
Julián Esteban Infantino
Creemos que a mucha gente de Argentinos Juniors se le piantará un lagrimón cuando lea esto. Es que Julián Esteban Infantino pudo llegar muchísimo más lejos de lo que realmente el fútbol le permitió.
Este volante ofensivo, nacido en Villa Ballester en 1966, hizo sus primeras armas en la máxima categoría en 1982. Si, leyó bien. Con tan sólo 16 años apareció en un equipo que merodeaba por los últimos lugares de la tabla de posiciones. Eran tiempos de Ricardo Trigili en la conducción técnica, aunque el conjunto de La Paternal no lograba hacer pie faltando poco para finalizar el Torneo de Primera División y corría serios riesgos de perder la categoría.
Tres partidos en aquel campeonato no fueron la mejor prueba de su calidad, la cual mostraría en plenitud en aquel torneo de juveniles llamado «Proyección ’86«, donde Argentinos llegó hasta semifinales exhibiendo un fútbol de alto nivel, sólo superado por un Racing Club que no pudo ante Newell’s Old Boys. Ese campeonato se jugó durante 1983, cuando Infantino había vuelto a entrenar con las divisiones menores del club.
Sin oportunidades en el primer equipo durante 1983 y 1984 (Argentinos campeón en un plantel en el que ni siquiera Borghi tuvo espacio para mostrarse), al año siguiente surgió la posibilidad de probar suerte en Argentino de Firmat, que jugaría el torneo Nacional.
Jugó 5 encuentros y anotó un gol, volviendo al Bicho para el segundo semestre de 1985. Con el primer equipo en la Copa Libertadores, surgieron algunas posibilidades de jugar. Lamentablemente fueron tan solo 8 partidos durante esa segunda mitad del año, con actuaciones aceptables, pero sin destacarse.
Sin participación a principios del ’86, se mostró más activo durante el torneo 1986/87, cuando Argentinos se jugaba todo para intentar lograr la segunda Copa Libertadores en la que participaba. Registró 12 encuentros y un gol, de penal, a Estudiantes en La Plata, en un equipo que era integrado mayormente por suplentes.
A fines de ese año se dio el gusto de jugar el segundo tiempo del partido que le dio a Argentinos su segundo título internacional. Reemplazó a Borghi en el entretiempo del triunfo 1-0 sobre el Defence Force de Trinidad & Tobago, obteniendo la Copa Interamericana.
Otros 8 partidos en 1987 y nula participación en 1988, donde tampoco jugó demasiado en la Reserva campeona 1987/88, mostraban claramente que su salida del Bicho estaba al caer. Es así que entró en la negociación por el pase de Oscar Dertycia a Argentinos. Junto a Infantino se fueron a Instituto de Córdoba Renato Corsi y Armando Dely Valdés.
Buena tarea desempeñó en la Gloria cordobesa, donde actuó en 35 partidos y marcó 4 goles durante la temporada 88/89. Para mediados de 1989 decidió bajar una categoría y fichó para Tigre. Pasó dos temporadas en el Matador de Victoria, donde perdió la categoría en 1991, siendo el goleador del equipo. Luego repartió sus últimos años en el ascenso entre Deportivo Morón y Villa Dálmine.
Fue uno de esos jugadores que tuvo la mala fortuna de surgir en la época de gloria de Argentinos Juniors. Y decimos que no fue afortunado simplemente porque estaba tapado por monstruos futbolísticos en todo el sentido de la palabra. Sin temor a equivocarnos, si Infantino estuviera hoy en el Bicho sería titular indiscutido. Tenía con qué serlo.
(Publicado en simultáneo con «Te Acordas Bicho?»)