Estudiantes con bastones anchos y angostos 1998/99

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No hay errores en esta camiseta de Estudiantes (1998-1999), quizás sí en la formación, por contar, entre otros, con Leonardo Más como titular.

La curiosidad en esta ocasión pasa por el diseño y no hace falta ser especialista en el tema para criticarlo. Es cierto que cuesta horrores ser novedoso en camisetas a bastones, pero este intento roza lo grotesco.

Antes de que saliera a la luz la camiseta en cuestión, la gente de Olan presentó ante la dirigencia del Pincha 3 posibles modelos: uno con los clásicos bastones que se parecía mucho al utilizado en el período 1995-1998, otro con las líneas más gruesas, y éste, que combinaba cosas de los dos anteriores.

Los popes trasladaron la decisión a los jugadores, que vieron los dibujos y optaron por el tercero. Ese modelo no era nada innovador, ya que el Newcastle lo había usado en 1994. Para diferenciarse, tal vez, Olan agregó un extraño banderín debajo del cuello. En la foto, completa el adefesio el histórico buzo de Carlos Bossio.

El Nadal de los 90’s

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Es cierto que las pilchas que lleva consigo Raúl Peralta en la foto no son cuestionables. Un short blanco es algo habitual, y más de uno habrá usado alguna vez una chombita rosa.

Pero lo que también es cierto es que por la forma en que usa las prendas, merece ser condenado por utilización indebida de ropa deportiva.

En primer lugar, no hace falta subirse las medias como si estuviese usando canilleras. Y en segundo término, el pantalón alto al estilo Mono no se justifica.

La chomba se acepta, pero no para combinar con el resto de la ropa, y menos si va metida adentro.

Por último, para ponerle la frutilla al postre, los bucles de esa cabellera que caen sobre los hombros y que seguramente son los que motivan la carcajada del Beto Carranza.

Rimoldi a Argentinos Juniors (2007)

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De la mano de Diego Milito, el Génoa había ascendido a la Primera División del fútbol italiano a mediados del 2005. Sin embargo, el sueño se truncó cuando investigaciones que se dieron a conocer indicaron que el conjunto genovés había ganado partidos arreglados.

Esa situación generó que varios de los integrantes del plantel buscaran nuevos destinos, pero el argentino Lucas Rimoldi se quedó. Sin embargo, un año después y tras jugar una temporada allí y media en el Forsinone a préstamo (siempre en la C), intentó volver el país.

El volante firmó con Argentinos Juniors en 2007 e incluso entrenó, pero el Génoa se negó a dar el préstamo porque el futbolista no resignaba la deuda de 500 mil euros. En esa ocasión, el ex Racing y Talleres entre otros, advirtió que si no destrababa el asunto, quedaría parado seis meses. Y así sucedió.

Racing de Córdoba naranja 2001

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A Racing de Córdoba no se le conoció, en los últimos 25 años, un color estable para su camiseta alternativa. Ha utilizado blanco, azul, amarillo, violeta, celeste, rojo, bordó y muchas otras combinaciones. Lo que hizo la empresa Sport 2000, entonces, no debería sorprender, pero no viene mal recordar el curioso modelo naranja que el conjunto de Nueva Italia utilizó en 2001. Para algunos, esa casaca traía suerte…para los rivales. Luciendo el color naranja, Racing se comió un 4 a 0 ante Talleres en el Chateau Carreras.

(Gracias Capo Capón)

Vigna Hernán

Hernán Vigna

Si de constancia y perseverancia se habla, la voz de Hernán Vigna no puede pasar por alto. Pese a que en el exterior forjó una interesante y dignísima labor, en el medio local probó una y otra vez sin consolidarse en la máxima categoría.

Volante de profesión, Vigna dio sus primeros pasos en el mundo del fútbol en la novena de San Lorenzo de Almagro, pero casi no jugaba y en poco tiempo quedó libre.

Dos años más tarde se fue a probar a San Telmo, que por ese entonces deambulaba en la Primera C. «Teníamos un amigo que jugaba allá (Daniel Corsi) y fuimos un día. Y quedé con dos pibes más. Empecé jugando en Séptima, pasé por Quinta, Tercera y al año debuté en Primera. Ahí me subí a la moto y le dí para adelante. Tenía 16 años.«, comentó años más tarde.

Tras dos temporadas en la Isla Maciel, pasó a Talleres de Remedios de Escalada, club que venía de descender de la B Metropolitana.

Allí siguió sumando experiencia y tomó el envión necesario como para probarse en las grandes ligas. «El club tenía una deuda conmigo y les propuse cambiarla por el pase. Aceptaron, así que un día me fui con los papeles abajo del brazo a probar suerte a Boca«, le dijo al Diario Olé.

A los 18 años, arribó a las inferiores xeneizes, gustó y quedó. Héctor Rodolfo Veira lo haría debutar oficialmente en la Primera de Boca Juniors. «Un jueves o viernes, no me acuerdo bien, fuimos los chicos de la Reserva a hacer fútbol con la Primera. Y el Bambino me dijo: ‘El domingo vas a jugar de titular’. Casi me desmayo.»

Veira cumplió y aquel 27 de marzo de 1998 ante Gimnasia de Jujuy lo mandó a la cancha junto al Pato Abbondanzieri, Sergio Castillo, Aníbal Matellán, Walter Samuel, Rodolfo Arruabarrena, Cristian Traverso (Mauricio Serna), Luis Darío Calvo (Emanuel Ruiz), Diego Latorre, Claudio Paul Caniggia y Guillermo Barros Schelotto. Aquella noche será recordada como el día que el Rifle Castellano le tapó un penal a Latorre y Matellán erró otro remate desde los 12 pasos. Vigna se fue reemplazado a los 66 minutos por un baldosero, Hugo Darío Domínguez.

Volvió a ver acción en la fecha 10, nada más y nada menos que ante River Plate. En La Bombonera, el Xeneize venció por 3 a 2 y Hernán reemplazó al Mellizo Guillermo a 15 minutos del final.

La despedida quedaría para la última fecha del Clausura de 1998, en Santa Fe ante Unión jugando desde el arranque. El gol de Fernando Ortiz había puesto en ventaja a Boca, pero el Tatengue lo empató sobre la hora gracias a Germán Pablo Castillo.

En 1999 pasó a préstamo al Cádiz español, pero una lesión en la rodilla derecha lo marginó y tras sólo 6 partidos pegó la vuelta.

De nuevo en tierra argenta, una oferta del Necaxa (1999/2000 y 2003) lo llevó a México, donde hizo carrera. Con los Hidrorayos participó en 54 encuentros en 2 etapas. En el país del Chavo y el Chapulín además jugó 40 partidos en Puebla (2001) y otros 20 en Santos Laguna (2002).

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