Empezó casi como un juego. Lo posteamos en diciembre de 2007 y él, lejos de enojarse con el sitio, se enorgulleció de su homenaje y prometió seguir peleando para ganarse el indulto.
A mediados de 2008 se incorporó a Unión de Mar del Plata, equipo que recién había ascendido al Torneo Argentino B. Pocos creían que ese mismo grupo de pibes, más el aporte de Di Bártolo y la eterna cuota goleadora de Leo Serfaty, podía llegar a lograr el segundo ascenso en apenas un año.
En los últimos meses intercambiamos algunos mensajes con Juan Di Bártolo, a quien le hicimos una promesa: si ascendía al Argentino A lo indultábamos. Él cumplió, nosotros también. Las ganas, el sacrificio y sobre todo la buena onda, hicieron posible este caso inédito en la historia de la baldosa. No se crean que a partir de ahora vamos a indultar así nomás por pedido de los jugadores. Eso se gana en la cancha, como lo hizo El Mariscal.
Próximo indulto general: a fin de mes. Pueden sugerir nombres. Ahórrense el de Leandro Caruso porque ya lo tenemos agendado.







