Deportivo Merlo, pecheras 2006

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A veces es todo un riesgo para los anunciantes invertir dinero en equipos del ascenso. Las categorías mas chicas de nuestro fútbol están impregnadas de improvisación y eso a veces sale caro.
En octubre de 2006 el Deportivo Merlo recibió al entusiasta Deportivo Morón que se encaminaba hacia un nuevo fracaso. Al salir a la cancha, el árbitro Cristian Faraoni se dio cuenta de la pureza de ambos conjuntos (vestidos de blanco) y aferrado al reglamento obligó al local a cambiar de atuendo. Como el Depo no contaba con un juego alternativo tuvo que recurrir a la amabilidad del Gallito, que cedió su juego de pecheras de entrenamiento.
Así fue como, contra toda lógica, Merlo jugó y perdió ese partido con musculosas marca Topper (el sponsor de Morón). Al menos eran azules, pero no creemos que con eso hayan conformado a los auspiciantes.

Juan Pordiosero

Charrúa grasa

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Si de un primer vistazo no alcanzan a comprender la imagen, quédense tranquilos porque el dinero lo explica todo. La guita que el uruguayo Daniel Fonseca ganó en Europa durante los años ’90 lo llevó a explorar el terreno de la timba y la cerveza tirada. Así llegó al local italiano Victory Chief y ante la atenta mirada de un ingenuo muchachito que nada tenía que hacer en ese lugar se fotografió con la máquina sensación de esa temporada. La plata tambien explica esa chomba desagradable. Faltaba el toque llamativo para completar el paisaje ostentoso.

Juan Pordiosero

De Souza Marcelo

Marcelo Alejandro De Souza
Que su llegada al fútbol argentino se diera a los 28 años hacía presumir que sólo sería un ave de paso y no tardaría mucho tiempo en cruzar el charco y retornar a su tierra.
Antes de arribar a Vélez Sarsfield, este rústico defensor, a veces volante, nacido en Montevideo en 1975, había desfilado por Racing de Uruguay (1993/1994), Peñarol (1995 a 2001 y 2002/2003), donde se consagró tetracampeón, y Tiajin Taida de China (2001).
En el verano de 2004, por recomendación de José Luis Chilavert, a quien conocía de su paso por el Manya, llegó a Liniers para jugar la Copa Libertadores y el torneo local. Disputó 12 partidos y le convirtió un gol a Boca en el Clausura 2004 en el empate en tres tantos.
El fracaso del Fortín en la Copa (eliminado en primera ronda en un grupo accesible) ayudó a que apenas seis meses después pasara a Instituto de Córdoba para pelear el descenso. Como era de esperarse, después del Apertura se tomó el buque de regreso.
Ese mismo año jugó para la selección uruguaya en las eliminatorias clasificatorias para Alemania 2006.
Luego de su excursión por tierras argentas continuó con su declive, pasó por Deportivo Colonia (2005), donde se encontró con Carlos «cada día me parezco más al Pity» Camejo, Danubio (2005/2006) y Platense (2006) de la segunda división uruguaya.
Desde este año, tras haber coqueteado con el Bolívar, defiende los colores del siempre candidato Deportivo Vida de Honduras al lado del genial Eduardo «Balín» Bennett.

KeyserSoze

Santín Ariel

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Ariel Fernando Santín
Aventurero como él solo, no se conformó con haber disputado un encuentro oficial en el fútbol grande de AFA y se lanzó a una experiencia aún más sublime.
Había debutado en la Primera División, ocupando un lugar en el mediocampo de Racing, versión 1995. Con ese antecedente, y como no tenía que darle explicaciones a nadie, desapareció del mapa sin previo aviso.
Cuatro años después lo encontramos en ese maravilloso invento llamado Uruguay Soccer Club, que destila talento por Estados Unidos con jugadores de todo el Mundo enfundados en la tradicional casaca celeste.
Allí conoció a Waldo Spontón, Andrés Polonsky y el yanqui Robert McCausland (?), entre otros.
Hasta hace algunos años seguía ahí, camuflado, simulando ser charrúa con expresiones como «bo», «championes», «caravana» y apostando a la genuina solidaridad a pesar de los malos resultados.

Juan Pordiosero

El baldosero del momento

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Fue noticia esta semana. Nos enteramos gracias a un mensaje del periodista Daniel Console en el foro y a partir de ahí comenzamos a creer en la posibilidad de que Rodolfo de Paoli se convirtiera en técnico de Deportivo Riestra.
Hoy lo entrevistamos en el aire de Rock & Pop Beach y nos detalló la sensación de hacerse cargo de un equipo de Primera D. También nos confirmó que el Pollo Vignolo podría ser uno de los refuerzos a partir del próximo campeonato. Por supuesto que también hablamos de su pasado como futbolista y de las vicisitudes que vivió cuando su padre era el Presidente de Nueva Chicago.
Agradecemos a Rodolfo por la buena onda y los invitamos a escuchar la nota bajando el archivo (10,4 MB).

Otras emisiones:

#1– Nota a Sebastián Ablín.

#2– Informe sobre los Gatti’s.

#3– Nota a Darío Dubois.

#4– Informe sobre los que cambiaron de deporte.

#5– Nota a Luciano Zaidelis.

#6– Informe sobre los brasileños ladris.

#7– Informe sobre los futbolistas y sus mujeres.

En Una Baldosa

Monaco 2 – Argentina 0

Previo al Mundial de Italia ’90, la Selección Argentina jugó algunos amistosos para ponerse a punto. Jorge Valdano, que había vuelto al fútbol especialmente para esa cita, fue partícipe de aquellos partidos y quizás nunca imaginó que quedaría afuera del plantel. Su regreso se produjo el 10 de enero de 1990, ante el Mónaco, en Francia. El conjunto de Bilardo perdió 2 a 0 y ni siquiera mostró la casaca extravagante que usó en esa misma época y que ya recordamos en este sitio.

Juan Pordiosero

Tarabini Federico

Federico Andrés Tarabini
Volante ofensivo cuya aparición en el fútbol argentino fue tan silenciosa como su transcurso, a tal punto que tomó mayor notoriedad, no por sus actuaciones, sino por tener el apellido de su prima Patricia, tenista que aún siendo de medio pelo, fue más conocida que él y logró una medalla olímpica.
Sobrino del ex Estudiantes, Independiente y Boca, Aníbal Tarabini, traicionó los orígenes de su tío y se fue del otro lado del bosque para fichar en las divisiones inferiores de Gimnasia y Esgrima de La Plata.
Fue en 1996 cuando el entrenador Carlos Timoteo Griguol lo hizo debutar en Primera, donde permaneció algunos años compartiendo planteles con Hernando, Sagorak, Cantarutti, Talarico, Pittaluga, Bahl, Darino, Aurelio y Lagorio, entre otros.
Sin embargo, en el inicio de una pretemporada peligró su permanencia entre los profesionales porque debía cinco materias del colegio secundario y el director técnico le «aconsejó» en forma imperante que se las saque de encima.
«Aprovechamos las concentraciones y los viajes para prepararnos. Nos cayó muy bien la recomendación, porque será importante para nuestras vidas, por eso nos alegra este respaldo del cuerpo técnico y del club para terminar el secundario. Y no queremos que el Viejo nos deje fuera de la pretemporada», sostuvo aquella vez el jugador.
Pero esa no sería la única lección de Griguol, ya que tiempo después siguieron su ejemplo y junto a varios compañeros se hizo socio del club.
En 1999 abandonó la institución y como bien se hace en Rosario, bajó a probar suerte a otros equipos de la ciudad o la zona. Así fue que desembarcó en Defensores de Cambaceres que acababa de ascender a Primera B.
Sobre su paso por el «Rojo» de Ensenada no existen prácticamente registros. Jugó unos pocos partidos pero no marcó ningún gol en los 34 disputados por el equipo, dejando lugar a dudas si jugó lo hizo continuadad.
Luego de esa experiencia nunca más se supo de él, pero dejó abierta una categoría poca explorada como «primo de».

Cucu