




José Carlos Soares. Delantero brasileño. Jugó en los 80’s y 90’s.
Como si no alcanzaran los típicos encuentros baldoseros de fin de año, ayer se llevó a cabo una edición extra en Berazategui. A diferencia de otras reuniones, ésta estuvo conformada por foristas reconocidos, integrantes del staff, y la benemérita presencia del anfitrión, Fede de México. Hubo fútbol (o algo parecido), pádel (?), entrega de camisetas, picada, choripan, bondiola, bebida al por mayor y muchas risas, que terminaron redondeando una tarde espectacular. Gracias a todos los que fueron y a los que no se quieren perder las próximas ediciones, vayan registrándose en el foro.
Mario Daniel Conti
Jugó 53 partidos en un equipo de Primera División y realmente cuesta mucho acordarse de él. ¿Malo? ¿Intrascendente? ¿De perfil bajo? Tal vez algo de todo eso o quizás nada. La respuesta es bien sencilla: baldosero 100 %.
Delantero con poco gol nacido en San Francisco (Córdoba), debutó en el Huracán de Oscar Crosta cuando promediaba el Apertura 93. Si bien en su presentación tuvo la fortuna de llevarse una victoria 2 a 0 ante el Deportivo Español, en su segundo partido (ya con Cúper en el banco) su equipo se comió cinco contra el Platense de Ricardo Rezza. Bajón y comienzo de una carrera sin demasiadas luces.
Continuó tratando de convencer a los entrenadores de turno hasta comienzos de 1998, cuando quedó en libertad de acción por falta de pago. En su estadía quemera anotó en 4 oportunidades y generalmente peleó por un lugar con jugadores de renombre como Gabriel Amato, Walter Pelletti, el Turco García, Hugo Romeo Guerra; y otros un poco menos agraciados como Sergio Arias, el Guapo Flores, el Chipi Barijho y Emiliano Romay.
Luego de su alejamiento del Globo, los dirigentes de Unión de Santa Fe lo inscribieron para que se sume al plantel, pero aparentemente no arregló porque no se registra el paso de Conti por el Tatengue en esa temporada.
Su carrera, a esa altura, necesitaba un despegue internacional. Por eso no dudó en actuar en el fútbol suizo con los colores del Lugano (1999), donde compartió vestuarios con sus colegas Matías Biscay, Julio Rossi y el técnico Enzo Trossero.
Lo último que supimos es que en 2004 fue dirigido por Daniel Primo en Sportivo Belgrano de San Francisco, junto a Pablo Doffo y Sebastián Garay. No hay dudas. Ya sabemos cual es el único Conti que triunfó.
En Una Baldosa se place (?) en presentar los nuevos modelos de su temporada 2009. Ya están a la venta las remeras baldoseras al módico precio de $ 35. Si tenemos en cuenta que un partido de Toranzo vale $ 100 mil, es negocio (?).
Consultar al mail por otros diseños, talles y colores. Ya pueden ir reservando. Hacemos envíos a todo el país.
Fabián Ramón Tisocco
A pesar de haber nacido un 9 de julio, no pudo independizarse de sus padres tan rápido como lo soñó, porque si bien estuvo cerca de vivir del fútbol con apenas 21 años, la suerte le dio la espalda.
Nacido en 1970 en Concordia, fue un pollo de Timoteo en Ferro cuando irrumpió en la primera del verde en 1992. Sin embargo, tuvo apenas dos apariciones y durante mucho tiempo no se supo más de él.
Ese año hizo su gran presentación al reemplazar a Daniel González en una victoria ante San Lorenzo, y se ilusionó más aún cuando a la fecha siguiente, volvió a ingresar en el complemento ante Argentinos en una caída 4 a 1.
No obstante, ese fue su último juego, para nunca más volver. Atrás dejó los días de gloria y sueños junto a Roberto Ayala y Fabián Cancelarich, entre otros, para luego desparecer sin dejar rastros.
Se lo vinculó al Lérida del ascenso de España en 1993, pero hubo que ir hasta su pueblo para encontrarlo, y hoy en día juega en Comunicaciones de Concordia, después de haber hecho goles – ya independizado – en Libertad.

El 2002 no fue un año fácil para los argentinos. La crisis del año anterior todavía mantenía aturdidas a muchas personas y el pueblo, en general, era testigo zombie de hechos que golpeaban cada vez más abajo, como la eliminación del equipo de Bielsa en el Mundial de Corea-Japón, la devaluación de la moneda y la ida de Fonseca de River (?).
Entre tanta sordidez, un programa de televisión se animó meter una ficha de entusiasmo que no tardó en mover la cascada de los futboleros. Desde la pantalla de Canal 9, se fogoneó durante toda una semana la llegada de un ciclo que haría historia con algo simple, pero jugado. Pasaría los goles de la fecha dos horas antes que Fútbol de Primera, la emisión que contaba (y que todavía cuenta) con los derechos exclusivos.
El domingo 20 de octubre a las 20, miles de personas prendieron sus televisores para ver de manera anticipada las imágenes prometidas. A esa altura ya no importaba nada. Ni siquiera que «Fútbol no pares» (sí, se llamaba así) estuviera conducido por Enrique Sacco y Chiche Ferro. Con tal de ver los goles la gente estaba dispuesta a cualquier cosa. Pero algo falló.
La estafa televisada
En su estreno, el programa trató de mantener la expectativa el mayor tiempo posible y finalmente en el segundo bloque puso en el aire el primer gol de la fecha…que no fue tal. Imposibilitados de emitir las imágenes (algo que ya sabían desde el vamos), a los productores no se les ocurrió mejor idea que mostrar animaciones que simulaban las mejores alternativas de los partidos de Primera División. ¡Una vergüenza!
Como si fuera poco, las animaciones (término generoso) eran propias del siglo pasado. Los jugadores jamás pateaban con la pierna derecha, se movían con cierta dificultad y los arqueros se tiraban menos que Chilavert en su última etapa en Vélez.
La mentira duró poco y unos días más tarde, el productor ejecutivo del programa, Fernando Tribuno, declaró en el Olé: Decir que defraudamos es subestimar al público. Todos saben que los goles reales no se pueden pasar antes que Fútbol de Primera. Para mí, la expectativa de la gente estaba en qué íbamos a mostrar y cómo. Hoy por hoy, pensar que se podía llegar a violar el contrato más conocido de la Argentina, es una locura. La promo no fue un engaño: se trata de generar expectativa para producir luego este shock y este golpe«.
Como si fuera poco, se intentó desde la producción justificar el mediocre producto: «Técnicos especializados se encargan de procesar en el sistema computarizado las imágenes que graban los cámaras en la cancha. Así, logramos una recreación de la jugada real ¿Por qué los jugadores virtuales son zurdos? El equipo llegó hace poco tiempo y necesita tomar movimientos que se sacan de la imagen real. La urgencia de salir con el programa nos implicó estar limitados en muchos detalles como ése. Pero con el tiempo todo se va a ir perfeccionando«. Lamentable.