Tatap

Michael Nazaire Djoko (Tatap)
Delantero de nacido en Camerún en 1977, jamás imaginó que terminaría paseando por el fútbol Sudamericano.
En sus inicios, pateaba la pelota como cualquier joven, pero fue en 1990 que alguien le hizo agarrar el gustito. «Yo creo que Roger Milla es lo más grande que ha dado Camerún, fue lo máximo, no ha habido otro, yo en ese momento no sabía qué decisión tomar, pero luego de ese mundial me decidí por el fútbol», afirmó.
Se desconocen sus orígenes en la actividad, pero en el 2000 recaló en Uruguay e inicialmente se probó en Peñarol, pero no fue del agrado del entrenador Julio Ribas, quien ni siquiera lo observó.
Por ello, se unió al Tacuarembó (2000-2001) para después viajar insólitamente a Turquía (2002). Sin embargo las cosas no salieron bien y optó por volver al otro lado del Río de la Plata para jugar en Villa Española (2002) con el ex Racing Marcelo Guerrero.
Pero el fútbol uruguayo también le quedaba grande, o al menos no encontraba asentarse, por lo que viajó a Bolivia y fichó para el Blooming (2003) donde debutó con un gol en dupla con Ariel Mangiantini y el país hablaba de él. En total fueron siete, pero poco a poco se fue apagando y terminó yéndose.
Como era de esperarse, en el 2003 aprovechando el ascenso de Tiro Federal de Rosario al Nacional, vino al país para ser sometido a una prueba. Durante una semana intentó demostrarle sus condiciones a Teglia, que a punto estuvo de darle el visto bueno pero finalmente tampoco convenció.
Por ello retornó al norte y fichó para el modesto La Paz FC (2004), con algún paso por el Primero de Mayo de Beni, que participó de la Copa Simón Bolívar.
Actualmente se desconoce su paradero, pero bien lejos está de vestir la camiseta de la selección de Camerún, que alguna vez defendió.

Cucu

Cervián 2005

El torneo de Segunda División en España suele ofrecer cosas increíbles. Como por ejemplo, que un ignoto marcador de punta del Almería se haya destacado cuidando su valla, vestido de portero, durante 15 minutos.
Eso sucedió en mayo de 2005, cuando Juan de Dios Cervían se transformó en figura gracias su compañero, el arquero Valerio, que se retiró expulsado cuando el partido ante Lleida estaba igualado 1 a 1.
Ante la nula posibilidad de hacer más modificaciones, el defensor sevillano fue al arco y tuvo una actuación notable.
No sólo no le convirtieron. Si no que además contuvo un penal . » Me intenté centrar en que nos podía caer el 1-2. Sabía que iba a ser complicado pararlo, pero aguanté hasta que pude y salió bastante bien. Creo que el rival se pone más nervioso cuando sabe que el portero es un jugador de campo. Ese cuarto de hora se me hizo eterno. Lo bueno es jugar de lo que sea, no pasa nada«, declaró el héroe de aquella jornada.

Juan Pordiosero

Coudet 2003

Todos los arqueros tienen alguna locura. «Chacho» Coudet bien podría haber sido uno de esos que se destacan más por su look que por sus atajadas. Aca se lo ve un una práctica de 2003, luciendo los guantes en el Estadio Monumental.

Juan Pordiosero

Eto’o (2003)

En septiembre de 2003, el Athletic de Bilbao recibió al Mallorca por la Liga Española de Fútbol. La actuación del equipo local fue brillante en todo sentido y se floreó con un 4 a 0 inapelable. Claro que el último tanto contó con la colaboración de un inexperto portero como Samuel Eto’o, que había ingresado minutos antes por la expulsión del argentino Leo Franco. El delantero de Camerún poco pudo hacer aquél día, tanto en su rol ofensivo como en el defensivo.

Alderete Sebastián

Sebastián Eduardo Alderete
Nació en 1974 y realizó las inferiores en Lanús como defensor. El turno de debutar en el fútbol profesional se le dio 20 años después, en el Apertura de 1994, pero sólo logró disputar cinco partidos en esa temporada. Se desconoce su salida exacta de la institución Granate, pero si efectivamente llegó a estar un par de años más, fue postergado porque su sector de la cancha estuvo bien custodiado durante las buenas campañas con Copa Conmebol incluída.
Lo que si trascendió, es que en 1997 armó las valijas para concretar un sueño, el de jugar en el exterior y nada más y nada menos que en el Real de España. Claro, en realidad no se trató de una apuesta muy fuerte ya que firmó para el Real España de Honduras junto al volante Diego Fernández y el delantero Ezequiel De La Rosa, lo que motivó una nota en el diario Clarín.
En aquel país las cosas le costaron más de lo imaginado y recibió algunas críticas. Por ello, se animó a contestar y explicar su realidad. «Yo juego lo que puedo y el técnico por algo me trajo, tengo que adaptarme a cualquier puesto y a las necesidades del entrenador, él cree que soy capaz para jugar en ese sector y por algo me colocó y estoy allí. Que la afición tenga paciencia, porque jugar aquí en bastante difícil».
Con esas palabras, quedaba en claro que las cosas no le salían muy bien y por ello no extrañó cuando en 1998 apareció en Deportivo Paraguayo en Primera C. Allí, en alguna ocasión, le marcó dos goles a Juventud Unida y luego no se supo mucho de él durante años.
Se lo vinculó a distintos equipos del fútbol paraguayo y a Talleres de Remedios de Escalada. Lo que si es concreto es que en el 2002 desembarcó en Temperley junto a Jorge Balanda para al año siguiente firmar en el fútbol colombiano. Allí defendió los colores del Unión Magdalena (2003-2004) junto a sus compatriotas Maximiliano Flotta y Alberto Godoy. El número 13 que utilizó durante todo el campeonato le podría haber jugado en contra, sin embargo tuvo la fortuna de pasar a un club más importante como el Jorge Wilstermann.
Así se escribe la historia de este defensor con apellido de triste político menemista que intentó hacer pie en primera división y al no lograrlo deambuló por diferentes países tratando de hacer lo que le gusta, bien o mal, alderete o al revés.

Cucu

Subí que te llevo

En el mundo del fútbol se insiste y se duda sobre las inclinaciones sexuales del gran arquero Luis Alberto Islas. Inclusive, hay quienes dan por sentado su inclinación hacia el sexo masculino y lo intentan demostrar a través de distintas fotos.
En este caso, si bien podríamos remitirnos a la situación dudosa de llevar a Miguel Ludueña a caballito cual pareja adolescente, nos detendremos en su vestuario.
Podemos apreciar el pantalón bermuda corta por encima del ombligo a lo Navarro Montoya con colores rosa y azul bien combinados con la chomba turquesa y un cinturón negro haciendo poco juego. Bien por Luis, un dandy…una reina!

Cucu

Villar Pablo

Pablo César Villar
Este jugador da la apertura a una nueva categoría: «hermano de futuro baldosero». Quienes saben de fútbol conocen al volante Diego Villar, ex Newell’s que acaba de ascender a primera con Godoy Cruz de Mendoza.
En este caso, se trata de Pablo, que también surgió de las inferiores de la Lepra siendo un interesante proyecto de enganche o volante por izquierda. Su llegada a esa entidad se dio a través de la filial leprosa en Mar del Plata que junto a Griffa localizaron a los mejores de la zona, como por ejemplo Nicolás Pavlovich y los probaron.
Sin embargo, no tuvo grandes posibilidades y fue parte de la generación que pasó a Argentino de Rosario (1999) en el Nacional B. Allí se acomodó junto al arquero Alvarez, Marcos y Pablo Pooli, Mauro Gerk, Nicolás Pavlovich, Diego Romano, Víctor Toledo, Matías Gigli, Ariel Ruggieri, Fretes y Damián Teres, entre otros, todos dirigidos por Raúl Donsanti.
En el «Salaíto» se sintió cómodo e inclusive conoció al brasilero Claudinho y a Andrés Malvestitti, no obstante no lograron hacer pie y perdieron la categoría. Previo a ello, se dio el gusto de jugar el clásico chico de la ciudad frente a Central Córdoba, ganando 3 a 0 el encuentro de la primera rueda.
Con el tiempo comenzó a escuchar ofertas e imprevistamente recibió una de Haití. De la mano de profe Jorge Castelli llegó al Roulado de Lagonave (2002-2003) junto a Juan Cruz Real y con Marcelo Zuleta como entrenador.
Allí fueron campeones y Pablo, en ese juego sin picardía, con dos o tres cositas hacía levantar a la tribuna. Con eso se metió a sus compañeros en el bolsillo y les empezó a enseñar castellano. «Por su puesto que lo primero que aprendieron fueron malas palabras y de a poco todos se fueron enganchando», bromeó en su momento.
Cómodo en aquel país, aprovechó que el mencionado Castelli se hizo cargo de la selección, se nacionalizó y jugó algunos partidos.
En el 2004 retornó al país y recaló en San Martín de San Juan donde disfrutó los aires cuyanos junto a César Monasterio, Ernesto Fullana, Juan Casado y Uriel Pérez, pero las cosas no salieron bien y se fue, logrando cobrar su deuda a través de Agremiados junto a Luciano Ábalos.
Actualmente no se sabe nada de él, algunos lo vincularon a Alvarado y Colegiales, pero lo cierto es que se desconoce si anda por el país, si se querrá subir al carro de su hermano y probar en Primera con Godoy Cruz o si retornó a Haití. Ésta última posibilidad puede ser la más factible, porque además, es la más fácil…y de eso se trata.

Cucu

Sanjurjo Fernando

Fernando Manuel Sanjurjo

Enganche surgido de Ferro Carril Oeste que participó de la fatídica etapa que derivó en el descenso al Nacional B. Entró por primera vez en una derrota ante Colón (4 a 1), en Santa Fe, y en esa temporada (1999-2000) llegó a disputar 14 encuentros, en los que no convirtió goles. Después, permaneció en el club para la operación retorno pero se frustró, junto a Edgar Bogado, Gerardo Meijide, Pablo Mannara, Esteban Figún, Félix Décima y Agustín De la Canal, entre otros, y el equipo cayó al torneo de la Primera B.

Su apellido se hizo identificable en las transmisiones de Radio Continental durante algún tiempo. Los oyentes, cautivados por la intriga, dejaban mensajes para saber si el pibe de Ferro tenía algo que ver con el Turco Marcelo Sanjurjo, habitual partenaire de Alejandro Apo en sus espectáculos. La respuesta del mismísimo Alejo era siempre la misma. «No, ya le pregunté, y no tiene nada que ver».

Aprovechando que estaba en el Ascenso y que tenía mucho por recorrer (en el Verdolaga debutó a los 17), se quedó en el under para pelearla en distintas categorías. Pasó por Defensores de Belgrano, San Telmo (en la 2002/03, teniendo a compañeros de la talla de Dante Ciglic, Izco y el «Potro» Stranges), y Alvarado de Mar del Plata (2004), en el Torneo Argentino A. Y quizás más de una vez se haya cruzado con el Sanjurjo de Apo, oriundo de La Feliz.

Lo curioso es que después de rodar y rodar pegó una transferencia bastante importante que lo colocó en el fútbol europeo. Recaló en el Aris Salonika de Grecia (2005-06), donde tuvo la posibilidad de actuar en la Copa UEFA y de convertile un gol, nada más y nada menos, que a la Roma de Italia, en el Estadio Olímpico. Ah, que quede claro. Ese día el conjunto griego perdió 5 a 1.

Juan Pordiosero