Filomeno Lucio

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Lucio Alejo Filomeno
Uno de los tantos jóvenes que intentaron saltear etapas y pensaron primero en Europa antes que debutar en la primera división de nuestro fútbol. Tentado por algún representante de turno partió y luego de pasar por pensiones de Newcastle y Udine recaló en Milan donde integró la reserva del Inter.
Previo a ello había jugado unos pocos minutos en Nueva Chicago en la B y un Sub 17. Compartió habitaciones con jóvenes de Malta, Camerún y Brasil, entre otros. No pasó mucho tiempo en darse cuenta del error y declaró «con el Inter está todo re bien pero yo quiero hacerme un nombre, triunfar primero acá y recién volver a Italia con una jerarquía».
Cuando regresó al país con semejante antecedente se esperaba el boom que finalmente llegó, pero en inferiores, porque en primera que jamás. En San Lorenzo estuvo varios años y si bien integró el plantel campeón de la MERCOSUR, apenas fue titular en contadas oportunidades (1999-2002) y por ello retornó a su ex club de Mataderos (2002).
Nacido en mayo de 1980, nunca logró dar el salto de calidad. Militó en el Jaguares de México donde hizo el primer gol en la historia del club en Primera División, pero no llegó a ser un jugador determinante ni nada que se le asemeje, aunque tengan allí un gran recuerdo de él.
Vistió los colores del Busan I Park de Corea y aquel joven con aspiraciones a crack, se escondió tempranamente en el anonimato.
En 2006 volvió a Nueva Chicago por dos motivos: el Torito retornó a primera y se acordó de su club (cuando estaba en la B ni pensó en retornar) y porque su padre es el presidente de la institución.
Tras más quince partidos, logró marcar.

Cucu

Nota de redacción: A los pocos días, recibimos un mail de alguien (que firma como «E.») que decía lo siguiente:

Tu reseña sobre Lucio Filomeno tiene muchos errores.
En el Milan no estuvo tan «de paso» y no sólo jugó en reserva: jugó 2 partidos por Copa Italia y 2 por el Scudetto. Fue suplente directo de Ronaldo en todas esas ocasiones. También jugó un amistoso con el Steaua de Bucarest y el único
gol lo hizo él. Con la reserva del Inter jugó el famoso torneo de Viareggio ese año 1998 y salió goleador del mismo. Del Inter se va porque lo querían ceder por dos años a un club de la B para foguearse . Anteriormente a eso no jugó «unos minutos» en Chicago sino dos años alternando la titularidad ya que tenía 16 / 17 años. Debutó en la primera de Chicago a los 15 años (es uno de los jugadores que debutó con menos edad en la historia del fútbol argentino).
En San Lorenzo no fue un «boom», como escribiste, pero no decepcionó para nada. Fue muchas veces titular en primera y en reserva jugó medio torneo y le alcanzó para ser goleador del campeonato 99/2000. Fue campeón con el equipo de Pellegrini en un torneo local y en la Mercosur (si no era titular entraba en casi todos los partidos).
En Jaguares de Chiapas fue un jugador determinante (contrariamente a lo que vos escribís). La prueba está en que es ídolo absoluto de la gente de Chiapas y lo siguen pidiendo a casi un año de haberse ido del club. Jugó siempre en ese club, lo salvó prácticamente del descenso (un golazo suyo contra el Cruz Azul lo hizo)..
mantener la categoría en 2003) y la gente lo quiere mucho. Se fue por un DT que se sintió opacado por la figura del ídolo de la gente de Chiapas. Ahora está en Corea y no diría que se «escondió tempranamente en el anonimato». Es un momento de transición para él, para otra cosa más importante que ya le llegará. No creo que haya perdido «las aspiraciones a crack» a pesar de sus casi 25 años…
Te escribo todo esto para que tengas la oportunidad de corregirlo en la página donde escribiste una reseña sobre él y así los datos que la gente lea tengan mayor correlación con la verdad.
Saludos,
E.

Esto tuvo como respuesta:

Hola que tal, me gustaria que firmes con tu nombre pero no viene al caso. Te cuento que cuando Filomeno apareció todos quisimos que triunfe y le vaya bien, de lo contrario no nos hubiésemos acordado de el a tantos años de haberse ido del país.
No tenemos nada contra él, de hecho, si esta en la pagina es porque tiene las condiciones y las cosas no se le dieron. Pero repasando los datos que me agregás, y que te agradezco, tampoco me parecen muy revelantes. Jugar 2 partidos por Copa Italia y 2 por el Scudetto no es una cosa increíble. Julio Cruz la emboca y es bastante tosco.
Si en el Steaua jugó un partido e hizo el gol, como es que no jugo más?
Está barbaro ser goleador de la reserva del Cuervo, pero de eso se trata, de jugadores que prometen y después no cumplen con lo que insinuaban. Alcanza con ver la pagina para recordar nombres como Herrera (máximo goleador de las inferiores de Boca en la historia) y así tantos otros.
En esas categorías muchos la rompen, pero la cosa es la primera. Con Pellegrini casi ni jugaba, tampoco agrandemos los datos. Estaban Abreu, Romeo y Estévez.
Y lo del DT que se sintió opacado por la figura de el no me cierra, es una buena excusa decir que te peleaste con el técnico.
Por último, bien lo de la transición, le pasa a muchos, pero irse tan lejos y encima a Corea…no da. O ningun club lo quiso? Podría haber venido al país o jugar en cualquier parte pero no a Asia.
En cuanto a la verdad, cada uno tiene la suya, los datos entre una y otra no son rutilantes. No se trata de agredir a nadie, pero entendé que todo lo que pueda haber mostrado en categorias formativas no sirve si en la primera no anda.
Agradecemos un montón que hayas escrito y de verdad. No es para forrear ni a él ni menos a vos. Es más te invito a participar y si se te ocurre algun nombre lo envies o lo armes.

Galarcio Manuel

Manuel Galarcio
Nació en Colombia en 1975. Defensor de buen porte (1,87 m. y 85 kilos) no llegó a jugar oficialmente en la Primera División del Fútbol Argentino, pero es recordado por su breve paso en San Lorenzo de Almagro.
En 1999 comenzó a sonar en el Cuervo para emular a Iván Córdoba y no solo participó en algunos entrenamientos sino que jugó un amistoso frente al Deportivo Español. Ruggeri lo puso en el primer tiempo y durante el segundo lo hizo correr por alrededor de la cancha.
Por algunas irregularidades el pase no se hizo y en menos de una semana volvió a su país.
El tiempo pasó y saltó la cuestión. El declarado persona no grata en el club de Boedo, Fernando Miele, junto a otros dirigentes de turno intentó presentar la operación de un jugador por un precio muchísimo más elevado de lo que realmente se lo había comprado. Después, cuando vio que los hechos podían hacerse públicos, dieron marcha atrás. Y para eso habrían tenido que abonar muchos del patrimonio del club. Lo curioso fue que nada de esto último pasó por comisión directiva.
Se perdió la oportunidad de su vida y ahora juega en el Real Cartagena junto a Fram Pacheco y Nicolás Tagliani. Pasó por el Bucaramanga, el Once Caldas, Nacional de Medellín, Junior de Barranquilla y alguna vez por la selección de su país. En México lo hizo para el Atlante y Oaxaca de la segunda división. No quedó en Oriente Petrolero de Bolivia.

No sabemos si fracasó, pero si que tuvo sus quince minutos de gloria.

Cucu

Luppino Leonardo

Leonardo Luppino

Trayectoria rarísima. Digna de ser analizada por un médico. O mejor dicho, por el Doctor Bilardo. Es que el Narigón fue el técnico que hizo debutar en la Primera de Boca Juniors (1996) y también el que inesperadamente lo llevó a Estudiantes de La Plata (2003/04), varios años después.

En el medio, este volante gambeteador pasó por mil lugares. Jugó en Almagro (1996/97), Douglas Haig (1997), Deportivo Quito de Ecuador (1998), Huachipato de Chile (1998), Tigre (1999/2000), Villa Mitre de Bahía Blanca (2000), Jorge Wilsterman (2002) y Aurora (2003) de Bolivia.

Con ese antecedente de trotamundos, fue poco seria su llegada al Pincha, pero a Bilardo no le importó y el jugador, lógicamente, desentonó. Con diez partidos y sólo 2 como titular, terminó yéndose, dejando una deuda. ¿Con los hinchas? Sí, pero también con Camuzzi, ya que un allegado a En Una Baldosa se encontró con la factura de gas impaga en un departamento de la calle 47 entre 11 y 12. Ojo, seguro que se le traspapeló (?).

Siguió dando vuelta por el mundo, con estadías por Blooming, el fútbol chino y Emelec, pero su nombre ya estaba quemado, así que resolvió volver al país, y emular ese camino, pero en equipos de ascenso. Desfiló de esa manera por Huracán de Tres Arroyos (2005/06), Sarmiento de Junín (2006/07), Los Andes (2007/08), Nueva Chicago (2008/09), Defensores de Belgrano (2009), Villa Mitre de Bahía Blanca (2010), Ferrocarril Midland (2010/2011), Sportivo Del Bono (2011), Defensores Unidos (2012/2013) y Belgrano de Zárate (2013).

Decoud Darío


Dario Decoud
Debutó en Racing (luego de hacer las inferiores) en 1988 y obtuvo la Supercopa de ese año. Se lo recuerda por la terrible trompada que le dio Chilavert en la Liguilla de ese año. Su carrera refleja el como no se deben hacer las cosas. Porque a los 20 se fue a probar suerte a Turquía y recayó en Alemania. Solo y perdido en el Colonia apenas mantenía contacto con Silvano Maciel y Marcelo Carracedo entre otros. Luego, totalmente devaluado, tuvo la suerte de jugar en River pero la alegría le duró poco. Y a partir de allí comenzó su periplo por el mundo. Atención, tiene mas colores que el Lute Roberto Oste: Quilmes (en Primera 1991), Español, Argentinos, Laferrere, Mandiyú y las ultracompetitivas ligas de Malasia, Arabia Saudita y Corea. A punto estuvo de ir a Huracán de Parque Patricios pero la oferta se diluyó.
Actualmente junto a su amigo Julio Olarticoechea representan jugadores como por ejemplo Diego Bustos. Sus últimas apariciones remiten a partidos a beneficios organizados por el Pato Fillol.
Este verdadero trotamundo fue uno de los tantos cracks que quedaron en el camino y un excelente valuarte para éste blog.

Cucu

Marcio Alemao

Marcio Alemao
Su verdadero nombre es Clodoveu Mariano Junior Almeida pero como no le entraba en la camiseta se lo cambió. Cuando llegó a Colón, el diario Olé le inventó el típico Marcio Da Souza pero los verdaderos fanáticos saben su nombre.
Este zaguero entusiasta dista mucho de lo que realmente se espera de un lateral brasilero. Primero porque es rubio y tiene más aspecto de uruguayo, porque además pegaba como un burro. Casi parte a un jugador de Unión tirándose con las dos piernas hacia delante. Seguramente habrá nacido en la frontera, a pesar de que su documento diga otra cosa.
Se inició en el San Pablo y pasó por el Cruzeiro de Belo Horizonte. Entre el 2000-2002 recaló en el Mogi Mirim, del cual su mayor accionista es Rivaldo. Seguramente viendo que daba perdida llegó a nuestro país. En Colón duró poco y fue suplente, de ahí pasó a Olimpo pero no quedó en la prueba al igual que Leone y Pekarnik.
Ahora pega patadas en el U.V.T de su país y se puede retirar tranquilo, pues su estadística registra que convirtió un gol en Copa Libertadores, y no fue en contra.

Cucu

Díaz Emiliano

Emiliano Díaz
Emiliano Ramón Díaz es, como bien dice su nombre, el hijo de Ramón. Éste joven nacido en 1983 en Nápoles hizo la carrera al revés. Arrancó lejos de acá., jugó en las inferiores del Mónaco y del Yokohama. Jugó en la primera del Avellino (Italia) dos partidos no oficiales y a punto estuvo también de hacerlo en el Inter. Su trayectoria es tan diferente que no fue un jugador que prometía y no llegó, sino que llegó y se espera que algún día prometa. Y no se hizo de abajo y después creció, pues llegaba a los entrenamientos con su Mercedes Benz clase A, celular y todo el oro posible.
En el 2002 su padre lo hizo debutar en River durante un partido en el que no se jugaba por nada. Volante por derecha llegó a la primera simplemente por ser uno de los tantos «hijo de», pero luego fue transferido a Talleres de Córdoba en donde casi no jugó. El volante por derecha se trasladó en el 2004 a Deportivo Colonia de Uruguay donde tuvo suceso y ahora vuelve a seguir a Ramón y está junto a Juan Pablo Raponi en el Oxford United.
Lo mejor que hizo en su carrera es haber aconsejado promocionar a Saviola a la primera división.
Entre sus frases más famosas está «le peleo el puesto hasta a Figo».

Cucu

Lutman Kurt

Kurt Lutman

Escuchar este nombre es pensar en un extranjero de algún país europeo con campeonato debil que viene a hacer la América. Sin embargo la historia dice que Kurt Lutman nació en Rosario y llegó a la primera de Newell’s a mediados de los 90’s.
Cumplió el sueño de jugador fanático y eso le costó la carrera pues luego de hacerle frente al presidente Eduardo Lopez rechazó ofertas de Velez, Argentinos y México entre otros esperando la derrota del dirigente en las elecciones. «Esperaré hasta después de diciembre, que es cuando habrá elecciones. Si pierde López y asume otra dirigencia golpearé las puertas para preguntar si tengo lugar», dijo alguna vez.
Su carácter lo hizo referente entre los pibes de La Lepra y en una oportunidad, el enganche metedor, luego de cobrar un sueldo, lo devolvió al banco porque sus compañeros seguían con deudas, rescindió el contrato, bardeó a Rebottaro y se fue.
Tiempo mas tarde recapacitó e intentó una vuelta, pero ya no pudo, las lesiones le impidieron seguir en el primer nivel. Previamente jugó en Huracán de Corrientes, Godoy Cruz de Mendoza, se probó en Lanús y coqueteó con Argentino de Rosario para la Primera C. En la actualidad juega en ligas regionales de Santa Fé, es miembro de la agrupación H.I.J.O.S (hace poco cagó a palos a un represor) y trabaja en un kiosco frente a la Facultad de Derecho en Rosario (Córdoba y Moreno). Es recordado por su paso en el Sub 17 de 1993 y por un festejo en Newell?s con la remera «Cárcel a Videla«.

PD: Un grupo de estudiantes rosarinos hizo un corto de cine que lleva su nombre.

Cucu

Clarke Martyn

Martyn Clarke

Uno de los casos mas atípicos de futbolistas extranjeros en nuestro país. Nacido en el 27 de abril de 1980 en Plymouth, Inglaterra, aunque criado en las Islas Malvinas desde sus primeros días, llegó a Boca Juniors en agosto de 1999, a través de Esteban Cichello, un argentino que lo vio jugar en el torneo malvinense y le propuso probarse en La Ribera.

Su padre Robert, un ex combatiente de la Marina Real inglesa, y su madre Julie, dueña de un pub isleño llamado The Globe, se alegraron cuando Martyn abandonó Puerto Stanley y partió con sus ilusiones a cuestas a la no tan lejana pero desconocida ciudad de Buenos Aires. En poco menos de un mes, le pasó de todo. Vio un partido del Xeneize ante Independiente, cenó con Diego Maradona, paseó por la calle Florida, durmió en la pensión de Casa Amarilla, entrenó con la Reserva junto a Silvio Carrario y, por supuesto, dio algunas notas. “Todos los días sueño con jugar en La Bombonera. Sería genial ver a toda la gente gritando un gol mío”, dijo en inglés, demostrando que en todos los idiomas se puede vender humo.

En cuanto a lo futbolístico, se mostró como un delantero alto, algo tosco y con poco roce. Duró lo que tenía que durar y unas semanas más tarde se evaluó sin suerte en Defensores de Belgrano y El Porvenir. Luego se supo que viajó a los Estados Unidos y consiguió un lugarcito en el Connecticut Wolves, de la segunda división. Tanta mala fortuna tuvo que en su primera práctica se rompió los ligamentos de su rodilla derecha. Su carrera, tan particular en sus comienzos que hasta fue llevada al cine bajo el nombre de “Jugando para el enemigo”, se terminó en la indiferencia y unos años más tarde, Patrick Watts, ex DT de las Islas Malvinas, confirmó lo que sospechábamos: “Lo de Martyn Clarke fue un ejercicio de propaganda orquestado por su madre. El no era el mejor de acá pero ninguno quería ir a la Argentina«.