Zaniratto Fernando

Fernando Zaniratto (Lucho)
Otra promesa tripera que quedó en el camino. En 2001, Carlos Timoteo Griguol tenía que sacar a Gimnasia de un pozo futbolístico y apostó por varios juveniles de la cantera del Lobo. Armó una defensa 100% de inferiores, y puso a Zaniratto junto a Herner y Licht (el arquero era el Toto Hernando). Pero la experiencia no fue buena. Al poco tiempo, el Viejo se fue del club y las chances de «Lucho» se complicaron.
En junio de 2002, quedó libre junto a Darío Cavallo, otro futbolista que no era tenido en cuenta por el técnico Ramaccioti. Pasó a Tiro Federal de Rosario, en el Argentino A. Allí, pese a sufrir algunas lesiones, pudo jugar con regularidad y compartió vestuarios con Misetich, Hernán Heinze, Cristian Daniele, Garfagnoli, Hugo Romeo Guerra, Walter «Pescadito» Paz y Erie Banduini. En junio de 2003 consiguió el ascenso al Nacional B, siendo uno de los pilares, gracias a su polifuncionalidad (juega de marcador central, lateral por derecha y volante).
En junio de 2004, aprovechando que Griguol estaba trabajando de nuevo en Gimnasia, se apareció por Estancia Chica y pidió permiso para entrenar. De esa manera cumplió el sueño de volver al club que lo vio nacer.
Actualmente defiende los colores de La Palma Alghero, del ascenso italiano.

Juan Pordiosero

Bernuncio Rubén Alejandro

Rubén Alejandro Bernuncio
Previo a escribir este post hubo que pensar y analizar bien si era publicable y oportuno hacerlo. Luego de dejar atrás esa etapa, llegó el momento estudiar como encararlo, pues como todos saben, se trata de una «novela» con un final trágico. Sin embargo el sitio trata de contar historias de ciertos futbolistas que pasaron con o sin pena ni gloria por el fútbol argentino y el homenajeado no podía quedar ausente, sobre todo, por varias aristas que casi nadie conoce y que lo hubiesen catalogado como un baldosero de ley, que dicho sea de paso, lo es.
Se trata del hermano menor de Ramón Angel, quien no llegó a jugar más de cinco años en primera, pero que dejó ciertos recuerdos que valen la pena rescatar.
Debutó prematuramente como delantero a los 16 años en San Lorenzo (1992-1994) y sorprendió con su control de pelota y gambetas. Ya para ese entonces integraba la Selección Argentina Sub 17, con la cual jugó el Mundial en Italia en 1991 donde obtuvo el 3° puesto al vencer a Qatar por penales. Fueron de esa partida jugadores como Akselman, Sanzotti, Castellani, Arruabarrena, Lombardi, Rivero, Gallardo, Chaile, Claudio Husaín, Oliveri, J.S Verón, Garófalo, A. Zapata, A. Morales, Comelles, Azconzábal y Alonso (h).
A su entrenador del Cuervo, el Bambino Veira se lo escuchaba decir «lo que sabe este pibe». No obstante, no encontró mucha continuidad, según el Diario Clarín, «porque le costaba tomarse tan en serio jugar».
Viajó imprevistamente a Corea del Sur y se unió a las filas del Daewoo (1994) pero a los tres meses se volvió. Pasó a Mandiyú de Corrientes (1994-1995) para foguearse junto a su hermano y conocer de cerca a Sergio Goycoechea. A pesar de ello, él hizo buenas amistades con «los del gremio». Pozzuto, Umpiérrez y Cristaldo entre otros, lo ayudaron en su estadía por el norte, en donde marcó 5 goles en 23 partidos.
Ya para la segunda mitad de 1995, Rubén estaba de nuevo por la Capital, quizás por extrañar o creer en Argentinos Juniors como una apuesta mayor. En La Paternal prácticamente no jugó, y su saldo fue de 2 conquistas en 8 encuentros. El Bichito descendería seis meses después, pero el delantero ya había retornado a San Lorenzo (1996).
Arrancaba un nuevo año y con el, la esperanza de despegar definitivamente. El Ciclón debió afrontar torneo local y Copa Libertadores, por lo que sus chances de jugar se acrecentaron, aunque sólo se le recuerda un gol frente al Caracas en Venezuela y otro ante Newell’s. En sus dos etapas marcó 2 goles en 29 partidos. Ese mismo 1996 volvió a acercarse a la albiceleste y aún chapeando con «ser promesa» fue convocado a la Sub 20.
Todo parecía color de rosas, pero poco a poco, se fue convirtiendo en el peor semestre de su vida. A mitad de año Bernuncio fue detenido junto a su novia Marcela Judith Barreto, cuando la policía encontró en el automóvil en que viajaban un envoltorio con tres gramos de cocaína. Su situación judicial quedó esclarecida unos pocos meses después y el jugador y su pareja fueron sobreseídos por el juez federal de Morón, Alberto Daniel Criscuolo.
Sin embargo la vida le volvió a dar otro terrible cachetazo. En noviembre sufrió un durísimo accidente automovilístico. Con la misma velocidad que tenía en el campo de juego, iba en su moto por San Justo cuando se cayó y fue atropellado por un colectivo. Quedó cuadripléjico y no sentía las piernas.
Las 16 operaciones que atravesó y el posible viaje a Cuba lo mantenían esperanzado con al menos trasladarse con muletas. «Sé que voy a caminar, y sino no me importa porque estoy bien de la cabeza» aseguró Rubén.
El mayor impedimento era el costo del tratamiento, pero Fernando Miele prometió que se haría cargo. Entre intervenciones y demás, se gastaron más de 200.000 dólares y hasta Agremiados y Palito Ortega dieron una mano.
«Sería necesario que la AFA o quien sea hiciera algo, no sólo en casos como el mío, sino también con los jugadores que se retiran. Siento que cuando se termina el fútbol quedamos desprotegidos y sería bueno que nos apoyaran para poder encontrar un lugar en la sociedad».
El viaje a Cuba nunca llegó y el domingo 18 de julio de 1999 con 23 años, murió a causa de una insuficiencia renal.
Rubén Alejandro Bernuncio tuvo un muy triste final, pero en su corto e intenso paso por el fútbol nuestro de cada día, dejó un lindo recuerdo, baldoseando de inicio a fin. Y este, es nuestro sentido y respetuoso homenaje.

Cucu

Garré Emiliano

Los hermanos Garré son un caso atípico de «hermano baldosero de jugador baldosero» y «robar con el apellido» y desde el día de hoy le hacen compañía a Hugo y Lalo Maradona con semejante distinción.
Hicieron su aparición publica hace ya un tiempo cuando titi Fernández en la previa de un Huracán-San Lorenzo mencionó la curiosidad de que dos hijos de un ex campeón del mundo estaban jugando el partido preliminar. Emiliano para Huracán, de «4» (traicionando al estilo familiar) y Ezequiel para San Lorenzo como «3» (aunque mas tarde se convirtió en mediocampista).


Emiliano Garre
El mayor, Emiliano, hizo carrera en primera división con Huracán (1 partido), en el ascenso con Chacarita y si le faltaba algo para ser canonizado eternamente tuvo pasos por el fútbol portugués (Campomaiorense y Portimonense) y en el fútbol chileno (Deportes Concepción, Audax Italiano y Huachipato, donde lo llevó el padre, que era el técnico)
Hace un tiempo me comentaron que no jugaba más, quizás porque su progenitor dijo a un medio chileno «Mi hijo tuvo la Copa del Mundo en sus manos» y le metió muchísima presión. Actualmente juega torneos de EDEBA.

Lamentablemente las carreras de los dos Garré se entremezclan y es imposible seguirlas en detalle: es común que aparezca la foto de uno con los datos del otro o que la carrera de uno se le atribuye erróneamente al hermano. En un momento parecía que Ezequiel había jugado mágicamente en dos lugares a la vez, y ahora parece que Ezequiel y Emiliano firmaron con San Martín de Mendoza. Todo depende de que medio se cite.

Los hermanos Garré quisieron brillar como su padre en los ’80, pero en la época Harry Potter a los dos «maguitos» se les escapo la varita.
Pastor

Garré Ezequiel

Los hermanos Garré son un caso atípico de «hermano baldosero de jugador baldosero» y «robar con el apellido» y desde el día de hoy le hacen compañía a Hugo y Lalo Maradona con semejante distinción.
Hicieron su aparición publica hace ya un tiempo cuando titi Fernández en la previa de un Huracán-San Lorenzo mencionó la curiosidad de que dos hijos de un ex campeón del mundo estaban jugando el partido preliminar. Emiliano para Huracán, de «4» (traicionando al estilo familiar) y Ezequiel para San Lorenzo como «3» (aunque mas tarde se convirtió en mediocampista).


Ezequiel Garré
El menor, Ezequiel, no tuvo la gloriosa carrera que esperaba: no llegó a debutar en el Ciclón, pasó a Almagro (como todo jugador cuervo que no tiene lugar) y más tarde el padre lo llevó a Deportes Concepción, cuando dirigía allí. Después de un par de años en Chile jugó el campeonato pasado en Chacarita , siendo titular unas cuantas veces. Cabe recordar que el torneo pasado Chaca zafó del descenso a la B Metro milagrosamente y era una banda….
Este campeonato, con muchos refuerzos de entrada, no jugó y quedó libre. Recientemente firmó para San Martín de Mendoza.

Lamentablemente las carreras de los dos Garré se entremezclan y es imposible seguirlas en detalle: es común que aparezca la foto de uno con los datos del otro o que la carrera de uno se le atribuye erróneamente al hermano. En un momento parecía que Ezequiel había jugado mágicamente en dos lugares a la vez, y ahora parece que Ezequiel y Emiliano firmaron con San Martín de Mendoza. Todo depende de que medio se cite.

Los hermanos Garré quisieron brillar como su padre en los ’80, pero en la época Harry Potter a los dos «maguitos» se les escapo la varita.

Pastor

Huguetti Ariel

ESPECIAL: Ariel Huguetti
¿Alguien se acuerda de Ariel Huguetti? En 1998, previo a la Messi-manía, éste pibe tuvo sus 15 minutos de fama cuando se decía que un empresario le iba a dar 50 mil dolares a la familia por el 50% de su representación.
Ariel Hughetti, de tan sólo 12 años en esa época, se vio en la primera plana de varios diarios (incluido La Razón) y se lo tildaba de «Pichón de crack».

Dos años más tarde volvió a reflotar su nombre cuando se decía que el Barcelona ofrecía 815 mil dolares por su pase. Como se puede apreciar en este artículo, en el barrio ya lo comparaban con Maradona y todos le auguraban un futuro espectacular en el fútbol.

Increíblemente (o no), a partir del año 2001 desapareció todo rastro de su nombre. La única noticia más o menos creíble dice que estuvo en Barcelona pero lo rajaron.
Hoy debe tener cerca de 20 años y nadie sabe nada de él.

Pastor

Samso Marcos


Marcos Guillermo Samso

Volante de lucha y quite que apareció a comienzos de la década pasada en la primera de Ferro Carril Oeste (23 partidos, 3 goles) en la época de Rocha, Dede, Chaparro y otros, sin hacer mucho ruido por lo que no extrañó a nadie que abandone la primera división para tratar de ascender con el Argentinos Juniors del pekerboy Markic, Darío Marra y Liber Vespa entre otros, objetivo que se terminaría cumpliendo en la temporada 96/97.
Con el bicho en primera él se quedó en el ascenso, mas precisamente en Chacarita , que buscaba ascender con Sodero, Luongo, Della Sala, Pages, Favio Schiavi, el Gatito Mignini, Denis Conde, Wilson Núñez y muchos otras glorias de la página, meta que a la larga se iba a cumplir.
Como venía en racha, Almirante Brown de Arrecifes intentó ver si seguía derecho, pero la tercera fue la vencida para Marcos y no se le dio.
Se enamoró de ese nombre y pasó a jugar a Guillermo Brown de Puerto Madryn el Argentino B, en 2000. Parece que dejó una buena impresión en el equipo chubutense ya que volvió para el Argentino A en 2003. En Brown de Madryn compartió plantel con figuras de la talla de Eduardo Castro, Mauricio Oggioni, Vladimiro Bahl y Néstor David Jones.
Samso también tuvo pasos por Belgrano de Esquel y Cadetes de Mar del Plata en algún torneo regional. Hoy su paradero es desconocido.
Podría decirse que jamás halló su norte futbolístico, es por ello que enfiló hacia el Sur y no volvió a las luces del fútbol grande.

Pastor

Mansilla Leonardo

Leonardo Ariel Mansilla (El Ruso)
Marcador central de breve pero interesante paso por la Primera División de Gimnasia y Esgrima de La Plata. Apareció en 2000 con buenos augurios sobre su futuro. Debutó ante Ferro, en el Clausura de ese año, reemplazando al suspendido Leandro Cufré. Pero sus días como jugador profesional del Lobo fueron escasos. Apenas llegó a los 9 partidos oficiales. Antes de su bautismo en el fútbol local se había puesto por primera vez la casaca de Gimnasia en un encuentro bastante irregular (de ahí sus 15 minutos de fama).
En 1998, la dirigencia del club platense estaba bastante desorganizada (y de vacaciones en el Mundial de Francia) y olvidó que el club tenía que afrontar la Copa Conmebol. Los jugadores que intervenían en el torneo local estaban de pretemporada en Los Ángeles. Por ese motivo, Gimnasia presentó de apuro una formacion integrada casi en su totalidad por juveniles de las categorías 78,79 y 80, más la experiencia de Marcelo Kobistyj (el capitán esa noche) y el propio Mansilla (era clase 77, pero el único profesional de los pibes) para enfrentar al Jorge Wilstermann, en Bolivia. Ese día, el Lobo formó con Juan Romero, Claudio Páez,Kobistyj, Miguel Córdoba y Pablo Scheleig; Jorge Reguera, Federico Martínez, Leonardo Mansilla y Enrique Velázquez; Diego Deering y Sebastián Barclay. En el banco, estuvieron Roberto Verza, Sergio Urquiza, Sebastián Acosta, Héctor Méndez y Federico Molinari. Empataron 0 a 0, pero en la revancha perdieron por penales luego de igualar 1 a 1, con gol de Mansilla, a un minuto del final.
En 2001 no pudo resistir a la clásica depuración del plantel, mas conocida como «limpieza» (ya había safado tiempo antes cuando el club cedió a algunos de sus compañeros, como Barclay y Bertoya, y él no quiso irse) y tuvo que marchar pese a que se estaba recuperando de una operación de pubialgia.
Pasó a Los Andes, para foguearse (2001-02). Pero el que juega con «fogueo» generalmente se quema. Su paso por el Milrayitas no fue espectacular ni mucho menos y al poco tiempo apareció jugando en el Blooming de Bolivia, gracias al llamado del técnico Jose Luis «El Tata» Brown. En noviembre el entrenador argentino renunció y se terminó la estadía sudamericana de Mansilla, que ya había sufrido un recorte del 50% en su sueldo.
Luego llegó a Aldosivi de Mar del Plata (2003). Le tocó la dura tarea de buscar el ascenso al Nacional B, pero fracasó con Marcelo Ríos y La Tita Rizzo como compañeros.
A mediados de ese año abandonó el club del Puerto de Mar del Plata y comenzó a jugar en Defensores de Cambaceres, institución que le dio la posibilidad de ir y venir según sus propios deseos y ganas de quedarse. En los últimos dos años quiso alejarse del Rojo pero no pudo hacerlo con demasiado éxito. Lo intentó en Independiente Rivadavia de Mendoza, en 2004, pero vivió lesionado. También probó suerte en Capital Federal.
En julio de 2004 se sumó a una convocatoria que había hecho Huracán y participó de la prueba de jugadores libres que la institución de Parque Patricios hizo para reclutar futbolistas baratos. Lo curioso es que quedó en la selección que hizo Omar Labruna, pero luego al DT no le convenció el rendimiento del defensor y lo dejó en banda. Ni llegó a debutar.
Hasta 2005 seguía vistiendo los colores de Cambaceres.

Juan Pordiosero

Mayo Daniel

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Daniel Marcelo Mayo («Dani Mayo»)

Jugador que representa lo que es un baldosero. Su carrera tiene varios matices que así lo demuestran. Símbolo en Platense (1991 a 1995, con 68 partidos y un gol) y uno más en Ferro Carril Oeste (1995, 3 encuentros), partió con pasaporte español en mano para hacer la Europa, como tantos baldoseros lo hicieron y lo harán. En España hizo carrera silenciosa en el ascenso: Ecija, Alzira, Cartagonova, Numancia, Gramenet, Zafra, Mirandés y actualmente el Fuenlabrada.

A principios de esta temporada abandonó el Mirandés imprevistamente y estuvo a punto de pasar al Alcalá (equipo del pueblo donde vive su madre) pero terminó firmando con el Fuenlabrada, a 40 kilómetros de allí. Al parecer, la principal razón de su salida del equipo mirandense fue estrictamente familiar: quería estar cerca de la madre.

Quizás aprovechando la onda española de poner apodos en la camiseta se despachó con un «Dani Mayo» que es mucho mas canchero que «Daniel Mayo».

Con 33 años recién cumplidos, el final de su carrera es todavía lejano ya que según él mismo afirma «Pienso que puedo jugar todavía algunos años mas en Segunda B«

El tren de la fama ya le paso hace rato, mas precisamente en en el sub-23 de 1994 cuando Mostaza Merlo lo hizo participe de una seleccion que incluía a jugadores como Pontiroli, Miguel Vargas, Marcelo Santoni, Diego Germano, Diego Bustos, Adrian Marini, Facciuto, Christian Traverso, Simmionato y Javier Lavallen, entre otros. La camiseta con la que posó en la foto de ese plantel debe ser uno de los mayores tesoros, no solo de su carrera, sino de la de gran mayoria de los integrantes de tan bizarro equipo.

Mayo nunca fue figura pero parece que en todos los equipos cumplió, aparte debe sentirse a gusto repartiendo patadas a troche y moche. Además, cobrando más o menos bien y a tiempo.