León Félix

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Félix Darío León
Más negro que el mismísimo firmamento de Caballito, careció de luz propia para hacerse ver. En aquella jornada nocturna de enero de 1990 fue fotografiado cuando marcó el gol de la victoria de San Lorenzo ante Gimnasia y Esgrima de La Plata, con una mediavuelta letal que dejó sin chances a Bertero. No fue el único tanto que marcó en el Cuervo. Señaló otros 4. Pero en 16 partidos no hizo el suficiente ruido como para asegurarse la continuidad.
Paraguayo y delantero, había llegado en 1989 para jugar en el Ciclón junto a Docabo, Zandoná, Tempone y Monarriz. No le ancanzó el tiempo para enamorar a los dirigentes azulgranas y a comienzos de la temporada 1990/91 pasó a Mandiyú de Corrientes, donde disputaría otros 5 encuentros.
En 1992 tuvo una breve experiencia en el Antofagasta de Chile, donde curiosamente sólo disputó 3 partidos de la temporada y alcanzó a marcar 2 goles.
En su país sí logró algo más de reconocimiento (estuvo en las filas de River Plate) y mucho más aún en su rol de entrenador, con el que logró un singular éxito llevando al equipo Sub 20 de Guaraní a adjudicarse el Torneo Internacional de L’Alcudia (Valencia), en 2006. El buen rendimiento de sus juveniles le permitió a fines del año pasado reemplazar a Alberto Fanesi en el banco de la Primera División pero con el comienzo de 2007 regresó a lo que mejor sabe hacer, dirigir las categorías menores de los aborígenes.

Juan Pordiosero

Barcelona 5 – San Lorenzo 1

El antónimo de la palabra digno lo personificó San Lorenzo de Almagro en 1995, cuando acudió a la tradicional Copa Joan Gamper en condición de «campeón argentino» y pasó vergüenza ante el Barcelona de Johan Cruyff, que ni siquiera estuvo en el Camp Nou por prescripción médica.

El Cuervo alineó a Angelucci; Escudero, Arévalo, Graña; Quinteros, Galetto (en la foto, perseguido por Figo), Netto, Monserrat, Rivadero; Biaggio y el Gallego González, pero no pudo oponer resistencia ante el poderoso conjunto blaugrana de Guardiola, Bakero, Prosinecki y De la Peña.

El team del Bambino cayó 5 a 1 con tres goles de Oscar y dos de Jordi. ¿El tanto del Ciclón? El Perro Arbarello, que había entrado en el segundo tiempo.

Juan Pordiosero

Flores Carlos

Carlos Flores (Kukín)

Si la vida de Flavio Pedemonti, aquel ex futbolista enviciado de «Todo por dos pesos», fuera llevada a la pantalla grande, el encargado de semejante papel no debería otro que Carlos Kukín Flores, un talentoso volante peruano con excelente predisposición a la vida nocturna, que llegó a Belgrano de Córdoba a comienzos de la temporada 2001/2002.

Venía de actuar en Sport Boys (1991 a 1994, 1998, 2000 y 2001), Universitario (1995), San Agustín (1996), Al-Hilal Riyadh de Arabia Saudita (1996/97), Aris Salónica de Grecia (1998/99), Alianza Lima (1999) y Atlético Paranaense de Brasil (2000), donde sólo disputó un partido amistoso.

En Córdoba apenas jugó un match ante Vélez Sarsfield, en el cual reemplazó a Mauro Obolo a los 29 minutos de la segunda etapa. En su corta estadía conoció a Julio López, Rubiel Quintana, Fram Pacheco, Gastón Martina, un delantero considerado mufa, Julio Mugnaini, Juan Aróstegui y el indultado Bocha Maldonado.

De nuevo en Perú, pasó por Juan Aurich (2002), Unión Huaral (2003), Villa del Mar (2003), Deportivo Wanka (2004), Universitario (2005), Sport Ancash (2007 y 2008/09), Colegio Nacional Iquitos (2009) y Cobresol (2012). Y por supuesto, siguió sumando etapas en su gran amor, el Sport Boys (2002, 2004, 2008 y 2010). En el exterior, además, vistió la camiseta del Deportivo Pereira de Colombia (2008).

En 2005, cuando lo contrató Universitario junto al ex Racing Jhon Galliquio, fue dirigido por José Horacio Basualdo. «Si sabes que sufres del estómago por qué no te cuidas. Deja de comer cebiche, cuida tu salud porque así será difícil que puedas estar en el equipo cuando empiece el campeonato», le dijo el Pepe, que, cansado de las actitudes del jugador, lo terminó marginando del plantel, hecho que provocó la salida de Flores del conjunto limeño. Kukín tardó casi dos años en volver a las canchas. Claro que durante su ausencia no dejó de ser noticia: estuvo internado por mala conducta, se convirtió al cristianismo y al poco tiempo golpeó a la madre de su hijo, y hasta amenazó con suicidarse.

Fue su eterna conducta autodestructiva la que lo marginó de la selección nacional, con la que apenas disputó un amistoso contra Holanda en 1998 y un partido oficial por la eliminatorias clasificatorias para el Mundial de Corea/Japón 2002 ante Colombia.

Durante los últimos años de su carrera y los que siguieron a su retiro en 2012, continuaron los escándalos: se cayó de un cuarto piso, fue encontrado desnudo en la vía pública y hasta participó de una competencia de baile en televisión.

El 17 de febrero de 2019 murió a causa de un paro cardiaco en su casa del barrio limeño de San Miguel. Tenía 44 años.

KeyserSoze

Tirá un sombrero

Adelantado a su época, Diego Simeone siempre trató de innovar, dentro y fuera de la cancha. En cuanto a vestimenta ha dado sobradas muestras de un mal gusto típico de un argentino disfrazado de europeo. Los años en el exterior le sirvieron para probar de todo un poco. Incluso accesorios para su duro marote, artífice de varios goles decisivos. La foto lo muestra al actual técnico de Estudiantes de La Plata con un sombrero de neto corte mafioso.
Está bien, ya sabemos que te levantaste a una minita hermosa. ¿Hace falta mostrar que aún poniéndote cualquier cosa está muerta con vos?. No, Cholito. ¡Eso es una provocación!

Juan Pordiosero

¡A votar se ha dicho!

Después de varias semanas de arreglos y sus derivadas complicaciones podemos decir que tenemos la casa en orden. Nos mudamos a un servidor mucho más grande. Eso lo van a notar en la estabilidad y en la velocidad del sitio. Ahora sí esperamos dedicarnos sólo a postear, que es lo que nos gusta.
Y lo más importante, para muchos que lo pedían: ¡Volvieron las encuestas! A vuestra derecha, debajo del tag de mensajes, podrán encontrar el tradicional sondeo con el correspondiente archivo que incluye todas las votaciones realizadas en los últimos años.
Gracias por esperar y seguimos en contacto.

En Una Baldosa

Vignolo Mariano

Mariano Luis Vignolo
Imposible eludir la búsqueda de un lazo sanguíneo entre este ignoto player argentino y el relator del clásico del domingo, Sebastián Vignolo.
Descartada la posibilidad de que sean hermanos aún queda por dilucidar si alguna vez, quizás desconociendo la existencia de un presunto familiar, se han cruzado sin darse pelota en las instalaciones de Argentinos Juniors, el club que le dio la posibilidad de iniciarse a ambos.
Mariano fue el único que jugó oficialmente. Conoció la gloria en 1995 cuando debutó en Primera y después halló oportunidades a cuentagotas. Con sólo 2 partidos en el lomo tuvo que mudar sus pertenencias a Corrientes para defender los colores de Huracán. Allí la suerte no se le modificó y apenas disputó un encuentro en 1996. Esa última cuota de indiferencia fue suficiente para clausurar sus esperanzas. El fútbol no volvió a contar con la presencia de este volante.
Rastreando info sobre su actualidad sólo encontramos datos difíciles de comparar. No creemos que la misma persona se haya dedicado a tocar en El Muro (banda que hace un tributo a Pink Floyd), a buscar personal de limpieza para un hotel y a mandar un mail al diario Clarín para que le contesten una pregunta fundamental: «¿VIENE EL NETMEETING CON EL WINDOWS XP?».
Nuestro presentimiento nos dice que la última opción es la correcta. Si leemos la respuesta de los especialistas del gran diario argentino nos daremos cuenta de cómo lo boludearon. Ninguneado en la cancha y fuera de ella también.

Juan Pordiosero