Areco Juan Carlos

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Juan Carlos Areco

Con pasado de selecciones juveniles, este delantero (o lateral) zurdo nacido en 1970 tuvo su bautismo en Primera División pocos días después de cumplir los 19 años en un partido en el que Argentinos Juniors empató sin goles con Deportivo Mandiyú de Corrientes y que luego se definió por penales, venciendo el equipo mesopotámico por 13 a 12 en una serie donde Areco convirtió su remate.

Era de la misma categoría en inferiores que Christian Trapasso, el Bocha Fernando Batista, Leonardo Fernández, Carlos Netto, Marcelo Cardozo, Diego Nieves y Diego Gómez, por citar, entre otros, a los que llegaron a jugar en Primera División.

Con muy pocas oportunidades en el primer equipo, sólo tuvo seis partidos en Argentinos, cinco de ellos ingresando como suplente y en el que fue titular (empate 1 a 1 con Gimnasia en La Plata, por la Liguilla Clasificación ’89), fue reemplazado por Trapasso a cinco minutos del final. En la temporada 1989/90 sólo jugó dos partidos y estuvo en otro en el banco, lo que determinó casi por decantación su partida del club de La Paternal a mediados de 1990.

Con el pase en su poder decidió bajar dos categorías y probar suerte en El Porvenir, donde por aquellos años iban muchos ex-Bichos sin chances en Primera División. En el equipo de Gerli jugó una temporada y luego se fue a probar suerte a Entre Ríos, para jugar en Patronato de Paraná por el Torneo del Interior.

Un año más tarde llegó al Nacional B de la mano de Chaco For Ever y, habiendo jugado la mayoría de los encuentros del torneo apareció el interés de Unión de Santa Fe. En el Tatengue fue donde se desempeñó más tiempo, ya que jugó allí entre 1993 y 1996, aunque no tuvo la continuidad necesaria, jugando casi la misma cantidad de partidos en tres años que cuando estuvo en Chaco.

Cuando se modificó el sistema de disputa del torneo más importante del ascenso (se pasó de 22 a 32 equipos), Areco se volvió a la Capital Federal para ser parte del por aquellos tiempos llamado Deportivo Italiano. Quiso el destino que juegue contra el club que lo vio nacer en los dos partidos de la Zona Clasificación, ingresando en ambos en el segundo tiempo, reemplazando a Irala Sarabia en cancha de Ferro y a Goberville en All Boys, donde el equipo Azzurro hacía las veces de local.
Argentinos volvía a Primera e Italiano llegaba hasta el Octogonal, eliminando a uno de los candidatos -Godoy Cruz de Mendoza- pero sin llegar a pelear por el segundo ascenso.

Finalizada esa temporada se perdió toda noticia del Negro Areco. Recién apareció información al respecto en el año 2003, jugando nuevamente para Patronato de Paraná y un año después lo encontramos en Deportivo Laferrere, en Primera B.

Qué fue de su vida en esos seis largos años es toda una incógnita. Lo que pasó luego, también. Igualmente, no renunciamos a seguir conociendo más de su historia futbolística.

(Publicado en simultáneo con «Te Acordas Bicho?«)

No es un pájaro, no es un avión, es… Ayr (?)

Repasamos los hechos más importantes del mundo baldosero en los últimos días:

– El ex Estudiantes de La Plata, Nicolás Ayr, metió un golazo para el Atletico Huila ante el Deportivo Cali. Y de paso respondió a la pregunta: «¿Qué te gusta del fútbol?»

Alejo Gelatini estaba perdido, pero lo encontramos. Está en el Americano de la Liga Departamental San Martín (Santa Fe). Ojalá triunfe con el Polanco y volvamos a verlo en las primeras planas de los diarios. Mientras tanto, seguimos sus actuaciones en el sitio María Susana Digital (?).

– ¿Se acuerdan de nuestro amigo L*cas V*vas? Actualmente integra el cuerpo técnico de Lanús. Quisimos entrar al sitio del Granate donde está su foto, pero parece que esa página tiene un virus. Ojo, no vayan a pensar que los colorados son mufas.

Marcelo Vega quedó eliminado del reality 1810 en Chile. Bajón (?). Ya no será el nuevo Gordo Kenig.

Si tenés más información que creas merecedora de este espacio, dejala en los comentarios, comunicate por e-mail o a través de nuestro formulario de contacto.

Fernández Francisco

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Francisco Fernández (Mate)

Comenzó siendo promesa, pero el apellido le jugó en contra. Se ilusionó de joven con una próspera carrera en el fútbol sin reparar nunca en un detalle no menor que sentenciaría su futuro: ningún Fernández pisó fuerte en la actividad.

Nacido en Bahía Blanca en 1981, comenzó a hacerse conocido en las divisiones inferiores del club Liniers donde se destacaba por su prolijidad y orden como volante central.
Fue creciendo en edad y también en rendimiento hasta irrumpir en la Primera, en los torneos de la Liga del Sur. Allí sorprendió a varios, porque si bien se mostraba lento, poseía condiciones envidiables para manejar la pelota y los tiempos.

Integró el plantel del Chivo que ascendió al Argentino A, y muchos hinchas aseguran que fue el mejor 5 de su historia con apenas un puñado de partidos.
Esa técnica lo llevó a que empresarios se fijaran en él, y que en el 2002, Olimpo en la élite del fútbol argentino se lo llevara como una apuesta futuro.

En medio de un zoológico que conducía Julio Falcioni y cuyas máximas atracciones eran Desagastizábal, Marra, Más, Pablo Mannara y Fram Pacheco, entendió que iba a tener que lucharla, pero ni eso pudo.

En todo el Apertura, el Mate jugó apenas 3 minutos cuando ingresó por Rogelio Martínez en una victoria 2 a 0 ante Lanús, aunque su debut pasó desapercibido al lado de otro.

Tras ese encuentro, nunca más jugó y se habló de un pase al fútbol del Paraguay, pero esa aventura duró poco porque allí el Mate, no pudo ser el más Porongo.

Al tiempo, regresó a su ciudad, y hoy en día vive en el campo con su novia y trabaja como mecánico junto a su padre, quien se ilusionó con salvarse y ahora tiene el karma de la bombilla tapada, porque no sacó nada del Mate.

Argentinos Copa Centenario 1993

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Camiseta rara si las hay. En 1993, la gente de adidas le pifió feo al molde para realizar la indumentaria de Argentinos Juniors. Lejos del clásico uniforme rojo, el Bicho tuvo que adaptarse a un diseño que hubiese quedado bien en Unión de Santa Fe, pero que nada tenía que ver con el club de La Paternal.

A esa rareza, se le suma el hecho de que la casaca sólo fue utilizada en la Copa Centenario y en los primeros partidos del Apertura ’93, antes de la llegada de Hummell. ¿Más? Sí. El fugaz sponsor «Sidra Del Valle» tapaba gran parte de modelo y, como si fuera poco, un extraño escudo aparecía arriba del logo de adidas. Misterioso.

(Gracias Doctor_JR)