Cigogna Daniel

ciognaquilmes

Daniel José Cigogna Antelo (El Tano)

Tengo un amigo -un muy buen amigo mío- que tiene un incontinente y obsesivo pasatiempo particular: incomodar. Y así, desde el principio de los tiempos, el tipo va saltando de grupo en grupo –tanto familiar, laboral como social- provocando malestar y nerviosismo tanto en catequistas, como en equipos de papi, gerentes de sucursales, padres de novias y hasta en paseadores de perros… Y todo con la impredecible y psicopática habilidad de su negativamente talentosa lengua.

Lo que este amigo mío llama: “La Adrenalina Final”, consiste en hablar abiertamente de sus irrefrenables deseos de homosexualidad. Y puede llegar a suceder que su jefe lo lleve a almorzar como premio por haber vendido una cantidad X de seguros y el tipo -en medio de una charla sobre sueños, metas y objetivos- dispare sin anestesia: “una de las cosas que me motiva a futuro es probar a estar con un tipo… por que ¿a qué hombre no se le pasó eso por la cabeza? Y me encantaría casarme con John Frusciante, el guitarrista de los Chili Peppers, para que me de una buena murra recontra pasados de frula… y tener de amante a Jose Mourinho, claro… así le meto los cuernos a Frusciante en un telo oneroso con un tipo que es lo totalmente opuesto… ¡Ahhhh!”. Vale aclarar que, pese a ser un gran facturador, a mi amigo lo echaron de varios de estos trabajos de oficina por hablar de cosas que solo acontecían en su cabeza, pero igual ¿Quién le quita las carcajadas?

Como sea, la otra vez ví a este flaco en ocasión de un partido de papi contra unos conocidos de él que habían venido a Mar del Plata desde Buenos Aires, no recuerdo bien por que razón. Y después de intentar correr en vano tras la pelota, en el momento de las cervezas, mi amigo empezó con su numerito, seguramente, la única razón que tenía y tiene para interactuar con otros seres humanos.

Y ahí, tras hacernos visualizar como Frusciante lo maniataba y de describir los disfraces que usaría para Mourinho; un porteño colorado, gordo, pelado y con un tatuaje de Motorhead en uno de sus brazos, disparó: “Nooo… Yo haría todo eso pero con El Tano Cigogna. Ese chabón si que estaba bueno ¿Te acordás?”. Y no solo eso, sino que ahí mismo el foráneo arrancó con una catarata de imágenes sórdidas, perversas y masoquistas que hicieron las delicias del improvisado auditorio; incluidas las dos veinteañeras mozas del lugar, quienes se agarraban la panza de tanto reírse.

Por supuesto, para mi amigo todo esto no fue para nada gracioso. Le habían robado el protagonismo y encima con sus propios métodos. Y lo peor de todo: nadie se incomodó. Tras aquello, en medio de una especie de berrinche o soliloquio, el tipo me inquirió con furia como si yo fuese el responsable de su ostracismo mientras esperábamos el colectivo: “¿Cigogna? ¿Sicogna? ¿Ciboña? ¿Ese quien carajo es? ¿Dónde jugó? Y vos… que escribís en esa página de pelotudos ¿No me podés decir quien es ese chabón?”.

Así que acá estoy, en esta página de pelotudos (?), intentando develar quien es esa sexy maquina del deseo, llamada Daniel Cigogna.

Centrodelantero de buen, muy buen, recontra buen físico de la categoría ’82, Cigogna se inició en Quilmes, donde debutó e hizo sus primeros goles, que tampoco fueron tantos, durante la temporada 2002/03 del Nacional B que finalmente terminó con el esperado ascenso para el Cervecero.

Una vez en Primera División, El Tano tuvo su momento de fama cuando le convirtió un tanto a Atlético de Rafaela en el duelo de los recién ascendidos por la primera fecha de aquel Apertura 2003. Con la llegada del Chupa López y del Beto Camps, entre otros, a nuestro homenajeado no le quedó mucho margen para actuar y por tal razón se recluyó un semestre en Universitario de Perú (2004), donde jugó 24 partidos y metió 6 goles, pero falló un penal contra Alianza Lima, que gracias a eso salió campeón.

De regreso en Quilmes (2004), Cigogna solo actuó en un triste empate frente a Racing (0-0) para así despedirse de Primera División con un escueto saldo de nueve partidos y un gol. El primer semestre de 2005 estuvo en Atlético de Rafaela del Nacional B, donde solo jugó 2 encuentros, y finalizó aquel año entrenándose con la Reserva de Quilmes.

Aurora de Bolivia (2006), Los Andes (2006), Estudiantes de Caseros (2007), Sarmiento de Junín (2007/08), Talleres de Remedios de Escalada (2008), Olimpia de Honduras (2009), Central Córdoba (2010), Deportivo Español (2010/11), Excursionistas (2012), Berazategui (2012/13) y Sacachispas (2013) fueron los equipos donde siguió jugando sin jamás poder ratificar su ya lejano rótulo de promesa y sometiendo a pocos arqueros, aunque a muchos, seguramente, les hubiera encantado que El Tano lo hiciese con pasión y furia (?) Con tan solo 31 años, Daniel Cigogna colgó los botines y dejó de deambular.

Pero claro, ya sin la pelota, Daniel Cigogna le sacó provecho a los dotes que le brindó la naturaleza e inició una carrera como modelo publicitario para alegría de la platea femenina y de la libido, por que no, de algún porteño colorado, gordo, pelado y con un tatuaje de Motorhead… ¡Ahhh! ¡Hermoso y sensual Cigogna! ¡Tu si que sacas mi lado salvaje!

Entonces, si te metés a la página de la empresa Entremodelos, podés contratar al ex portentoso delantero Daniel Cigogna para una hirviente y personalizada sesión de fotos…”desnudo”, “ropa interior”, “traje de baño”, “tallas grandes”, “show room”, “body painting”, “partes del cuerpo” y “azafato” son algunas de las especializaciones publicitarias a las que el hermoso Tano está dispuesto a acceder… ¡Morite, John Frusciante! ¡No vuelvas más, Jose Mourinho!

Hoy, El Tano Cigogna trabaja en las inferiores de Quilmes además de ser el tercer nombre de una particular lista de anhelos que viven dentro de la pisquis de un muy querido amigo mío…

Updateando: Japón, su segundo barrio

A pesar de haber actuado poco y con escaso éxito, a Naohiro Takahara se lo recuerda con una sonrisa en la Argentina. Quizás sea por su único y tan festejado gol a Lanús, por su zapatazo a la tierra que le valió aquella tapa de Van Pasten o por haber desembarcado en Boca para abrir las puertas del mercado asiático y no haber viajado a Tokio para disputar la Intercontinental. Por lo que sea, Taka es querible para muchos. Y él lo devuelve de alguna manera.

Esta semana llegaron noticias desde Japón: Takahara sigue jugando, primera noticia. Y lo más llamativo: lo hace en un equipo que él mismo fundó, con una camiseta muy similar a la que él utilizó en 2001.

takahara2016

El Okinawa SV fue creado en 2015 y participa de una tercera división regional. Taka es el 10, capitán, director técnico y Presidente. Andá a bajarlo del avión a Tokio ahora (?).

lamptey2016

– ¿Se acuerdan de Nii Lamptey? El ex Unión estuvo hace unos meses en una radio y contó que su ex mujer lo corneaba, pero mucho mucho (?). Al punto que descubrió, después de 20 años, que sus tres hijos no eran suyos. Algo tremendo, teniendo en cuenta además que Lamptey había sufrido serios bajones en su carrera debido a la pérdida trágica de dos de ellos.

La buena es que el ex crack de Ghana se recompuso a todo, se casó con la reconocida actriz (?) Yakubu Ruweida y acaba de ser padre de su segundo hijo biológico. Bueno, al menos eso cree (?).

fabbianimerlo

– Es cierto que debemos la actualización del Amor a la Guita de Cristian Fabbiani, pero también es verdad que el Ogro no ha parado de cambiar de camiseta en los últimos tiempos (llegó a su club número 12).

fabbianicamilla-jpg_1169487972

Hace unos días debutó en el Deportivo Merlo en la Primera C y no de la mejor manera. Chocó con 3 jugadores de JJ Urquiza y se tuvo que ir en camilla a los 30 minutos del primer tiempo. Por suerte para él, no fue nada grave. No pueden decir lo mismo los camilleros (?).

okiki

En Córdoba está causando sensación Okiki Afolabi, un delantero nigeriano que para hinchas de Talleres por la calle para pedirles una foto (?). Junto a él, llegaron otros dos compatriotas que están a prueba, dándonos la pauta de que será un gran año para la T…o al menos para En Una Baldosa.

Marino FC 0 – Gimnasia 4 (1931)

La agotadora gira realizada por el campeón de Primera División 1929 tuvo su paso por las Islas Canarias, donde disputó 5 partidos en 15 días. El 7 de enero de 1931, los argentinos llegaron al puerto de Santa Cruz de Tenerife en el vapor Reina Victoria Eugenia, para trasladarse luego a Las Palmas, donde jugarían todos sus compromisos.

Dos de estos partidos fueron frente al Marino Fútbol Club, por entonces el equipo más popular de la región. Ambos encuentros fueron victorias para Gimnasia y Esgrima La Plata. En el primero se impusieron por 3 a 2 y en el segundo la victoria fue contundente: 4 a 0, con dobletes de Demaría y Díaz. La imagen corresponde a este último enfrentamiento, donde se lo puede ver a Juan Botasso (arquero de Argentino de Quilmes incorporado para la travesía) rechazando un envío aéreo.

Voy al Arco: Ismael Blanco (2014)

VoyAlArcoIsmaelBlanco

El 1 de noviembre de 2014, el hasta entonces ignoto Independiente del Valle enfrentó al Barcelona de Guayaquil en el Estadio Municipal General Rumiñahui por la fecha 13 de la segunda etapa del campeonato ecuatoriano de Primera División. Ambos equipos llegaban en lo más alto de la tabla. El cuadro canario tenía la posibilidad de escaparse en soledad, mientras que para los rayados del Valle era la chance de alcanzar la punta, cuando quedaba poco menos de la mitad del torneo.

No era un partido más. Era una final adelantada. Y así se vivió. Barcelona se puso en ventaja antes del cuarto de hora gracias al tanto de Aarón Peñafiel, pero no supo aguantarlo y a los 35’ Daniel Angulo lo empató para Independiente.

VoyAlArcoIsmaelBlanco1

Iban apenas 42 minutos del primer tiempo cuando el arquero titular de Barcelona, Máximo Banguera, recibió la segunda amarilla de parte del referí Vinicio Espinel por hacer tiempo. La situación, que ya venía muy tensa, se descontroló cuando Damián Lanza, el suplente, que estaba haciendo los movimientos precompetitivos, también vio la roja por supuestos agravios a la terna arbitral.

Después de 15 minutos de suspensión, la responsabilidad de pararse bajo los tres palos y aguantar lo que viniera recayó sobre el delantero Ismael Blanco que, aunque no pudo hacer demasiado en el segundo gol de Daniel Angulo, anduvo bastante bien.

¿Faltaba más? Sí. A quince del final, el argentino intercambió roles con Alex Bolaños y el moreno ex Olimpo tomó la posta. Decidido a empatarlo, Blanco encabezó un contrataque sobre la hora que terminó en un penal a favor de Barcelona, que el Pony Oyola se encargaría de depositar en las manos de Librado Azcona.

Barcelona perdió momentáneamente la punta ante Independiente, aunque pudo recuperarla algunas fechas después. Sin embargo, fue derrotado en la gran final por el ganador de la primera etapa del campeonato, Emelec.

¿Fin de la historia? Ni ahí. ¿Hay algo más baldosero? Claro que sí. Una tradición centenaria en Ecuador es la quema del monigote. ¿Qué carajo es un monigote? Nos preguntamos lo mismo. Se trata de un muñeco gigante, generalmente hecho de cartón y papel, que se incendia a fin de año como una forma de dejar atrás el pasado y proyectar el futuro.

MonigoteBlanco

¿Qué tiene que ver esto con el fútbol? En aquel 2014, uno de los monigotes más buscados fue el del Zungui Blanco. No cualquiera, claro, sino uno vestido de arquero, como el que vemos en la imagen de arriba. También estaba la versión jugador de campo (bastante más falopa, por cierto). Al menos un hincha fervoroso de Barcelona de Guayaquil desembolsó la friolera de 300 dólares por aquel coso (?) que se hizo cenizas en cuestión de minutos.

Como dice el Pity Álvarez en, justamente, la canción Fuego: «estamos enfermos, perdónennos».

Sud América con la camiseta de Chacarita (2014)

chacaritasudamerica

Un equipo homenajea a otro, utilizando sus colores en señal de amistad o admiración, un gesto que se ha visto en más de una ocasión. Sin embargo, pocos fueron tan lejos como Sud América de Uruguay, que cometió la osadía de utilizar el escudo de Chacarita, desatando un conflicto internacional.

Nacido en Montevideo en 1914, el IASA (Institución Atlética Sud América) jugó mayormente en Primera, aunque muchas temporadas en segunda, con un hito que es una goleada a Gimnasia en la Conmebol. Siempre se identificó por el naranja de su camiseta, lo que le valió el apodo de Los Buzones, en honor a los buzones del correo que tenían el mismo color. ¿Cómo es que llegó a vestir la tricolor?

En 2011, el argentino Vicente Celio dejó su cargo de Presidente de Chacarita, para luego cumplir la misma función en Sud América, ya convertido en sociedad anónima. En poco tiempo, el conjunto anaranjado consiguió el ascenso (después de 17 años), logrando el objetivo de festejar el centenario de la institución con un lugar en Primera División.

escudochacarita

Fue así que en septiembre de 2014, el IASA dirigido por Jorge Vivaldo (y con otros ex Chaca como Emanuel Centurión y Maureen Franco) salió al estadio Centenario para enfrentar a Peñarol. Los pronósticos de fútbol ponían al Manya como favorito, pero el partido terminaría 1 a 1. Lo que llamó la atención, sin dudas, fue otra cosa…

La camiseta del visitante ese día fue roja, blanca y negra. Igual a la de Chacarita. Y para que no quedaran dudas, llevaba el escudo del Funebrero en el centro. ¿Un homenaje?

Desde San Martín, la respuesta no tardó en llegar y el club emitió un comunicado en el que expresó su repudio: «Sudamérica de Uruguay ha incurrido en una apropiación de los emblemas que distinguen a Chacarita en el mundo, elementos que lo identifican, y que no deberían imitarse».

Más o menos lo que decía El Negro:

Se agrandó Chacarita

¡Qué linda es la camiseta de Chacarita! Es más, si algún día me hacen uno de esos tontos reportajes llamados “ping-pong”, cuando me pregunten “una camiseta” diré: “la de Chacarita”. Es la que más me gusta, con la excepción, lógicamente y por razones claramente sentimentales, de la de Rosario Central. Pero la de Central, incluso desde un punto de vista discutiblemente objetivo, es una linda camiseta. Es alegre, festiva, divertida. Cuando el equipo sale a la cancha y el sol pega de lleno sobre esa camiseta, la auriazul reluce como si fuera de chapa esmaltada.

Pero la de Chacarita tiene, si se quiere, un toque de sofisticación, de ingenio. Y yo creo que ese toque reside en esa línea finita, blanca, que se ha colado entre las rojas y las negras, más anchas y prepotentes. Esa línea delgada y blanca aporta un trazo de distinción, brinda luz, relieve, cierto brillo. Tiene algo de capricho, además, al ser más finitas que las otras y marca la diferencia, por otra parte con las miles y vulgares camisetas a franjas verticales de sólo dos colores. Y lo hace, puntualicemos, en la medida justa, sin complicar la imagen de la divisa funebrera a punto de convertirla en una señal de ajuste televisiva o en un simple código de barras. Y es por sobre todas las cosas – y a esto quiero llegar, mis amigos -, una camiseta de fútbol, una pura y elocuente camiseta de fútbol. Hay muchas otras, las de un solo color pleno (europeas, más que nada) que sirven para jugar al fútbol pero que también servirían, tranquilamente, para ir al cine o a una velada danzante. Usted, mi amigo, por ejemplo, se pone la camiseta roja del Deportivo Español, por mencionar una o la granate de Lanús y la acompaña con unos pantalones grises y un saco blanco y ya luce un “elegante sport” para la reunión de gala. Hasta la de Ferro, con una corbata al tono lo haría pasar por un golfista de relieve o por un yashtman que disfruta de una ocasional noche en tierra. Pero si usted se pone la del funebrero, aún con un saco encima, y hasta con un chaleco, no faltará la dueña de casa que lo reciba diciendo: “Caramba, ingeniero, se nos ha venido con la camiseta de Chacarita”.

Por otra parte, y afortunadamente, los asesores de imagen del club funebrero nunca han profundizado demasiado en el tentador tema macabro, distintivo de la entidad. Los yanquis, seguramente, reyes del merchandising, ya hubiesen lanzado al mercado una camiseta plagada de calaveras sonrientes o con reproducciones del esqueleto del grabador mexicano Guadalupe Posadas.

Roberto Fontanarrosa