Arley Betancourt
Enganche colombiano que supo destacarse en nuestro país por tirarle una patada voladora a un árbitro en las semifinales de los Panamericanos de Mar del Plata ’95. Más allá de ese pequeño incidente que lo tuvo un año fuera de las canchas, volvió a experimentar la sensación de jugar en estas tierras, aunque ya no defendiendo los colores de su Selección.
Lanús lo tuvo en sus filas entre 1999 y 2002, donde jugó 33 partidos y marcó 2 tantos, aunque no pudo ratificar lo mucho y bien que se hablaba de él. La culpa no fue del Grana, claro. Betancourt, promesa en sus comienzos, nunca levantó vuelo después de aquella fatídica jornada marplatense y fue, tanto en Colombia, como en Ecuador y Argentina, sólo la sombra de un buen jugador.


