Mario Eugenio Pesado Castro
Portador de un apellido apodo, siempre causó impresión por ser precisamente Pesado más que por sus goles. Claro, no era el Gordo Real ni el Flaco Delorte. Arrancó en Newell’s Old Boys con toda la carga que eso significaba, pero no tuvo mucha suerte y comenzó a divagar por varios clubes. Al igual que otros rosarinos, pasó por instituciones de su ciudad de menor envergadura como por ejemplo Argentino de Rosario (1996-1997 y 2002-2003) donde compartió concentraciones con Gambandé, Recalde, Abrigo, Sperandío y Oyarbide.
En Banfield (1998-2000) tuvo actuaciones interesantes pero su rendimiento fue cayendo hasta dejar el Taladro con una deuda de casi 80 mil dólares. Pero no hay plata que alcance para vivir lindos entrenamiento con Areso, Kesman, Cardone, Enrique, Zen Bonacorsi, Uliambre, Oscar Acosta, Lema, Berza, José Miguel, Zaragoza, Acciari, Cameroni y Katip.
Su curriculum dice que pasó por Almirante Brown de Arrecifes. También anduvo por el Everton de Chile (2001) donde fue dejado en libertad de acción, al igual que en sus clubes anteriores.
Desde hace algún tiempo juega en el William Kemis de Las Rosas(2004) de la liga cañadense y se dio el gusto de rechazar una oferta de Central Córdoba. Pero no está solo. Baldosean en la misma competencia Víctor Gabriel Toledo, Alegre, Erie Banduine y Kurt Lutman.
Privilegió su bienestar por sobre algunos billetes, o en el William se paga bien, o su parentesco con las importantes concesionarias de autos Pesado Castro S.A de Rosario es muy fuerte
Cucu
