Bordi Gabriel

Gabriel Miguel Bordi (El Tanque)
Cordobés nacido en 1975. Delantero potente comenzó a romper las redes en Instituto. Ya en la temporada 1996-1997 fue su último año pues All Boys (1997-1999) se lo llevó. Las grandes luces de la Capital no lo encadilaron y junto al Facha Bartelt se cansó hacer goles (40 goles en 62 partidos). Y así fue que el Tanque cumplió un sueño, y se fue a Napoli de Italia (1999-2000). En ese entonces River Plate lo había inscripto junto con Gonzalo Del Bono, ambos de Mascardi, pero el cordobés se negó y partió a Europa. A priori una buena decisión pues con Saviola, Angel, Cardetti, Castillo y Rambert no iba a jugar nunca. Un año antes en el ex equipo de Maradona había fracasado José Luis Calderón y ahora le tocaría a él. Prácticamente no jugó (Galletti tampoco) y ni siquiera fue tentado por algún equipo de primera del fútbol Argentino. Fue directamente a Quilmes en condición de libre, lo que enojó a la gente de All Boys porque creían que debían cobrar un porcentaje. En el cervecero fue baluarte de algunas de las finales perdidas (todo un récord) junto al Chori Domínguez y el Máquina Giampietri entre otros.
Tan vertiginoso fue su ascenso que muy dura sería la caída. El Defensor Sporting de Uruguay (2001) confió en el pero su paso fue efímero y apenas convirtió 4 goles. Resistido por los hinchas, volvió al viejo continente, aunque con menos pretensiones y aspiraciones que en la primer oportunidad.
Llegó al Poli Ejido de España (2001-2002) y luego al Sporting Braga de Portgual (2002-2003) donde le quedaron adeudando 5 meses. Hay que tener mucha mala suerte para ir a Europa y que a los dirigentes no les alcance para pagar, no sucede muy seguido. Con el conflicto en pie retornó a España y pasó al Logroñés (2003-2004). De ahí al Linares de la tercera división donde aún se encuentra (2004-2005). Su gran obra fueron dos cortes de manga durante un partido contra el Talavera luego de convertir un gol a minutos de haber ingresado. Pero la mayor curiosidad es que se los hizo a su entrenador. Claro, fue expulsado, debió soportar algunas jornadas afuera y con una multa económica. Pidió disculpas pero se mando una muy grossa creyendo que la noticia no llegaría por estas latitudes. «El corte de mangas en mi país no es un insulto, en Argentina, un corte de mangas no tiene una significación tan despectiva como aquí, no es un insulto. Esto ha tomado una dimensión inesperada para mí» declaró.
La presidenta del club aclaró que «no me gusta que nadie se salga del tiesto, el año pasado ya hice una criba en diciembre porque mis jugadores cerraban las discotecas en Jaén y se iban a entrenar sin dormir. No me tiembla el pulso. Aun así, me sorprende lo de Bordi, porque es un buen chico. Cuando firmó por el Linares llegó gordo y me dijo que eso iba a cambiar. Y lo hizo. Aun así, de la sanción no se va a librar». El Tanque Bordi…un grande, baldosero de ley.

Cucu

Areso Rubén

Rubén Darío Areso
Nació en 1967 y arrancó en 1988 atajando para el histórico Douglas Haig, «el Milan de Pergamino» hasta 1994. Pasó luego a Atlético Rafaela donde permaneció hasta 1997 y luego sí, desembarcó en Banfield (1997-1999) donde alguna vez integró un equipo más que interesante para la B Nacional con: Areso, Craviotto, A.Peralta, Sanguinetti, C.Enrique; Camoranesi, J.Jiménez, C.Ruffini; G.Reinoso; Glaría y Leeb. Allí tuvo interesantes actuaciones lo que llamó la atención de clubes grandes. Sin embargo el Taladro descendió y bajó de categoría. Permaneció en la época que Reebok apostó fuerte en el club para volver a la A, pero no se logró.
Tiempo después recaló en Quilmes (1999-2000), épocas duras para el cervecero. Cuando llegó el «Chulo» Rivoira incorporó a los arqueros Marcelo Elizaga y Nilton Pardal por lo que debió dejar la institución. También se fueron Humberto Váttimos, Marcos Barlatay, Adrián Czornomaz, Walter Paz, Maximiliano Castano, Daniel López, Jorge Rozzi, Balanda y Sergio De Bonis. Tenía 33 años y nunca más se supo de él. Se agradecerá a quien pueda aportar datos.

Cucu

March Víctor

Víctor March

Defensor central o lateral, de buena pegada, que surgió de Boca, junto a Silvio Dulcich entre otros, y que se transformó en «baldosero» por haber pasado por un seleccionado juvenil de Pekerman.
Sin debutar en la Primera, se fue a Racing en el `98, donde tampoco le dieron la oportunidad de mostrarse.
De allí se fue a Ferro en el 2000, y tampoco pudo demostrar lo poco que se vió en la selección juvenil.
Como buen baldosero de ley, tuvo su paso por el CEFAR.
En el 2003 tuvo la chanche de concer el exterior al pasar por Sportivo Luqueño (Paraguay).
Hoy está en Sportivo Italiano y el sábado pasado hizo su primer gol.

Bayón Julio César

Julio César Bayón
Su apellido linkea indefectiblemente a las primeras formaciones de los seleccionados juveniles de Pekerman. Claro, Bayón formó parte del combinado argentino que obtuvo el Mundial Sub 20 de Qatar en 1995. Lo que vino después, fue una continuación de hechos desafortunados que envolvieron su figura y que ni siquiera gozaron de demasiada prensa.
En el mismo año de su consagración como promesa, el chico catamarqueño surgido en Defensores del Norte hizo su aparición en la máxima categoría con la camiseta de Rosario Central. En su puesto de mediocampista, llegó a disputar 6 encuentros, aunque sólo en su debut pudo completar los 90 minutos de juego.
Parecía que le tocaba el turno de explotar, pero inesperadamente fue bajado a la Quinta División por Ángel Tulio Zof y tuvo que remarla desde cero. Con esfuerzo volvió al plantel profesional pero, a mediados de 1996, los dirigentes canallas le dijeron chau. Belgrano de Córdoba intentó contratarlo pero el club de origen de Bayón pidió una plata que él no tenía y entonces, achicando sus pretensiones deportivas, aceptó jugar en otro equipo de Catamarca, Salta Central. Con esa camiseta, encima, tuvo la mala fortuna de recibir un duro golpe en la cabeza que, primero, lo dejó inconciente y luego lo tuvo cinco meses parado y otros dos meses con temor a cabecear.
Su mala racha (pases fallidos, problemas con empresarios, largas suspensiones) continuó en Central Norte de Salta, O’ Higgins de Chile, Deportivo Armenio, El Porvenir y en otros equipos de su provincia, donde también se animó a dirigir para ganarse el pan. Evidentemente, le faltó suerte. Y quizás algo más.

UPDATE

En 2007 defendió la casaca de Defensores del Norte de Catamarca en el Torneo Argentino C, quedando eliminados en la Primera Ronda.

Cazador

Li Yao

Yao Li

La imágen que acompaña éste texto podría ser la de cualquier oriental fanatizado con el fútbol argentino posando con la camiseta de Boca como prueba de ello. Sin embargo, no es un hincha. Se trata de Yao Li, un futbolista chino que tuvo la suerte de entrenar en la primera de Boca Juniors. Llegó en plena pretemporada veraniega de 2004, como parte de uno de los tantos convenios que Mauricio Macri realiza para abrir el mercado internacional.
La llegada del hombre de China suponía un granito de arena más en la lucha por poner a los Xeneizes a la altura de los grandes clubes de Europa. Más de un dirigente (principalmente el propio Presidente) imaginó que Yao Li sería el señuelo perfecto para atraer a los grandes empresarios asiáticos. Sin embargo, una parte del plan falló. Y esa parte tenía nombre y apellido: Carlos Bianchi. El DT de Boca no vió con buenos ojos que le hayan querido imponer un futbolista (como sucedió con el japonés Takahara) , que encima llegó con antecedentes de ser un buen volante zurdo y en la primera práctica resultó ser diestro. Apénas estuvo en un par de entrenamientos, dónde se lesionó el tobillo. Suficiente para el Virrey, que le bajó el pulgar en La Posada de los Pájaros (dónde el por entonces Campeón Intercontinental hacía la pretemporada).
El chino, con 26 años a cuesta y un pasado ligado al club Dalian Shide de su país, debió armar las maletas y apresurar su regreso (tenía pensado quedarse seis meses).
Su nivel desepcionó. Y Bianchi fue clarito a la hora de hablar. «Yo sabía que Yao Li tenía la vuelta programada a China. Entonces, le comenté que aprovechara y visitara Buenos Aires durante el fin de semana», explicó el técnico desde Tandil.
Hoy continúa en el club que lo vio triunfar y tiene una página para sus fans.

Juan Pordiosero

Gorniak Enzo

Enzo Gorniak

Marcador de punta chaqueño que surcó las tierras del ascenso de PE a PA. No se guardó nada. Jugó hasta en el mítico Chaco For Ever (1993-94), Douglas Haig de Pergamino (1994-95 y 1996-97) y San Martín de Tucuman (1995-96) en el Nacional B. Antes, había jugado un partido en Primera División. Y con la camiseta de Deportivo Español. Pero su destino estaba en el under.
Ya más experimentado, jugó el Torneo Argentino para Gimnasia y Tiro de Salta (2000-02), 13 de Junio de Pirané (2003-04) y Unión de Sunchales (dónde juega actualmente). En la temporada 2002-03 estuvo en Paraguay, y se dio el gusto de jugar la Copa Libertadores con 12 de Octubre. Es un referente casi obligado en la lista de cada equipo del ascenso que pretende sumar refuerzos de renombre. Es que su apellido es muy difícil de obviar.

Juan Pordiosero

Ferreyra Christian

Christian Ferreyra

Mediocampista de Huracán de Parque Patricios que poco hizo para que el planeta desviara su curso normal. Pasó por el fútbol argentino (desde 1996 a 1998, con el Globo) en la más absoluta intrascendencia. Quizás ni el mismo sabe que jugó 49 partidos en la Primera División. Por supuesto que jamas hizo un gol. En 1999 pasó a Nueva Chicago, para jugar en la B Nacional, dónde tampoco hizo ruido. El el 2000 tomó la decisión de hacer, al menos, una diferencia económica, y se mudó a Italia. Jugó en el Fidelis Andria (hasta el 2000, con un descenso incluído a la serie C2). Ahora, con mucho menos pelo pero manteniendo la barba candado, la pelea en el Celano, dónde es compañero de otro baldosero como Federico Arcamone.

Juan Pordiosero

Díaz Gerson

Gerson Díaz

A veces los jugadores no llegan a demostrar sus condiciones reales por falta de tiempo. Éste parece ser el caso del volante por izquierda Gerson Díaz. Un venezolano que llegó al fútbol argentino en 1994 y tuvo el honor de ser dirigido por Diego Maradona en Mandiyú de Corrientes. Apenas disputó 5 partidos oficiales, dónde incluso marcó un gol. Pero no le alcanzaron los pocos minutos de juego para renovar el vínculo con el club correntino. Venía de ser figura en su club, el Caracas FC y en la selección vinotinto. Había debutado muy joven (a los 17 años) en la liga local. Se hizo figura (llegó a ser el máximo goleador de su país en la Copa Libertadores) y fue convocado al combinado nacional.
También Jugó en el Unión Atlética Táchira y en el Itachacao.
Que no le haya alcanzado el tiempo para demostrar sus condiciones no quiere decir que esas condiciones hayan sido abundantes.

Juan Pordiosero