
Eduardo Anzarda (h)
Un verdadero caso de complejo de edipo mal resuelto. Eduardo Anzarda, aquél gran volante que brillara en Platense, Unión y River, tuvo un hijo español cuando paseó su juego por tierras ibéricas (vistió las camisetas de Real Madrid y Betis). Le puso su mismo nombre y lo inició en el mundo del fútbol (también como mediocampista creativo, a contramano de las virtudes de su hijo, quien siempre fue un negado con la pelota).
El colmo de los colmos se produjo en la temporada 98-99, cuando el Chavito (si, el mismo apodo que su padre) debutó en la primera de Atlanta, bajo la tutela de su progenitor. No duraron mucho tiempo en Villa Crespo.
Hoy es ayudante de su papá en Huracán de Tres Arroyos.
[audio:http://www.enunabaldosa.com/audios/metroymedioanzarda.mp3%5D
Actualización, junio de 2007: Sebastián Wainraich definió al Chavito Anzarda como el peor jugador de la historia de Atlanta.





