Juan Francisco Bellini
Hubo una época, no hace mucho, en la que para jugar en Gimnasia y Esgrima La Plata había que presentar ciertas credenciales. No hablamos del carnet de la obra social, ni del certificado de vacunación al día, tampoco de ponerle guita al técnico de turno para jugar de entrada (bah, esto último no podemos asegurarlo). El requisito que había que cumplir sí o sí era tener actualizado el certificado de baldoseridad.
Juan Francisco Bellini fue uno los primeros en formar parte de aquella camada baldoserísima que dio a luz La Plata, a la par de Federico Turienzo, nuestro amigo el Mariscal Di Bártolo, Maximiliano Kondratiuk, Nicolás Furlanetto, Brian Robert, Link González y Agustín Rando, entre tantos otros juveniles surgidos del semillero tripero.
Volante de profesión y portador de un apellido que nos recuerda al gran mentalista de la Corporación de Orwell For Fai, nació en Pergamino el 10 de junio de 1985. A los 2 años se mudó a La Plata, donde hizo todas las inferiores con la camiseta de Gimnasia.
Comenzó el 2003 dispuesto a todo, titular en Quinta, jugando seguido en Reserva y teniendo la chance de entrenar con la Primera. Fue así que Roberto Mario Carlos Gómez, que lo definía como «un mediocampista agresivo, que juega ordenado y sabe lo que tiene que hacer en la mitad de la cancha» lo mandó a la cancha sin mucho más preámbulo.
Debutó en la cuarta fecha del torneo Apertura, ante Lanús en el Sur, cuando reemplazó a los 84 minutos a Andrés Yllana. Poco pudo hacer el pibe para cambiar el rumbo de un partido que estaba destinado a morir cero a cero.
Reapareció en la sexta fecha, contra Atlético Rafaela siendo titular. Fue victoria 4 a 0 para los de Santa Fe, y claro, en el Tripero la delantera era Luis Rueda – Gustavo Bartelt (este último reemplazado por… Martín Mandra) y como si esto fuera poco, en el arco estaba Juan Carlos Olave.
La despedida quedó pactada para la séptima fecha, en el Bosque, contra Nueva Chicago. Ganó el Torito 2 a 0 con un equipo repleto de baldoseros como Suchard Ruiz, Gastón Beraldi, César González y Livio Prieto.
Después desapareció, volvió a actuar en Reserva y cuando esperaba pegar el salto nuevamente, en mayo de 2004, un compañero se le cayó encima provocándole una lesión ligamentaria en una de sus rodillas. Parece que le recuperación le llevó un buen rato porque no volvimos a tener noticias suyas hasta enero de 2006, cuando estuvo a prueba en Atlanta con otros megabaldoseros del Lobo como Hugo Víctor Gatti y Lucas Moreta. Ninguno de los 3 convenció, y volvieron cabizbajos a la ciudad de las diagonales para quemar los últimos cartuchos.
A mediados de 2006, Bellini quedó libre al igual que Lucas Bustos y Nicolás Furlanetto. Sin muchas ganas de viajar, salió a ganarse la vida en conjuntos de la zona. Después de fracasar en un intento de fichar por Sportivo Italiano, entre 2007 y principios de 2008 defendió los colores del desaparecido La Plata FC.
En julio de 2008 se sumó a Villa San Carlos en la Primera C. Allí se dio el gusto de compartir equipo con los ex Gimnasia Juan Gabriel Figueroa, Juan Cupertino y Hernán Micosis Ocampos. Mostró un nivel pobrísimo y antes de la finalización del campeonato le rescindieron el contrato.
En diciembre, recaló en El Porvenir, para jugar al lado de Facundo Ventura (hijo del manager deportivo Luis), Mauricio Medina Bello (hijo del Mencho Ramón Ismael), Mariano Merelas (hijo del presidente) y ser dirigido nuevamente por Gabriel Pedrazzi, que lo conocía por su pasado en Gimnasia y ya lo había llevado a San Carlos.