Miguel Alberto Barreto
UPDATE
Después de irse de Albania por un año no se supo nada de él hasta que en 2006 firmó para el Paykan Teherán de Irán. Estuvo seis meses y se fue. Increíblemente este año firmó como refuerzo de Unión de Santa Fe.
Miguel Alberto Barreto
UPDATE
Después de irse de Albania por un año no se supo nada de él hasta que en 2006 firmó para el Paykan Teherán de Irán. Estuvo seis meses y se fue. Increíblemente este año firmó como refuerzo de Unión de Santa Fe.
Gabriel Alejandro Kinjo
Extrañísima historia de un japonés nacionalizado argentino que terminó robando en el exterior. Algo bastante similar, trasladado a la política, al caso de Alberto Fujimori.
Se desconoce como arrancó su amor por el fútbol, pero que le gusta es seguro, sobre todo porque nunca jugó en primera pero siempre vivió de la actividad. Algunos dicen «hay ponjas por todos lados y son todos iguales». En éste caso, es siempre el mismo pero deambuló por casi los cien barrios porteños. Pasó por Deportivo Italiano (1994-1995), Leandro N. Alem (1996), Colegiales (1997 y 1998-1999), All Boys (1997-1998) y Nueva Chicago (1999-2000), con Brian Fuentes de suplente.
Pero se dio cuenta de que afuera la pasaría mejor y su aventura se extendió por Ecuador, jugando en la B en Técnico Universitario (2001-2002) y Deportivo Saquisili (2003), donde logró una buena cantidad de goles.
Pero no conforme con eso, buscó más plata evitando subsistir en el futuro poniendo un supermercado. Jugó en el Municipal Limeño (2004), Liberia (2004) y Punta Arenas (2005), todos clubes de Costa Rica.
Y sí, los «chinos» la tienen muy clara.
Cucu
Silvio Andrés Azoge
Mediocre defensor que pasó por Colón de Santa Fé (1997-2001) durante los primeros años de su regreso a primera, aunque nunca logró hacerse de la titularidad. Ya entrados en el nuevo siglo, el club Sabalero bien saneado y económicamente muy fuerte empezó a incorporar jugadores de mayor jerarquía y debió emigrar. No se fue muy lejos, sino apenas hasta Rafaela, en primer orden al Atlético (2001-2003) y luego a Ben Hur, donde compartió plantilla con el Loco Marzo. Continuó por el interior donde cosechó un trago amargo. Con Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay (2004) descendió al Argentino A junto a Llinás, Marzuck, Jeandet y Saboredo.
Consiguió «la soñada» oferta del exterior, aunque jamás imagino recalar en el Punta Arenas de Costa Rica (2004). No anduvo mucho por allá y retornó al país. Jugó en La Perla del Oeste y Patronato de Paraná (2005) nuevamente con Marzo. Actualmente defiende los intereses del gran Deportivo Ramona.
Su búsqueda en internet arroja resultados llamativos, más bien alarmantes. Se repiten duras frases como: «…le ganaron la pelota dividida…», «…su expulsión…», «…cometió un penal…», «…el gol en contra…», «…lo desbordaron…», «…un descuido de…».
En fin, una sacrificada carrera a la que le faltó algo que quizás nunca se concrete. Ya con 30 años será casi imposible llegar al fútbol de Buenos Aires.
UPDATE
Actualmente está en Unión de Sunchales junto a Danilo Toselo.
Cucu
Héctor Serafinovich
Cristian Wernly (Chuly)

Fabio Talarico
Volante ofensivo con una historia profesional bastante particular. Ostenta el lujo de haber jugado en los dos equipos más grandes de la Argentina y haberse retirado a temprana edad para dedicarse al periodismo deportivo. Debutó en la Primera de River en 1987. No le tocó una época demasiado exitosa, y quizás por ello no logró destacarse. Llegó a jugar con Gabriel Batistuta, gracias a Mostaza Merlo, que apostaba por su explosión. Luego el DT se fue pero River se coronó campeón. Talarico Completó 23 partidos y 3 goles, hasta que abandonó la institución, en 1990. Al año siguiente se incorporó a Unión de Santa Fe (27 encuentros y 2 goles), dónde no duró mucho. Su último equipo en la máxima categoría fue Boca (sólo alcanzó a disputar un encuentro oficial, en 1993). Jugó con la camiseta xeneize en la última jornada del Clausura 1993 (ingresó por Neffa), ante San Martín de Tucumán. También jugó extraoficialmente.
Luego se volcó para el lado de la prensa. En su curriculum figuran trabajos en páginas de internet (como Urgente 24), radio y televisión (compartió un panel polémico junto a Luis Yorlano, Dante Zavatarelli y José Sanfilippo). Pero lo más importante, sin lugar a dudas, es su participación como conductor de programas de Boca TV (todo un mérito teniendo un pasado en River). Entre ellos «Vamos Boca», junto a otro baldosero como Rodolfo de Paoli.
Juan Pordiosero

Juan Pordiosero
Ricardo Luis del Valle Solbes
Por nombre, no hace falta dar muchas vueltas para saber que se trata de un mediocampista que se desempeñó en algún histórico equipo del interior. Y si de 15 minutos de gloria se trata, este es el gran paradigma que para algunos, es más recordado que el propio Benetti en aquel Apertura de 1992.
Jugó en San Martín de Tucumán donde consiguió el ascenso en la temporada 1991-1992 y obviamente enmudeció a la Bombonera con un gol en la definición del mencionado torneo que podría haber resultado una catástrofe. Esa tarde casi no festejó su conquista, quizás hasta llegó a sentir culpa. Es que ni sus compañeros se acercaron a abrazarlo.
«Ese gol marcó un antes y un después en mi carrera, hasta a lo de Susana Giménez fui. El lunes volví a Tucumán y el martes estaba otra vez en Buenos Aires. El programa era para Boca, tanto que fueron Navarro Montoya y Mac Allister, entre otros. Y yo fui como el que casi les arruinó el torneo. Me hizo sólo dos preguntas, aunque para mí fue importantísimo».
Al tiempo dejaría el club y conseguiría un nuevo ascenso, esta vez con Colón de Santa Fé (1994-1995). También vistió los colores del Once Caldas de Colombia, del Maccabi Haifa de Israel y del Deportivo Cuenca de Ecuador. Retornó a San Martín y ya por el 2003 finalizó su carrera en All Boys de Tucumán. En total disputó 241 partidos y convirtió 45 goles. También pasó por la Selección juvenil, con Pachamé, a fines de los ’80. Actualmente tiene dos escuelas de fútbol y trabaja en la Subsecretaría de Deportes de Tucumán. Posee también el bar El Balón.
Pero más allá de todo esto, silenció a todo un estadio y llegó a la TV. No cualquiera.
Cucu