y variantes de acuerdo al lugar dónde se cocine. Se acompaña con vino tinto, obvio. No van a ser tan cabezas de pedirse una H2O Citrus (?).
Ah, además de comer abundantemente, los hombres del Sagrada Cena acostumbran a jugar al fútbol, más o menos una vez a la semana. Los resultados, por supuesto, no son los mejores. El equipo casi siempre pelea abajo, pero con la panza llena y el corazón contento.
En el mismo torneo participan equipos como el mítico Extremadura y otros no tan conocidos por estas pampas, como el Malpartida, el Chinato y el Campanario. Aunque éste último puede que a alguno le suene.
Postre
Dato clave: el sitio oficial del AD Sagrada Cena tiene el banner de una cafetería-chocolatería de Cáceres. Es probable que el sponsoreo contemple alguna especie de canje para que sus jugadores puedan probar las delicias del local. Un cafecito con una porción de selva negra garpa bastante para terminar la noche previa a un partido.
Argentinos que actualmente hacen turrismo: aparentemente son tres. Uno se llama Ariel Battaglia, es delantero, le dicen «el Bochi», aunque también lo apodaron «El Pulcro». De los otros dos sólo sabemos que los llaman «Leo» y «Franco«.
Argentinos que han hecho turrismo: no muchos. Creemos que a partir de este informe se abre una transitada ruta, al mejor estilo Mar del Plata-Mallorca.
Probabilidades de baldosear en ese club: 80%. Sabemos que hay jugadores como Cristian Fabbiani, Ángel Puertas, Sebastián Cobelli, Federico Nieto, el Ancho Ibarra y muchos otros que marcarían la diferencia en una liga así. Pero jugar con exceso de peso no es para cualquiera. El profesionalismo a baja escala exige, también, cierto compromiso con el estado físico si el objetivo es consagrarse deportivamente. Ahora bien, si lo que estaba buscando, usted Señor baldosero, es morfar a cuatro manos, ni lo piense. El Sagrada Cena siempre tiene un lugar más en la mesa.









