Nasta Gabriel

Gabriel Nasta
Si hablamos de Gabriel Nasta, obviamente, hablamos de un zaguero de temple, bonhomía y valor. Pero, por sobre todas las cosas, hablamos de un verdadero trotamundos del fútbol.
El blondo marcador central, seguramente más recordado por su porte físico y su cabellera que por sus habilidades a la hora de quitar limpiamente el esférico, comenzó su carrera, luego de abandonar su Pergamino natal, allá por 1989 en Velez Sarsfield. Ya en 1990 Gimnasia y Tiro Salta fue su próxima guarida. El pequeño pueblo bonaerense de Salto lo recibió con sus brazos abiertos y el Sport de dicha localidad fue donde jugó en 1991. Douglas Haig, de su ciudad, puede considerarse como su máximo hogar futbolístico, ya que entre el ’91 y el ’95 (con un breve préstamo que lo situó en Mendoza) y entre el ’96 y el ’97 (participando en el Catriel de Río Negro y el C.U.S.A. de Salto durante el ’95) el famoso «Milan de Pergamino», uno de los clubes formadores de muchas grandes estrellas del Argentino «A» y buena parte del ascenso, supo cobijarlo como a uno de sus hijos pródigos.
Ya en 1998, nuestro querido Gabriel sentía que la Argentina le quedaba grande: era el momento de pasar al exterior, como todo buen ?baldosero? que se precie de tal. Fue así que en Ecuador conocieron de sus habilidades, primero en el Deportivo Cuenca y posteriomente en el Deportivo Quito.
Corta fue la andanza de nuestro héroe en el exterior. Ya situados en el nuevo milenio, nuestro país contaba con Nasta entre sus filas nuevamente. De su recordado paso por Los Andes (2000/2001) el hombre que hoy nos compete dice: «recuerdo mi paso por Los Andes, sin dudas, como mi mejor momento futbolístico. Es como que hay un antes y un después a partir de ahí. Abandonaba el fútbol con 29 años, cansado de las irregularidades que vivía, con una situación económica muy preocupante y encima con mucho desprestigio, rozando el fracaso deportivo (ni hablar económico) por algo en lo que yo había dado mi vida. La verdad no me veía recompensado de ninguna manera así que la posibilidad de ir a Los Andes, en Buenos Aires (donde atiende Dios, dicen) y de la mano de un amigo como Jorge Ginarte como DT era algo así como la última ficha que tiraba. Ya llevaba muchos meses de estar parado y Los Andes estaba muy comprometido con el descenso, arrancamos la temporada descendidos y la verdad me salió bárbaro, ascendimos, me di el gusto de jugar en Primera y encima estiró mi carrera deportiva y le dio un poco de prestigio. Llamalo convicción, entrega, sacrificio, constancia, no se, creo que soy bastante porfiado. En Los Andes, además, creo que formé la mejor defensa en la que haya participado junto a Andrés Bressán y Gabriel Lobos». «Si esa fue la mejor, lo que habrán sido las otras», piensa uno luego de escuchar tamaña afirmación.
Ya en el ocaso de su carrera pasó por Almagro, Godoy Cruz, San Martín de Mendoza, una breve estadía en el Blooming boliviano y por el Almirante Guillermo Brown de Puerto Madryn, donde acaba de retirarse hace tan solo unos días, luego de la eliminación del conjunto madrynense de la reválida del Argentino «A».
Pero el fútbol siempre otorga revancha a luminarias como Gabriel Nasta. Ya no roerá tobillos de adversarios ni agujereará plateas techadas. Pero será el Director Deportivo del Brown de Madryn para enfrentar la próxima y dura temporada del Argentino, donde la banda del sur espera ansiadamente lograr el ascenso al Nacional.
(En la foto, junto a su compañero en Los Andes, Levato).

Nihat (Postero invitado)

Gregorutti Jorge

Jorge Gregorutti
Arquero entrerriano bastante lanzado a la hora de salir a buscar centros. O por lo ménos eso demuestra la foto, que lo encuentra en el suelo, a los pies del Indio Ortíz. Eso ocurrió en una de sus pocas apariciones en la primera de Gimnasia y Esgrima de La Plata. Sólo tuvo la oportunidad de probar el arco en la Copa Centenario (terminó atajando Lavallén). Pero se dio el lujo de destacarse, atajándole un penal a Brusco. «Me tiró una masita» declararía después. Pero con el tiempo, cayó en la depresión. Pensó que la venta de Cristante le abría un camino. Pero nunca le llegó su chance a lo grande. Un par de años más tarde, el viejo Griguol lo borró. Ahí nomás se retiró para dedicarse a su inmobiliaria, Bauhau Propiedades!!!.

Labura en La Plata como martillero.

Juan Pordiosero

Gigena Darío

Darío Gigena

El delantero es apodado el Topo, pero tranquilamente podría ser El Traidor, El Vendido y demás. Alcanza con ver los equipos en los que estuvo para comprender dicha identificación.
Apareció en Belgrano de Córdoba en la segunda mitad de la década del 90. Vistió por dos años los colores piratas (1996-1997) y a pesar del fuerte interés de River, cruzó el charco y se incorporó al Rayo Vallecano. Tras un año no muy positivo, entendió que hacer las cosas pausadamente le traería mayores réditos. Volvió al país y vistió la camiseta de Unión de Santa Fé (1998-1999) pero solo por un año. Unos billetes pudieron más que el sentimiento y se cruzó de vereda. En 1999 , olvidando su pasado celeste se fue a Talleres (1999-2000) donde no anduvo mal pero nuevamente se desligó al final de una temporada. Increíble, pero pasó a Colón (2001-2002) y como había hecho antes, esta vez poco le importó su pasado tatengue.
Siguió desfilando, en el 2003 fichó para Huracán, con el descenso bajo el brazo. Para evitar quizás irse a San Lorenzo (nunca lo sabremos) viajó a Brasil para jugar en Ponte Preta (2003) donde no hizo nada y retornó a Colón.
Ahora, para seguir desfilando por equipos del interior defiende al Racing de Córdoba en el Nacional B. No queda mucho por decir, solo ver los clubes por los que pasó para ver que cosas priorizó en su carrera. Algunos lo podran catalogar como vendido, otros, como un gran profesional.

Cucu

Chabala Efford

Efford David Chabala

Arquero y capitán de la selección de Zambia que llegó a los 29 años a Argentinos Juniors. Fue eterno suplente en la temporada 1991/92, dirigido por José Yudica. Sólo jugó parte del segundo tiempo de un Argentinos – Santos, por la Supercopa.

En su país jugó en el Mufulira FC, Nkana Red Devils y Wanderers. Fue el arquero del combinado de Resto del Mundo que perdió 3-0 con la selección de Basile en uno de los dos partidos para festejar la Copa
América de 1991. Ese partido hoy no es considerado oficial, como sí es el 2-1 contra Resto de América, jugado un mes antes por la copa 75 Aniversario de la CSF. Chabala murió en un accidente aéreo el 28 de abril de 1993, cuando cayó al mar el avión que llevaba a la selección de Zambia a Senegal, para un partido por las eliminatorias de USA ’94. No hubo sobrevivientes.

Perplatado

Fúriga Martín

Martín Fúriga (El Potro)

Nació en La Plata en 1976 y a los 19 años debutó en su club, Estudiantes de esa ciudad. Allí estuvo cuatro años (1995-1999) y su carrera apuntaba bien arriba porque en su primer torneo fue elegido por la AFA como la revelación de la temporada. Sin embargo aparecieron Palermo, Romeo, Galetti, Farías y él se fue quedando. Si bien Unión de Santa Fe estaba interesado en el, partió a Italia para incorporarse al Ancona (1999-2000) cumpliendo medianamente su sueño (alguna vez declaró que era jugar en Italia, aunque seguramente en un equipo más importante). No duró mucho y su carrera comenzó una franca recaída. De Europa recaló en el Sport Boys de Perú (2001) donde su efímero paso (seis meses) lo devolvió al viejo continente. En España lo esperaba el Levante donde curiosamente duró un año (2001-2002) y pasó al Amurrio, en el cual nuevamente doce meses le bastaron para cerrar su ciclo en el mencionado club (2002-2003). Actualmente y desde hace dos temporadas defiende los colores del fuertísimo Recreación de la Rioja (España).

El Potro Fúriga, admirador del Profe Córdoba, defensor de Domingo Cavallo y ex estudiante universitario ya mira la gloria de reojo y seguramente extrañará todo aquello que alguna vez fue.

Cucu

Un año

UN AÑO

El 1º de Mayo de 2004 nacía En Una Baldosa. Todavìa no teníamos clara la idea de lo que queríamos hacer. Pero de a poco le fuimos encontrando la vuelta. Lo primero que se nos ocurrió fue homenajear a nuestros ídolos de la infancia. Así fue como apareció un post sobre Tony Cascarino. Con el tiempo nos pareció algo injusto. Al goleador irlandés nunca lo habíamos visto correr en una cancha argentina. Nunca lo habíamos puteado detrás de un alambrado y tampoco lo habíamos visto robar en un club de barrio en el ocaso de su carrera. Necesitabamos rendirle tributo a los futbolistas que nos representaban. Esos que nos deleitaron con pequeñeces tan grandes, como pueden ser una jugada sin eficacia o un segundo nombre increíble.
Decidimos darle valor a los jugadores que no se consagraron. Y con el pasar de los meses nos dimos cuenta de que no habíamos errado el camino.
Para festejar este primer año, decidimos laburar un poquito más. Seguramente se van a encontrar con secciones nuevas y otras con algo de gusto a viejo.
Les pedimos como siempre que no dejen de colaborar enviando material porque no desechamos ninguna clase de ayuda. Gracias a los que nos visitan siempre y a los que se coparon con hacer lo mismo en distintos países (Esteban, Cabeza, Inquisidor y próximamente Rodman).
Que lo disfruten.

En Una Baldosa

Aguirre Leonardo

Leonardo Aguirre (Leo)

Nació el 19 de Febrero de 1971 en Rosario y su nombre tomó notoriedad sin llegar a debutar en la Primera de River Plate (1993/94), su único equipo grande. Pero su historia se aleja bastante de otras con esa particularidad, pues no tuvo un pase al exterior siendo joven ni jugó en la Selección antes que en su club. El Facha, como lo apodan, aún era un ignoto arquero del Millonario cuando se presentó en el programa Ritmo de la Noche, junto a otros tres jugadores, para reemplazar al titular de turno en los torneos de fútbol reducido que organizaba Marcelo Tinelli a comienzos de los 90’s. Ese fue el punto de partida para… ¿Una gran carrera? No, para encadenar equipos de manera alocada.

Surgido en Platense (1992/93, 1994/95 y 2002), también atajó en Godoy Cruz (1995/1996), Brown de Arrecifes (1996/1997), San Martín de Mendoza (1998 a 2002), Olimpo (2003), Arsenal (2003-2004), Gimnasia y Esgrima de Jujuy (2004/2005), Chacarita (2005/06), Atlético Tucumán (2006/07), Los Andes (2007/08) y Comunicaciones (desde 2008) .

La vida de este arquero tiene otras aristas bastante interesantes además de su debut televisivo. No se puede negar que se divierte dentro de la cancha. En los entrenamientos se relata a si mismo, como cuando saca una pelota y grita: «¡Aguirrrrreeeeeeeee!«. O cuando un disparo se va por arriba, mira la pelota y la sopla una y otra vez, como haciendo fuerza para que se vaya más lejos aún. En un amistoso para Olimpo, le entregó la camiseta a un hincha detrás del alambrado y continuó atajando en musculosa.

No tuvo grandes éxitos en su vida profesional más que el de jugar en Primera División, pero haberse hecho conocer de la manera en que lo hizo, lo pone en el podio de los elegidos.

Glaría Alejandro

Alejandro Glaría (Huesito)
Este es otro famoso caso del hijo de…, pero ni siquiera llegó a ser como el Luifa Artime o Pininito Más.
Hijo de Rubén, ex defensor de San Lorenzo y el seleccionado, jamás hizo algo importante a nivel local y por ello pasó de club en club por el fútbol latinoamericano.
Lo curioso es que tanto en Banfield (1996-1997) como en Talleres (2003) no embocó una en Primera y siempre fue suplente. Con el Taladro, al menos, se pudo consagrar como goleador en el Nacional.
Así fue que desfiló por los siguientes equipos: Santiago Wanderers (1991), Universidad de Chile, Coquimbo Unido y Cobreloa (1994), todos de Chile. Luego llegó al país para vestir la del Taladro (1996-1997) pero duro poco y nada. Ahí comenzó a robarla en el Pachuca (1998-2000), Puebla (2000-2001), Jaguares de Chiapas (2001), UNAM (2001), Morelia (2002-2004), Talleres (2003) y Tapachula de México (2003). También vistió los colores de San Miguel y Alianza Lima de Perú.

El «Huesito» actualmente es representante de la empresa «Invicta» y participa para Náutico Escobar en los torneos intercountries. Alguna vez en un sitio web mexicano señaló un columnista: «hay jugadores que nos roban como Alejandro Glaría que a mi juicio es de los peores extranjeros del país, pues no burla a nadie, no mete goles, no da pases a gol, ni siquiera amedrenta a los rivales».

Cucu