
Antônio de Oliveira Filho (Careca). Delantero brasileño. Debutó en 1978 y se retiró en 1999.

Antônio de Oliveira Filho (Careca). Delantero brasileño. Debutó en 1978 y se retiró en 1999.

Grande y querido Juan Gilberto Funes. Pasaron ya 15 años de su partida, pero además de goles históricos, un mal pase, yerba a su nombre y un paso por el automovilismo, nos dejó esta foto para el recuerdo.
El mítico corte de pelo, camisa estampada estilo butaca de cine moderno y un jean rojo que sólo pueden ponerse los grandes. ¡Eternamente gracias Búfalo!
Cucu



Aprovechando el estreno de la película de Los Simpsons, decidimos repasar, hoy en Maldita Radio (Rock & Pop Beach, 98.9, Mar del Plata), los casos que unen el fútbol y los dibujos animados, haciendo hincapié en el gran Alejandro Eliseo «Simpson» Allegue. Como no teníamos el teléfono del ex hombre de Racing, preferimos dejarles el audio de la entrevista que le hicimos este martes al propio Homero. ¿A Homero? Sí, a Homero Simpson.
Nos contó, entre otras cosas, que es hincha de Vélez y que se identifica con Ricardo Lavolpe. Además mandó un mensaje para los que lucran con su imagen, vendiendo playeras de otros equipos que no le simpatizan.
[audio:http://www.enunabaldosa.com/audios/notahomero.mp3%5DPuede escuchar ese fragmento haciendo click en el reproductor que aparece acá arriba o bien bajarse la entrevista completa en los siguientes links:
Homero en Maldita Radio.
Humberto Vélez en Maldita Radio.
También pueden recorrer el buen post que hizo la gente de Tic Espor y las repercusiones en Olé.
Gracias y seguimos en contacto.
En Una Baldosa
Otras emisiones:
#1– Nota a Sebastián Ablín.
#2– Informe sobre los Gatti’s.
#3– Nota a Darío Dubois.
#4– Informe sobre los que cambiaron de deporte.
#5– Nota a Luciano Zaidelis.
#6– Informe sobre los brasileños ladris.
#7– Informe sobre los futbolistas y sus mujeres.
#8– Nota a Rodolfo de Paoli.
#9– Informe sobre los futbolistas que estuvieron presos.
#10– Informe sobre los europeos que pasaron por nuestro país.
#11– Nota a Orestes Katorosz.
#12– Informe sobre los «hijos de».
#13– Nota a Edgardo Mazzeo.
#14– Informe sobre los que pasaron a la fama por un gol.

Te conocemos bien. Sos la famosa «gorda con helado». La fanática del Beto Camps, Chiche Soñora y el Mencho Medina Bello. La hija de la prima del Tata Martino . La señorita que exige un jugador retro por equipo en el fútbol argentino. La mujer que cita a Alain Delon y que dice «botón mamario» en lugar de pezón.
Ahora nos conocés (¿O nos conocíamos de antes?). «En Una Baldosa» nos llamamos. Y si no sale de una, ya sabés, a la la la la lom.
Todo empezó cuando un oyente de Metro y Medio (Metro 95.1, Lunes a Viernes de 18 a 20 hs) le preguntó a Sebastián Wainraich si Atlanta (emulando al Manchester) compraba jugadores por Internet a través de EnUnaBaldosa o Mercado Libre.
Mientras el conductor de TVR contaba de qué se trataba el sitio su compañera, la genial Julieta Pink, le hizo un planteo sobre el origen de nuestro nombre.
Nos caes bien, Julieta. Inventate un amorío con cualquier futbolista y te metemos en la sección Área Chicas.
Gracias.
En Una Baldosa
Héctor Federico Carballo
La época de la convertibilidad daba para todo. Para los clubes grandes era poner un palito verde y recibir al menos 4 o 5 pibes con buen futuro. Boca Juniors lo hizo con Argentinos y también con Ferro Carril Oeste. Así llegaron a la Ribera varias promesas del semillero Verdolaga como Facundo Bonvin, José Molina, Héctor Carballo y Carlos Quiñonez.
Pasaban los años y mientras Quiñoñez se rompía cada dos por tres y Bonvin se iba a préstamo a Europa, Molina y Carballo deambulaban entre las inferiores y la Reserva.
Quizas eran cábala y por eso no les daban el pase libre, tal vez les tenían mucha fe y pensaban que algún día podían llegar a explotar. En fin, podríamos estar días exponiendo teorías y nunca nos acercaríamos a la verdad.
Lo cierto es que a comienzos del 2001 le ofrecieron irse prestado al Motagua de Honduras junto con otros exponentes de la cantera xeneize como Fernando Pasquinelli y Gastón Díaz, y sin pensarlo agarró viaje.
Pero los pibes la pasaron mal: «No hicimos nada, pero allá parecíamos los más delincuentes. Sólo por el hecho de cenar a las nueve, como ellos lo hacían a las seis, ya decían que vivíamos de joda. Un lunes teníamos libre y fuimos a un cantobar. Y nos cruzamos con una mina que no sé… Yo estaba con Gula (Díaz) y nos empezó a insultar. Y discutimos un poco. La mina, que después nos enteramos que era hija de un diputado, decía que nos iba a denunciar. Lo encaró a Gula y ahí la piba se cayó. Y empezó a gritar que éramos unos asesinos. Bueno, al final nos fuimos. Al otro día nos llamaron del Motagua, un secretario. Le contamos lo que había pasado y nos dijo que nos quedáramos tranquilos, que la gente buscaba a los jugadores para sacarles plata. Y después nos dijeron que la mina había hecho una denuncia por intento de violación y que había dicho que la golpeamos en el piso. Como la mano se estaba poniendo pesada, nos aconsejaron volver Argentina» comentó Pasquinelli alguna vez.
Por su parte Carballo aseguró: «Cuando llegamos había como 300 periodistas. Y ya empezaron a matarnos. Al otro día, los diarios publicaron: Llegaron los tres refuerzos con poca pinta de jugadores. Los dirigentes y los compañeros nos trataron muy bien, eso sí. Pero la prensa era muy dura. Que estábamos borrachos, de joda, es todo mentira. Yo andaba bien allá, y querían que me quedara, pero quién me daba garantías de que no me iba a pasar nada: nadie».
Así se desvanecieron las ilusiones de los argentinos que habían ido a ganarse unos pesos y futbolísticamente no la pasaban mal (Pasquinelli y Carballo eran titulares, incluso el defensor había marcado un gol).
Luego de unos meses, los dirigentes, que no se querían desprender de él y le hicieron firmar el primer contrato lo cedieron a los Potros de Zitacuaro (2001/2002) de la segunda división del fútbol mexicano.
A la vuelta se convirtió nuevamente en un partenaire de la Primera y un habitué de la Reserva. Con 23 años todavía no había debutado oficialmente. Pero en el fútbol todo llega. Y su oportunidad tardó, pero llegó.
El 29 de junio de 2003 Boca se preparaba para disputar la final de la Copa Libertadores ante el Santos de Brasil. Por ese motivo Carlos Bianchi mandó a la cancha a un conjunto alternativo para enfrentar a Independiente. El resultado fue un 3 a 1 a favor del Xeneize (goles de Caneo, Calvo, Bracamonte y Emanuel Rivas, respectivamente) casi anécdotico. ¿Por qué? Porque gracias a ese triunfo Boca superó al Rojo en el historial.
Tendría otra chance de mostrarse, siete días más tarde en Rosario, ante Central. Claro que el contexto no era el mismo, los jugadores más experimentados aquel día eran Bracamonte y Fabbro, y para Eberto, Magnago, Osella y varios más era el bautismo y despedida en la categoría grande del fútbol argentino.
En dos semanas había jugado más que en 2 años, pero esos no serían sus únicos partidos. Un año después, con Boca otra vez en la final de la Libertadores, viajó a Bahía Blanca y fue de la partida ante Olimpo en un empate en dos tantos.
Con 24 años, 3 partidos en el lomo y sin mucho más que hacer en La Boca quedó libre.
Dicen que siempre se vuelve al primer amor, y así regresó a Caballito para vestir la casaca de Ferro Carril Oeste (2004) y jugar al lado de Carlos Bangert, el Nuno Molina y Carucha Lagorio entre otros en la B Nacional.
En 2005, acompañado de su buen amigo Carlos Quiñonez, se tomó un avión que lo dejó en Malasia, y fichó por el poderoso Kuala Lumpur.
En 2006 pasó por el Estudiantes de Mérida de Venezuela y desde comienzos de este año juega en el Provincial Osorno equipo de la segunda categoría de Chile.
KeyserSoze

Jorge Horacio Mercado
Perteneciente a la raza de futbolistas que debutan tardíamente en Primera División, tuvo la chance de mostrarse en Independiente con casi 23 años, gracias a una crisis futbolística que permitió que algunos chicos de las inferiores aparecieran bajo la tutela de Menotti en 1998. En su estreno, el 5 de mayo de ese año, colaboró con la victoria del Rojo 1 a 0 ante Colón, cortando una racha de 3 partidos sin triunfos.
Generalmente actuando como volante por izquierda (carrilero, para algunos) sirvió en algunas ocasiones para tapar huecos ocasionados por lesiones o sanciones. Pero no más de eso. A la par de Carlos Castilla, Gustavo Nuñez, Orellana, Livio Prieto, León Bustos y Zelaye terminó perdiendo valor y en la temporada 2000/01 pasó al Deportivo Español, que transitaba la Primera B.
Un año más tarde, para el Apertura ’01, retornó a Avellaneda y vivió de cerca el título…de Racing. Ante ese panorama, la posibilidad de jugar en una liga de poco handicap se convirtió en algo firme. Así fue como desembarcó en Bolivia y durante el 2002 defendió la divisa de San José de Oruro. Y parece que le gustó ese país porque en los últimos años, ya ni siquiera entreverado en la competencia más relevante, se lo vio regalando prestigio en la Primera A de la Asociación de Fútbol de La Paz. Osea, la nada misma.
Allí vistió las camisetas de algunos equipos muy raros, como Regatas Flamenco y ABB (Academia Balompié Boliviano), y cada tanto se da el lujo de aparecer en las formaciones que publica el blog del ascenso local. Lo que se dice triunfar.
Juan Pordiosero