
Necesitado de un delantero de peso, Boca Juniors se encargó de remover el mercado de pases en enero de 1995. Hizo gestiones y preguntó cotizaciones de varios futbolistas, entre ellos Claudio Caniggia, el Turco Asad y hasta el ruso Dimitri Radchenko. Si bien solo Cani terminaría jugando en la institución, otros también se pusieron la camiseta.
El colombiano Iván René Valenciano, atacante top por aquel entonces, vistió los colores xeneizes para una producción fotográfica y aunque era una posibilidad más, se quedó con las ganas de jugar en el equipo de Marzolini. Dicen las malas lenguas que Antonio Alegre le bajó el pulgar.
Juan Pordiosero (Gracias Bestiario)

