Gracias a La Pelota No Dobla

Agradecemos los conceptos elogiosos hacia nuestro sitio por parte de los integrantes de La Pelota No Dobla (Rock & Pop, FM 95.9), durante la entrevista que mantuvieron ayer con el ex jugador de Quilmes y actual líder de La 25, Mauricio Lescano. El periodista Marcelo Gantman hizo un repaso por la carrera futbolística de Junior tomando como referencia lo publicado en esta página, y llegó a preguntarle por su amistad con Mauro Camoranesi, que quiso llevárselo a México cuando fue transferido al Santos Laguna.
Saludamos a todo el staff del programa y agradecemos una vez más por los comentarios.

En Una Baldosa

Gervino Gabriel

Gabriel Alejandro Gervino
Mediocampista o marcador central santafesino que hizo poca carrera en nuestro país. Dedicó, casi con exclusividad, sus días al fútbol portugués, que le dio lugar y lo alimentó durante varios años.
Surgido en las inferiores de Argentinos Juniors, debutó en la primera del Bicho en 1989. Permaneció un año en el plantel pero sólo disputó 3 encuentros. A mediados de 1990 eligió jugar en Primera B para tener más minutos en cancha y se puso la camiseta de El Porvenir. Su trayectoria parecía estar condenada a las sombras propias de un futbolista mediocre cuando en 1991 le llegó la oportunidad de su vida. Fichó para el Portimonense de Portugal (29 partidos y 4 goles, en la 1991-92) y allí se dio cuenta de que no se había equivocado en la elección. Luego de una temporada de adaptación, junto a sus compatriotas Esteban Koleff y Roberto Alday, se incorporó al União de Leiria, donde se destacó por su altura, se ganó el respeto de varios y jugó bastante tiempo (156 cotejos y 14 tantos, desde 1992 a mediados de 1998). Luego pasó por el Paços de Ferreira (44 encuentros y 2 goles, desde 1998 a 2000), Olhanense (2000/01), Marinhense (2001/02) y Caranguejeira (2002/03), donde colgó los botines.
Al parecer, regresó al país porque en octubre de 2002 se dio a conocer en La Plata, la transferencia de un Fondo de Comercio del rubro Remisería a nombre de Gabriel Alejandro Gervino. El local, sito en la calle 66 entre 16 y 17 , se llamaba, al menos por aquel entonces, «Mallorca». No se sabe con certeza si le cambió la denominación. Pero bien le podría haber puesto el nombre de algún equipo portugués, en agradecimiento a tantos años vividos por aquellas tierras.

Juan Pordiosero

Gallucci Alberto

Alberto Jesús Gallucci
Si bien arrancó a patear la pelota en el club del Ateneo Pablo VI, del que salieron entre otros Andrés Malvestitti, Ariel Cuffaro Russo y Gastón Liendo, se puede afirmar que este defensor surgió de la interesante cantera de Newell’s Old Boys, pero fue uno de los pocos que no logró trascender en épocas doradas de la institución rosarina.
Sin embargo, se dio el gustazo de jugar junto a Maradona e inclusive hizo un gol en uno de los pocos partidos en los que el astro defendió los colores de la Lepra.
Entre 1993 y 1995 obviamente fue compañero de jugadores históricos como Scoponi, Llop, Basualdo, Pochettino, Martino, Berti, Gabrich y Escudero, pero también compartió concentraciones con Fernando Calcaterra, Jorge Priotti, Cerro, Osella, Roldán, Menéndez, Meijide, Valdivieso, Bruno Giménez y de «Jairo» Morales Santos, al que muy pocos recuerdan en su paso por el rojinegro.
Antes de dejar el club con 2 goles en 46 encuentros, participó del recordado clásico «amistoso» de despedida de Mario Kempes en Rosario Central, partido que se jugó a muerte y en el que el «Matador» marcó el único gol con 40 años de edad y que debió suspenderse por incidentes surgidos en la tribuna de Newell’s. La foto de la conquista, muestra al campeón mundial de 1978 siendo marcado por el mismísimo Gallucci.
En 1997 partió al norte del país para tratar de salvar del descenso a Gimnasia y Tiro de Salta en un plantel plagado de estrellas como Manchado, Barlatay, Plaza, Paiber, Ramón Benito Alvarez, Ortiz, Dopazo, Cervera, Iturrieta, Jorge Vázquez, Guiberguis, Saldaño y Scotto. Jugó apenas 4 partidos y perdieron la categoría.
Poco a poco, parecía que comenzaba a hacerse de un nombre en el fútbol argentino, teniendo la ventaja de ser el único con ese apellido. No obstante, desapareció rotundamente del mapa y nunca más se supo de él. Apenas se le conoció un paso por Chile y otro por Central Córdoba, institución en la que varios van a terminar sus días como jugador, algo así como cuando las ballenas van a morir a las costas.

Cucu

Falero Rodolfo

Rodolfo Falero (Rodi)
Volante uruguayo de breve e improductivo paso por el fútbol argentino. Con apellido de Jockey muchos pensaron que se dedicaría a los «burros». Otros, malintencionados y fabuladores, afirman que lo logró con creces.
Nacido en Montevideo, en abril de 1974, se destacó jugando para Bella Vista de su país, en 1996. Su fama de mediocampista derecho con buena distribución lo llevó a ser considerado por algunos equipos de mayor relevancia. Fue así como cayó en Rosario Central, en 1998. Jugó el torneo Clausura de ese año y aunque Miguel Ángel Russo le dio algunas chances no pudo jugar el campeonato entero. Disputó 11 encuentros con la casaca de Canalla y anotó 1 gol (a Gimnasia y Tiro, en Salta).
Aprovechando que estaba dulce, pegó una transferencia al fútbol mexicano, y allí pudo anotar otro gol significativo. Con un magistral tiro libre, según cuentan las crónicas, sentenció un 1 a 0 sobre el Celaya, estirando a tres la racha de victorias consecutivas de su equipo, el Atlas, en el torneo de Invierno de 1998. Allí compartió vestuarios, entrenamientos y partidos con Hugo Castillo, Federico Lagorio, Pablo Lavallén.
Permaneció en México hasta el año siguiente pero luego retornó a Bella Vista, donde tuvo un buen 2000, con participación en Copa Libertadores incluída. Ese equipo estaba integrado por Alejandro Mancuso, Juan Ramón Fleita, Fabián Pumar y Henry López Báez, entre otros.
A mediados de ese mismo año se fue a Alianza de El Salvador, y su entrenador, Jaime Rodríguez lo recibió con una frase que aquí pudo haber sido malinterpretada: «es un tipo de colmillo y muy profesional«. Dicen que después de escuchar eso se retiró.

Juan Pordiosero

D’Ascanio Gabriel

Gabriel Osvaldo D’Ascanio
Atacante de Rosario Central con buenos antecedentes en divisiones inferiores (alguna vez lo catalogaron como «pichón de Kempes»), que tuvo la mala leche de lesionarse gravemente en una de sus primeras presentaciones en la Primera División. Debutó en 1990, y en la 9º fecha del Torneo Apertura de ese mismo año vio pasar la película de su vida en cuestión de segundos cuando el arquero de San Lorenzo, Rubén Ruíz Díaz, le salió al cruce provocándole la fractura de tibia de la pierna izquierda. Había ingresado 7 minutos antes (en reemplazo de Tapita García) para intentar cambiar el rumbo de un 0 a 0 caliente.
Tuvo varios meses de rehabilitación, pero cuando volvió recuperado no le dieron chances importantes y prefirió irse a préstamo. Recaló en Argentinos Juniors (1992) pero no le fue bien, ya que sólo disputó 1 encuentro de manera oficial. Al año siguiente retornó a Rosario y completó su trayectoria en el Canalla con 13 partidos y 1 gol.
Sin nada que hacer en la Argentina, quiso probar sus condiciones en el extranjero. Y no le fue tan mal, aunque las noticias jamás llegaron a nuestro país. Primero se destacó en el Olmedo de Ecuador (1996), junto a su compatriota Fernando Lavezzi. Ambos colaboraron para entrar por primera vez a la Liguilla Pre Libertadores, algo histórico para esa institución.
D’Ascanio, que gozaba de buena reputación, luego mudó sus goles a Técnico Universitario, aunque allí no tuvo la misma suerte. Fue lo último que se supo de esta promesa condicionada por aquella maldita tarde de 1990.

Juan Pordiosero

Cardano Gabriel

Gabriel Alberto Cardano (Mosca o Conejo)
Enganche nacido en Tres Arroyos que realizó todas las inferiores en Banfield (1998), club en el que a la hora de pegar el salto, no tuvo el despegue necesario. Sin embargo, su entrenador de ese momento, Patricio Hernández, se lo llevó a Estudiantes de La Plata donde su esmirriado físico volvió a jugarle en contra, a pesar de que en su debut causó sensación y los hinchas se codeaban, creyendo ver la aparición de un nuevo astro del fútbol mundial. Recién ingresado agarró la pelota y se sacó tres rivales de encima, para ser luego derribado dentro de área por Pablo Rotchen. Lamentablemente el penal lo ejecutó el virtuoso «Patrulla» Jiménez y Mondragón contuvo el disparo.
Deambuló por la reserva con Fúriga, Juan Ignacio Brown y Nico Tauber y sin continuidad viajó hacia el norte, donde Gimnasia de Jujuy lo tuvo como refuerzo en su anterior excursión por primera. A partir de allí, Gabriel comenzó a armar las valijas en forma reiterada. Inicialmente fichó en Los Ángeles de Puebla de México (2000), luego tuvo un paso por Puerto Rico y posteriormente regresó a Argentina para integrar el equipo de La Emilia de San Nicolás en el Argentino B 2004/05, precisamente la ciudad del mencionado Patricio Hernández.
A ese club, llegó como una mega estrella, a tal punto de ser presentado por un periodista, como poseedor de «una impronta creativa, de gambeta indescifrable, el hombre que le hace pito catalán a los rebusques tácticos y que se ríe del fútbol de movimientos robotizados de la actualidad».
Obviamente nada de ello sucedió, y mientras el cronista que tanto lo infló continuó viviendo con total tranquilidad, el jugador sufrió la no renovación del contrato. La dirigencia entendió, junto al cuerpo técnico, que el rendimiento del jugador más caro del plantel, no fue el mejor y que las lesiones le impidieron jugar mayor cantidad de partidos.
Partió nuevamente hacia el exterior, esta vez al siempre protagonista, Deportivo Quevedo de Ecuador, pero para el 2005 estaba de nuevo en el país. Jugó en Central Córdoba de Santiago del Estero con el ex Banfield, Pablo Lezcano y a mitad de año sonó con insistencia en el Heredia de Guatemala, transacción que se truncó.
No se pueden rescatar demasiadas cosas en su trayectoria, pero sin lugar a dudas, las mejores satisfacciones las tuvo en la pesca, ya que según informó La Casa de la Carnada de Claromecó, se tomó un día de sus vacaciones para dedicárselo a la actividad en el Pozo Alonso, donde obtuvo varios sargos.
Gabriel Cardano, como dicen Los Pibes de Bs As, «para algunos el Conejo, para otros el Mosca, para nosotros, una gloria que no fué».

Cucu

Tártara Martín

Diego Martín Tártara
Sería fácil decorar este post y llenarlo de líneas hablando sobre su parentesco con Lo Tártaro, de su apodo «El Salsa» en la niñez o de su amistad con «Quesito» José Parmiaggiani, sin embargo, este volante defensivo tiene una historia que vale ser reflotada.
Nacido en 1977, surgió de las inferiores de Ferro Carril Oeste (1998-1999), pero lamentablemente le tocó integrar los peores planteles del verde en su historia, que depararon luego en dos descensos irreversibles.
No existe el dato preciso de su debut, pero en uno de los tres encuentros que disputó, logró reemplazar durante unos minutos a otra estrella como Nicolás Diez. Vale destacar a esos equipos del club de Caballito, con una complicada situación económica, de desfile de entrenadores – Saccardi, Brandoni y Rocchia, Insúa – y el desembarco de jugadores de dudosos antecedentes y otros quemando los últimos cartuchos.
Vale la pena enumerarlos de a uno: Acevedo, Sartori, Guerra, Mc Allister, Herrera, Jorge Vega, Moya, Chaparro, Mandra, Guerra, Rocha, Tula, Mércuri, Sergio Domínguez, Groothuis, Cristian Ayala, Hudahied, Décima, Landaburu, Giampietri, Fiorentini, Grande, Salmeron, Ascencio, Sanjurjo, Cancelarich, Marcelo Morales, Alfaro Moreno, Leonardo Verón, Comba, Gorocito, Panigutti y Lenguita.
En el año 2000, bajo esa premisa de «no quemar a los pibes en momentos calientes», fue perdiendo posibilidades a tal punto de ser separado del plantel y dejado libre.
Sin un nombre o popularidad como para ser adquirido por otro club argentino, viajó a España a probar suerte, donde efectivamente la obtuvo, a pesar de hacerlo en equipos de mucha menor envergadura.
Primero probó en el Atlético Madrid B (2000-2001) de la 2ºB (tercera división) creyendo que destacadas actuaciones lo podrían acercar al primer equipo. Pero no jugó nunca y por ello pasó al competitivo Diter Zafra (2001-2003), etapa en la que se afianzó jugando 58 partidos y marcando 4 goles, motivo por el cual se lo disputaron varios equipos.
Para la temporada 2003-2004 volvió a cambiar de institución, y aunque el Mirandés se lo llevó, lo cedió inicialmente al Ceuta. Se desconoce su rendimiento allí, pero vale destacar una anécdota increíble. La policía local lo denunció por arrojar papeles a la vía pública, más precisamente en la calle Juan I de Portugal, el 18 de septiembre del 2003 a las 13.05 horas y a pesar de ser citado a declarar, Tártara no apareció. Por ese motivo, la consejera de medio ambiente decretó en el expediente sancionador nº 104/03, la infracción de la ordenanza de limpieza debiendo abonar unos 220 euros.
Retornado al Mirandés, disputó 30 encuentros y a poco estuvo de lograr el ascenso, pero extrañamente, a pesar de jugar mucho, volvió a a hacer las valijas y fichar en el Deportivo Linares (2004-2005) terminando con 25 presencias y compartiendo plantel con el «Tanque» Gabriel Bordi. Sin embargo, esta temporada fue un calvario para él, ya que un rival le fracturó el tobillo derecho y las veces que quiso volver, sufrió otros inconvenientes como un esguince de tobillo, problemas en el cartílago y hasta un cólico nefrítico.
Y por si eso fuera poco, en el 2005 repitió nuevamente una transacción. Esta vez pasó al Burgos FC de Mauro Obolo, un club con más historia, pero que igualmente disputa el campeonato de tercer nivel.
Según el sitio oficial de esa institución, Tártara es un luchador, muy agresivo y un especialista el recuperar balones. Pese a su función netamente defensiva no tiene problemas para distribuir el balón a sus compañeros y aporta trabajo los 90 minutos del partido. Con esa «publicidad», no resulta raro que haya jugado con junto a Cruz, Samuel y Zamorano, aunque en este caso, se trate de los homónimos de esos jugadores y no los verdaderos.

Cucu

River / Aldosivi 1999/2000


ESPECIAL: Combo riverplatense a Aldosivi
A mediados de 1999 el Club Aldosivi de Mar del Plata vivía una situación incómoda desde lo deportivo. Había pasado un año de la gran campaña que lo tuvo a un paso de la Primera División y necesitaba volver a ilusionar a su público, ávido de buenos resultados. Por eso se prestó a trabajar junto a River Plate, bajo el típico convenio que suele servir para que los equipos grandes se saquen de encima los jugadores sin cabida. Y este caso no fue la excepción. Los Millonarios, con la intención de quedarse con las promesas surgidas del club de Mar del Plata, ofrecieron a cambio un millón de pesos y se desprendieron de 9 pibes sin futuro en la Primera pero con chapa suficiente luego de haber jugado varios años en inferiores de AFA. El paquete incluyó a Matias Díaz de Borbón, Christian Rodríguez, Darío Figueroa, Walter Montenegro, Victor Peralta, Luciano Beutler, Jhony Aquino, Juan Carlos Graf y Roberto Paccor.
En un principio se habló de que también integrarían el plantel los jugadores José María Paz, Cristian Green, Héctor Villalba, José Sand, Leonardo Barraza, Alejandro Saccone y Diego Cochas, pero ninguno de ellos viajó a Mar del Plata.
El acuerdo sellado entre los presidentes de ambas instituciones (Oscar Salerno y David Pintado), contaba por la supervisación general de Humberto Grondona y contemplaba la inclusión de un entrenador y su correspondiente cuerpo técnico. Y así fue como se hizo cargo de ese experimento el DT Hugo Zerr, junto a su ayudante, Luis Landaburu.
La experiencia fue bastante frustrante porque a pesar de que el objetivo en un principio era ascender (o de última permanecer), el Tiburón terminó descendiendo al Torneo Argentino A. Luego, algunos de ellos (más otros de River de su misma camada) continuaron en Defensores de Belgrano, gracias a otro convenio de similares características.
Aqui, las trayectorias de los protagonistas:


Matias Díaz de Borbón
El más veterano de todos. Cuando llegó a Mar del Plata tenía 27 años. Su apellido, mucho más acorde a una familia de alta sociedad que a la naturaleza de un simple jugador de fútbol, lo hizo identificable en las planillas de inferiores. Subió al plantel profesional a comienzos de los 90’s, de la mano de Daniel Passarella, quién llegó a afirmar que el pibe podría ser su sucesor.
Pero con el tiempo sus chances de debutar se fueron agotando. Sin lugar, se fue en 1993 al Wanderers (Uruguay), donde tampoco jugó y se peleó con el DT.
De nuevo en Nuñez, no lo tuvieron en cuenta y partió al Stoke City de Inglaterra en 1995, donde se lesionó y no pudo jugar.
Otra vez en River, decidieron deshacerse de él y lo mandaron a Aldosivi, donde tampoco jugó. Cuando todo hacía preveer que retornaría al Millonario, lo dejaron libre.
La búsqueda de datos relacionados con su nombre en Internet arroja resultados increíbles. Por un lado, figura en una lista de libres en el sitio de Futbolistas Argentinos Agremiados. Pero por otra parte, se lo encuentra en un foro llamado «El Verdadero Amor«. Y allí dejó el siguiente mensaje: «Me llamo Matias y estoy leyendo su web y estoy plenamente de acuerdo en que hay que volver a las fuentes que son los evangelios. Yo soy o era catolico(ahora no se que denominación ponerme), y después que empecé a conocer la Biblia me di cuenta de que «mi» iglesia estaba equivocada. Ahora tengo una duda porque mi hija está haciendo el catecismo para tomar su primera comunión. Pero veré que hago. Dios los bendiga».


Christian Rodríguez
Un lateral de muy pocas condiciones técnicas y con mucha garra, al que a veces se le iba la mano y lo expulsaban seguido. A pesar de ese impedimento, logró llegar a la primera de River, sin jugar ni siquiera amistosos de práctica.
En 1995 fue cedido a Laferrere, junto a Paccor, y jugó en Primera B.
Nuevamente en Nuñez, quedo congelado hasta 1999, cuando pasó a Aldosivi. En el conjunto del Puerto no jugó, pero quedó en las estadísticas de ese equipo como un culpable del descenso.
Luego retornó a River y fue dejado en libertad. No existen dátos precisos sobre su actualidad.


Víctor Peralta
Delantero que se definió como «goleador, habilidoso y muy rapido». Eso se habrá visto en en las inferiores de River. En el plantel profesional no lo demostró o Ramon Díaz no lo supo ver, porque no lo tuvo muy en cuenta, aunque jugó un par de partidos. Sin chances, en 1999 se fue a Aldosivi, donde llegó a hacer dupla con Adrian Hormaechea o Luciano Beutler. Tampoco allí demostro sus atributos. Descendió, regresó a River y fue dejado libre. Según dicen, luego anduvo por la liga chaqueña.


Luciano Beutler
Promesa signada por las lesiones. Con tan solo 16 años debutó en Atlético Campana, en la Primera C. En 1996 hizo algunos goles y ascendio a Primera B donde jugó 16 encuentos y convirtio en 3 oportunidades.
Un empresario local le propuso probarse en River y así se inició su relación con la institución de Nuñez . Jugó en la Quinta y de ahí pegó el salto a la Reserva, donde compartió partidos con Javier Saviola. Sus buenas actuaciones en 1997 le valieron una convocatoria al seleccionado Sub 20, con el que jugó en varias oportunidades.
Ramon Díaz lo hizo debutar en 1998 frente a Estudiantes ( victoria 2-1, con goles de Cardetti y Netto) y le dio algunas chances más. Jugó en total 3 partidos en la Primera del Millonario pero no llegó a convertir.
Algunos medios de comunicación se vieron asombrados por su juego y enseguida comenzaron a buscar parecidos. El diario Clarin le puso «el clon de Cardetti», y Cronica lo comparó con Ronaldo, en versión miniatura. Cuando el Pelado Díaz empezó a confiar en él, se rompió los ligamentos y estuvo 5 meses parado. Se recuperó y lo prestaron a Aldosivi. Pero con tanta mala leche que cuando llegó, se volvió a romper en un amisotoso ante Temperley y tuvo que quedarse 7 meses inactivos. Regresó a Buenos Aires, entrenó con la Reserva millonaria, y cuando estuvo mas o menos a tono regresó con una declaración conmovedora: «volví porque entre Aldosivi y yo hay un asunto pendiente». Jugó algunos partidos e incluso hizo goles pero no le alcanzó para salvar al equipo del descenso.
Esa campaña le sirvió para pasar a Chacarita en el 2000, donde también jugó poco y convirtió algunos goles. Antes, había estado entrenando con Platense de la mano de Caruso Lombardi. Allí compartió entrenamientos con Marcelino Fuertes, hermano del Bichi.
A mitad del 2000 recibió una oferta del Novara de Italia para jugar la C2 y fue uno de los goleadores del campeonato con 12 goles en 14 partidos. Siendo figura se fue al América de Brasil (2001), y según su currículum hizo 6 goles en 10 partidos.
En 2001 pasó al Fiorenzuola, otro equipo de la C2 italiana. Con Kempes como DT, compartió plantel con el ex Deportivo Español, Gaston Romancikas.
En 2003 regresó a Mar del Plata, quizás influenciado por el sabor a revancha que le había quedado en su etapa en el Tiburón. Pero no fichó para el equipo del Puerto, si no para San Lorenzo, que disputaba la liga local. Beutler aportò 7 goles en la campaña que culminó con la vuelta olìmpica del equipo rojinegro.
De La Feliz voló a España (2004)para jugar en el Iliturgi de la primera division andaluza. Alli se convirtió en ídolo. Hizo 15 goles en 28 partidos, el equipo salio campeón y él fue llevado en andas por la ciudad.
De Andalucia se fue a Jaen para jugar en la Union Olimpica Jienense, donde casi no jugó por una nueva lesión.
Hoy continua alli, esperando triunfar en alguna liga regional de España.

UPDATE

En Marzo del 2006 andaba haciéndose publicidad en distintos foros; pero sigue en el Olímpica Jienense de la Primera División Andaluza (Regional Preferente – 5° División); el 11 de febrero en el partido contra Los Villares, se calentó con el árbitro y le metió varias piñas provocando el KO del juez y la suspensión del partido.


Roberto Paccor (El Chino)
Cuando se nombra a este arquero enseguida se lo asocia con el ascenso, pero su formación fue en equipos grandes. Hizo inferiores en San Lorenzo, donde logró el título de séptima división en 1992, junto a Ariel Montenegro, Manuel Avedikian, Diego Righetti, Leonardo Giraudo, Gabriel Chiachio, Ariel Graña, Leonardo Sueiro, Gabriel Ramírez y Jacinto Coronel, entre otros; y luego en River. Tuvo la suerte de debutar en el comienzo de su estadía en Aldosivi, pero su arriesgado estilo (no es muy alto y atajaba parado en el borde del área grande) lo condenó. No jugó nunca mas en el Tiburón.
Pasó por Laferrere, Liniers, San Miguel y Argentino de Merlo. Desde mediados de 2005 está en Lamadrid.

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Walter Montenegro
Volante central con fama de chocador, nacido en Escobar. Mostró lo mismo en River (1998-99) que en Aldosivi (1999-2000): nada de nada. Encima, ni bien llegó a Mar del Plata, le tiró un palo a los simpatizantes del Tiburón cuando un periodista del Diario El Atlántico le aseguró que el público acompañaba al equipo: «nos dijeron que ultimamente no iba mucha gente a la cancha«, le retrucó Montenegro.
Tambien jugó en Defensores de Belgrano (2002), Colegiales y Acassuso.


Darío Damián Figueroa
Volante ofensivo eternamente prestado por River. De buena técnica y con algo de gol, pasó por muchos equipos antes de encontrar estabilidad en el fútbol venezolano. En 1996 estuvo a préstamo en el Yokohama Marinos de Japón. Allí jugó en el «sateraito» (la Reserva) y luego alternó con la Primera, que por ese entonces tenía a Gustavo Zapata, David Bisconti, y el Beto Acosta como figuras.
Después de hacer sapo en Aldosivi (1999-2000), Quilmes y Ferro (2002) pudo encontrar su lugar en el Mundo. Firmó a comienzos de 2003 para el Unión Atlético Maracaibo de Venezuela y en su primera temporada se consagró campeón. Al año siguiente pasó al Deportes Quindío de Colombia pero duró apenas 6 meses y volvió al país que le dio todo. Hoy sigue cosechando éxitos con el Maracaibo, junto a otros argentinos como Lucas Bovaglio y Guillermo Beraza.


Juan Carlos Graf
Mediocampista que no tuvo chances de jugar en River. Con 20 años todavía vagaba en Cuarta y Reserva, sin alternar en la Primera. Fracasó con Aldosivi (1999-2000) y luego de estar libre durante un tiempo se incorporó a Villa Dálmine. Su primera escala internacional la hizo con el Táchira de Venezuela. Luego pasó al Real España de Honduras, pero defraudó a los dirigentes. Ni bien llegó, firmó contrato por 6 meses, y comenzó a entrenar. Pero antes de un partido amistoso, en agosto de 2002, armó las valijas y anunció que se iba. Ante el asombro de todos, comenzó a explicar las razones de su alejamiento, que no tenían otro objetivo que el económico: el Luis Ángel Firpo de El Salvador le ofrecía más guita.
«Con lo que arreglé en mi contrato no estaba muy conforme. Cuando uno no tiene club la opción es firmar. Y si se dio esta oportunidad, es un contrato mucho más seguro en lo económico», afirmó el ex River sin ponerse colorado.


Johnny Eduardo Aquino
Volante central uruguayo que prometía, pero que quedó sólo en eso. De aceptable manejo y buena pegada, no tuvo lugar en River y fue cedido a Aldosivi, para iniciar de esa manera una interminable carrera por el ascenso. Luego de su frustrante paso por Mar del Plata , tuvo una oferta de Quilmes, pero pasó a Defensores de Belgrano(2001-04), donde tuvo una excelente campaña en la Primera B, logrando el ascenso al Nacional. Ya una vez en la segunda categoría de AFA, volvió a mostrar su flaco nivel. Antes de pasar a Ferro Carril Oeste (2005) estuvo seis meses inactivos en los que vio fustradas las chances de pasar a Rosario Central (estuvo a prueba y no convenció) y al Numancia de España (había una posibilidad pero demoró en hacer el pasaporte). Una vez en Caballito, fue partícipe fundamental de un polémico y sospechado partido ante Chacarita (ver comentarios). Después pasó a All Boys, donde aún permanece, junto a su compañero de andanzas, Carlos Bangert.
Y pensar que Burruchaga alguna vez lo pidió para Arsenal.

Juan Pordiosero – Cazador