
A comienzos del 2000 tenía arreglada su contratación por parte del Sunderland que iba a pagar 2.800.000 dólares. El jugador viajó a Inglaterra e incluso hizo la revisión médica pero a los pocos días regresó con la intención de quedarse en
Boca.
El salto de calidad lo pegó meses después cuando el
AEK Atenas de Grecia le puso los ojos encima y se lo llevó por 2.500.000 dólares. En el país campeón de Europa participó en 23 encuentros, convirtió 5 tantos y tomó mates con Luis Calvo y Fernando Navas.
Retornó a la Argentina para jugar en
Unión de Santa Fe (2001/02), donde convirtió 4 goles en 30 partidos. A fines del 2001, el Sunderland volvió nuevamente a la carga, pero otra vez fracasó. Finalizado el préstamo con el
Tatengue volvió al
AEK, donde no fue tenido en cuenta y ni figuró en la lista para la Champions League.
Durante el Clausura 2003 vistió la casaca de
Talleres de Córdoba. Fueron 6 partidos, sólo 1 como titular y ninguna flor. Sin embargo, el gusto de haber compartido plantel con Darío Capogrosso, Luis Islas, Marcos Gutiérrez, Facundo Erpen, Germán Real y el «Yerbatero» Claudio González, entre muchísimos otros, no se lo sacará nadie.
A mediados de 2003 arregló su contrato con
Quilmes. Practicó e incluso hizo declaraciones como para ganarse a la hinchada:
«Tenía una oferta de Chicago pero hablé con Alfaro y me gustó la idea y el proyecto. Además, me dijeron que él es una gran persona y eso vale mucho. Tengo buenas expectativas porque estoy en un gran club. No vamos a descender«. La remató con
«Tengo que estar al máximo porque me siento orgulloso de que ellos se hayan fijado en mí. Espero rendirles. Vengo a trabajar para que las cosas salgan como las planeamos. No pienso en ser titular pero ojalá me gane un lugar».
Sin embargo, surgieron problemas y apareció justamente en
Nueva Chicago. Mataderos fue su casa durante algunos meses en el Apertura 2003. Amablemente lo recibieron con los brazos abiertos pero se fue por la puerta de atrás y en medio de un escándalo.
Roberto Vila, por aquel entonces secretario del Torito, le abonó la suma total del préstamo (30.000 pesos) al padre del jugador, Carlos Ruiz, y al representante Patricio Arizaga en 3 pagarés de 10.000 pesos cada uno. El papá del jugador, días después, le confesó a Daniel Blasco, vicepresidente 1º de Nueva Chicago, que le había entregado el dinero a Arizaga y Vila a cambio de la titularidad de Emanuel en el equipo. También se había pactado que en caso de que Alberto Márcico, el DT del Torito, no lo incluyera a Ruiz entre los 11 titulares, el dinero se repartiría entre la barrabrava para que lo «apretaran» al ex Ferro, Boca y Gimnasia LP.
Que esto se hiciera público no provocó más que la rescisión del contrato del
Suchard. Al menos compartió vestuario con Nacho González, Julián Kmet, Leo Ramos, Juan Ramón Jara, Livio Prieto, Jorge San Esteban, Elvio Martínez y Martín Mandra, por nombrar sólo a algunos.
Tiempo después viajó a México para defender los colores del
Deportivo Toluca. No hay datos fehacientes sobre su actuación en el equipo mexicano, pero a juzgar por el poco tiempo que permaneció se puede afirmar que no descolló. Al menos, desde acá, suponemos que le alcanzó el tiempo para comer tacos, nachos, enchilada y ver alguna película de Gael García Bernal. A mediados de 2004 desembarcó en
Defensores de Belgrano, compartiendo sábados con Leonardo Más, Rodrigo Vilariño, Pablo Cantero, Ornaldo Claut, Matías Oyola, Leonel Unyicio, Fabio Pieters y Carlos Yaque, entre otros galácticos abonados a esta página. Todos contribuyeron al descenso del equipo del Bajo Belgrano, sin embargo Ruiz, todo un visionario, abandonó el barco a mitad de camino.
A comienzos de 2005 recaló en el siempre candidato
Real España de Honduras donde llegó chapeando diciendo que tenía un promedio de 14 goles por temporada.
«Espero mejorar en Honduras, la idea de un jugador como futbolista y persona es crecer día a día y la mía es ésa» dijo apenas pisó suelo hondureño. Las lesiones conspiraron contra su supuesta capacidad ultragoleadora y el contrato fue rescindido a los pocos meses.
No se explica que tras un largo tiempo alejado de los primeros planos, en abril de 2006, haya sido mencionado como posible refuerzo del Coritiba de Brasil para disputar la Serie B del Brasileirao. Medios de ese país llegaron a afirmar que tenía un juego similar a Diego Maradona y Carlitos Tévez (no es joda). El pase no se hizo y su paradero fue imposible de hallar otra vez.
A principios de este 2007 se lo encontró formando parte del plantel de
San Lorenzo de Luján, un equipo de la liga lujanense que este año participará del Torneo Argentino C. Se cree que por estos días espera un nuevo llamado del Sunderland, tal vez la tercera sea la vencida.
Esta es la vida del
Suchard Ruiz, un puntero derecho que conoció muchísimos baldoseros, se engolosinó con la fama y no demostró ser más que un simple caramelo ácido.
KeyserSoze