Bote la ropa

malvestittifleita.jpg

Ya sabemos. En esas elecciones presidenciales de 1995 mucha gente tomó decisiones equivocadas. Pero no viene al caso ponernos a hablar de política. Lo que indigna es que en su primera fiesta cívica el Lagarto Fleita se haya vestido como un cumbiero noventoso. Si quiso tapar la fealdad de la camisa con ese chaleco le avisamos que obtuvo el efecto adverso. Por suerte tenía cerca el tacho de la basura.

Fonseca Walter

fonsecawalter.JPG

Walter David Fonseca
Marcador central santafesino que con el paso de los años se convirtió en un habitué del fútbol de los sábados, pero que dejó su pequeña huella marcada en la historia grande del deporte más hermoso del mundo (Luis Omar Tapia dixit). Formado en las divisiones inferiores de Banfield, debutó en la temporada 2000/2001 de la B Nacional logrando al cabo de ese año el ascenso a Primera, acompañando a Fabián Santa Cruz, Martín Mazzuco, el Pucho Fernando Castro, el mí(s)tico Gatito Leeb, el Laucha Lucchetti, Gonzalo Pavone, el malogrado Alejandro Mulet y el inolvidable José Luis Garrafa Sánchez, entre otros.

La vuelta a la máxima categoría del conjunto de la zona sur, trajo aparejada una merma en las apariciones de Walter Fonseca, que se había acostumbrado a actuar con cierta regularidad en la segunda división. Entre su debut el 2 de noviembre de 2001 ante Colón en Santa Fe, y su último encuentro disputado en el Apertura 2002 contra Vélez el 27 de septiembre, pasaron otros 11 partidos, en los que no convirtió goles.

Consciente de que jugar en el Taladro se le haría cada vez más difícil, a fines de 2002 sonó como posible refuerzo de Atlético Rafaela y del Marathon de Honduras. Sin embargo, recién se alejó a mediados de 2003, tentado por Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay. En tierras entrerrianas poco pudo hacer para evitar el descenso.
En julio de 2004, tuvo ganas de tomarse una vacaciones y se fue a Mar del Plata, con la excusa de defender los colores de Alvarado. Después de pasar por el casino y el puerto, comer alfajores y de sacarse una foto con el Spiderman que baila arriba del trencito de alegría, era hora de probar suerte en otro lado.

La generosidad (o ingenuidad) de los hermanos chilenos, le permiteron a Fonseca cruzar la Cordillera y sumarse a un Deportes Temuco muy comprometido con el promedio. La pérdida de categoría fue inevitable pese a la presencia de Matías Marchesini, el Pájaro Figún y los goles de Lucas Barrios.
De nuevo en Argentina, fichó por Estudiantes de Caseros, donde se mantuvo por dos temporadas (2005/2007). En julio de 2007, se mudó a Gerli para incorporarse a El Porvenir, donde disputó 24 encuentros en la Primera C.

Lejos del plano futbolístico (donde dejó poco y nada, apenas un gol en contra) se destacó por ser uno de los limpiados por el presidente Enrique Merelas al igual que Walter Arzamendia, Rubén Córdoba, Ariel D’Orazio, Marcos Lovos, Leonel Martens, Adrián Gerry, Julián Mosquera, Pablo Cameroni, Gonzalo Taborda, Cristian Alonso y Paulo Rodríguez, entre otros.
En los últimos días, fue confirmado como uno de los refuerzos de Cañuelas para la temporada 2008/2009.

Nadie labura en este país

encuentroforistas

La gente del foro baldosero sigue ocupando su tiempo libre con cosas que valen la pena. Aprovechando que no hay fútbol, los muchachos organizaron otro partidito que finalmente se disputó ayer en Capital Federal. También, entre semana, hubo una versión resumida en Mar del Plata.
De esa manera se van preparando para fines de noviembre o principios de diciembre, tradicional época del Encuentro Baldosero, que este año irá por su 4º edición.

Ver también:
1º Partido de Foristas

Encuentros Oficiales
1º Encuentro Baldosero
2º Encuentro Baldosero
3º Encuentro Baldosero

Boca 2 – Tottenham Hotspur 2

tottenhamboca2005.jpg

El exitoso ciclo de Alfio Basile al frente de Boca Juniors comenzó bastante lejos de La Bombonera. Más precisamente en Corea del Sur, en el marco de la Peace Cup 2005, un torneo organizado por la Iglesia de la Unificación (también conocida como secta Moon), liderada por el polémico Sun Myung Moon, y cuyo objetivo es «promover la paz y la estabilidad en el mundo y en la dividida península de Corea».

De la segunda edición de esta competición (que también cuenta con una versión femenina) participaron, además del conjunto argentino, Olympique de Lyon (Francia), PSV Eindhoven (Holanda), Once Caldas (Colombia), Seongnam Ilhwa Chunma (Corea), Tottenham Hotspur (Inglaterra), Real Sociedad (España) y Mamelodi Sundowns (Sudáfrica).

El debut xeneize fue el 16 de julio en el estadio mundialista de Suwon. Aquel día, igualó 2 a 2 ante el Tottenham Hotspur. Marcelo Delgado, a los 3 minutos, abrió la cuenta para Boca, Jermain Defoe y Mido convirtieron para el equipo inglés y Daniel Bilos decretó el empate final.

Pin Daniel

pindaniel.jpg

Daniel Héctor Pin
Hoy es bastante común referiste al Pin. «Necesito el PIN de la tarjeta«, «se me rompió el pin del cable de la impresora» y «no sabés el trava divino que me clavé anoche en Pin-Up» son frases que se fueron introduciendo en el vocabulario del ciudadano argentino. Pero, ¿de qué hablamos cuando hablamos de Pin?

Pin fue un puntero izquierdo que apareció en Platense en la temporada 1987/88 y que en pleno desarrollo fue prestado a Ferrocarril Midland (1988/89), conjunto que militaba en la Primera D. Aunque a simple vista ese gran paso hacia atrás parecía una manera poco delicada de quemar a un jugador, para nuestro homenajeado fue la gran oportunidad de mostrarse. En lo individual, hizo varios goles y se bancó estar en una de las categorías más duras. En lo colectivo, el equipo fue una máquina que ascendió dos fechas antes del final y ganó 40 partidos seguidos, quebrando el récord del mítico Racing de José.

Luego del préstamo, Danielito regresó a Platense y tuvo la chance de disputar 9 partidos de la temporada 1989/90. El último, casi a manera de premio por haber prometido alguna vez, fue como titular ante el Deportivo Español. Ese día se fue expulsado a los 10 minutos del segundo tiempo y el Calamar cayó por 3 a 1.

Siguió en el Marrón pero nunca más con chances certeras de volver a pisar una cancha. Después anduvo por el fútbol canadiense (sí, ¡CA-NA-DIEN-SE!), donde quizás se rompió el lomo laburando, como alguna vez lo hizo nuestro amigo José Luis Campi.