
Sergio Rolando Bustos
Dueño de una trayectoria extremadamente curiosa. No se entiende como un futbolista que en sus comienzos fue delantero y luego volante ofensivo, disputó más de 50 partidos en Primera sin hacer un gol y de todas maneras pudo llegar al fútbol europeo. Debutó en Racing en la temporada 1991/92, donde jugó los primeros 9 encuentros de su sequía. Inexplicablemente le surgió luego una posibilidad en Alemania. El Nuremberg lo contrató para que haga dupla con el Ratón Sergio Zárate. Parece que cumplió, porque permaneció más de dos años jugando con bastante continuidad.
En 1996 reapareció en el país y se puso la camiseta de Platense. Dijo presente en 20 partidos de la temporada 1996/97 pero tampoco pudo mojar. Semejante antecedente lo convirtió en ídolo de la gente de Argentinos Juniors, que festejaba a rabiar que su rival tuviera un delantero de esas características. Pero, las vueltas de la vida suelen sorprender. El maleficio se revirtió y al poco tiempo Bustos estaba jugando en el Bicho. Salió a la cancha en 22 encuentros de la temporada 1996/97 pero, fiel a su costumbre, no la metió.
Casado de buscar su primera conquista en la máxima división, bajó al Nacional B para jugar con Chacarita, donde tuvo un rol fundamental, ya que alcanzó los 15 minutos de gloria que necesita todo baldosero. Bustos convirtió el gol ante Juventud Antoniana que le aseguró el ascenso a Chaca en 1999, maquillando una labor que hasta ese momento había sido discreta.
Además de haber probado suerte en otros conjuntos germanos e incluso en el fútbol ecuatoriano, volvió herido en su orgullo cada vez que pudo para intentar recompeoner su imagen en el ascenso nacional, cosa que no logró. Pasó por Defensa y Justicia (2002/03), La Plata FC (2004/05), Talleres de Remedios de Escalada (2005/06 y 2007) y Brown de Adrogué (2006).
