¿Cuál sería el típico chamuyo del Gordo Kenig?
Un poco nuestro
En Una Baldosa, antes de convertirse en este blog, había sido la sección de un programa de Rock & Pop Beach (FM 98.9, Mar del Plata) llamado «Maldita Radio«. Hace más de dos años, surgió la idea de retomar la sección baldosera en el mismo espacio e ir publicando acá las entrevistas que íbamos haciendo. Así fue como pudimos escuchar a Darío Dubois, Kurt Lutman, Alejandro Allegue y Orestes Katorosz, entre otros.
El sábado por la noche, mientras los argentinos todavía estaban gritando el gol de Palermo, en Córdoba se entregaron los premios Martín Fierro Federal. Y ahí, Maldita Radio se llevó la estatuilla por mejor programa radial de entretenimientos de 2008. Es por eso que, haciendo honor a una de las categorías de este post, nos nace decir que el reconocimiento lo sentimos un poco propio. La otra era blanquear que hoy es feriado y es una buena oportunidad para robar con un post que no nos haga laburar demasiado. Y a decir verdad, cualquiera de las dos cosas son ciertas.
Algunas notas de En Una Baldosa en «Maldita Radio»:
#1– Nota a Sebastián Ablín.
#3– Nota a Darío Dubois.
#5– Nota a Luciano Zaidelis.
#8– Nota a Rodolfo de Paoli.
#11– Nota a Orestes Katorosz.
#13– Nota a Edgardo Mazzeo.
#20– Nota a Oscar Tubio.
#24– Nota a Horacio Stringa, ex defensor/arquero.
#28– Nota a Juan Manuel Suligoy.
#29– Nota a Adrián Czornomaz.
#30– Nota a Alejandro Allegue.
Ardiles Osvaldo

Osvaldo César Ardiles «Ossie». Mediocampista argentino. Jugó entre 1973 y 1991.
Laura (de Aitor Ocio)


Lorenzo Néstor
Cataldo Néstor
Néstor Enrique Cataldo
Delantero nacido el 23 de agosto de 1960 en Buenos Aires, se inició en Vélez Sarsfield, donde debutó apenas cumplidos 17 años, en una derrota frente a Platense. Había muchas expectativas depositadas en Cataldo, tantas que hasta llegó a integrar la Selección Argentina Sub-20, pero una fractura en el tobillo lo dejó fuera del equipo campeón mundial en Japón, en 1979.
Continuó en el club de Liniers hasta 1982, cuando fue transferido a Unión de Santa Fe. Allí no le fue del todo bien, y de golpe apareció en Estudiantes de Río IV para jugar la Liga Regional. Parecía un paso atrás en su carrera, pero la clasificación que el equipo obtuvo para el Nacional 1984 lo catapultó a los planos internacionales: FAS, de El Salvador, fue su nuevo destino. Y mal no le fue: su aporte (6 goles en un año) sirvió para que uno de los clubes más populares de ese país alcance el título.
Muy probablemente, si su carrera hubiese continuado allí, hoy no existiría este post. Cataldo podría haberse convertido en ídolo en el país del Mágico González, sacarle el jugo a un mejor contrato, disfrutar del clima centroamericano. Pero se la jugó por la familia: “Jugué solo una temporada porque mi mujer estaba embarazada y vino a tener nuestro hijo acá”, explicó. Y así, su siguiente destino fue Defensores de Belgrano, para disputar la vieja Primera B. Un año le bastó para demostrar que no era un jugador de ascenso, y Argentinos Juniors posó sus ojos en él.
En 1986 llegó al Bicho. Significaba una oportunidad única para lucirse al lado de Borghi, Videla, Castro, Olguín, Batista, Ereros, Dely Valdez, Irala Sarabia y Hugo Maradona. Incluso hasta jugó un par de partidos en la Copa Libertadores de ese año. Pero su opaco rendimiento lo confinó a la reserva, y no tuvo mayores oportunidades. En tres años en el club de La Paternal sumó 29 partidos y ningún tanto. No son números muy buenos para un delantero.
Llegó a Nueva Chicago en 1988 para terminar su carrera como futbolista. Compartió vestuarios con Fabio Almirón, Víctor Rogelio Ramos, Dalcio Víctor Giovagnoli, Gustavo Chacoma, Mario Marcelo y Nelson Rosané hasta 1990, cuando decidió colgar los botines.
Una vez abandonada la práctica activa del fútbol siguió despuntando el vicio en torneos intercountries, y este año su equipo, Banco Provincia Blanco, dio la vuelta olímpica en el certamen de la Asociación de Fútbol Intercountry Zona Norte. Pero su lugar en el mundo lo encontró en el ámbito de los peines y las tijeras: Cataldo posee una importante peluquería en la ciudad de Buenos Aires. Así que si pasan por Emilio Castro al 7000 mándele nuestros saludos. Seguramente será bien recibido todo aquel amante del fútbol. Bah, cualquiera no.
La Baldosa en Brando
Disculpen esta pausa glamorosa (?), pero el sitio de la Revista Brando nos incluyó en una selección de los mejores blogs de fútbol. Pueden ver la nota haciendo click acá.





