
Mauricio Pedano
El Clausura 2007 fue un torneo olvidable para un Banfield que se había malacostumbrado más a disputar competiciones internacionales que a tener que viajar a Misiones para jugar contra Crucero del Norte por la B Nacional. El Taladro terminó 15° y apenas sumó 19 puntos, producto de 5 triunfos, 4 empates y 10 derrotas. Entre medio de ese desempeño irregular, el técnico, Pablo Vitamina Sánchez, aprovechó para prender fuego foguear a algunos pibes de las divisiones inferiores que venían pidiendo pista hacía rato.
Uno de los perjudicados beneficiados de esa movida fue el mediocampista (ocasionalmente marcador central) de la categoría ’87 Mauricio Pedano, surgido de la cantera del Club Atlético y Biblioteca Bell cordobés. Si bien para los hinchas de Banfield era un perfecto desconocido, supo ser una figurita repetida en las convocatorias del sub 20 argentino dirigido por Francisco Ferraro (incluso fue como sparring al mundial de Alemania en 2006, donde conoció al putito de Lionel Messi).
El debut, digamos, le llegó en buena hora. El 29 de abril, por la fecha 12, en uno de sus escasos momentos lúcidos del campeonato, Banfield goleaba 3 a 0 a Newell’s con una actuación demencial de Darío Cvitanich, que había convertido los tres tantos. Cuando apenas quedaban 10 minutos, Vitamina mandó a la cancha a Pedano en lugar de Daniel Quinteros. Enseguida, Martín Andrizzi metió el 4 a 0 y era casi todo risas.
Unos días más tarde, en el Cilindro de Avelleneda frente a Racing, rapiñó un par de segundos más cuando reemplazó a Pantriste Andrizzi en tiempo de descuento, aunque no pudo revalidar su buena suerte (?) y el partido terminó 1 a 1.
Ante el ya descendido Quilmes, por la fecha 16 y en el Florencio Sola, Sánchez creyó que ya era el momento de mandarlo desde el arranque. Si bien el Taladro esbozó una levantada en los últimos minutos, cayó por 3 a 2 con la participación estelar de Pedano.
Así y todo, volvió a aparecer a la semana siguiente, esta vez ingresando desde el banco en lugar de Fabián Santana, ante Gimnasia de Jujuy. Ese día, Banfield ganó por 1 a 0 y el pibe se despidió de la máxima categoría del fútbol argentino. A Vitamina, pocos meses después, los hinchas de Central se encargarían de escupirlo. Justicia divina (?)
Sin más oportunidades en el Sur, Mauri (que no es Macri) armó las valijas y partió al Viejo Continente. El Matera del ascenso italiano había armado un equipo para revolucionar el under europeo y contrató, entre otros, al ex Racing Manuel Conde García y varios jugadores locales con pasado en categorías superiores. El proyecto arrancó bien, pero comenzó a desmoronarse pocas fechas más tarde y finalmente fue un fracaso: el Matera ni siquiera clasificó a los playoffs. Está más que claro que volaron todos.
Deportado (?), Pedano volvió a Sudamérica para jugar un semestre en la segunda división de Colombia con el Bucaramanga (2009), pero rápidamente regresó a Europa. Esta vez el destino lo llevó a Grecia, donde estuvo paseando, porque de fútbol casi ni hablar, varios meses enfundado en la casaca del Ionikos (2010).
De nuevo en la Argentina, emprendió la vuelta a su tierra natal. Leones le abrió las puertas a comienzos de 2011 para disputar la liga bellvillense. Más tarde ese mismo año lo contrató Huracán de Tres Arroyos, ya en el Argentino A, pero duró muy poco. Llegó lesionado y se fue mal, peleado con el gerenciador, el presidente y el DT por defender a sus compañeros marginados. Al final, quedó libre por falta de pago.
Después de probarse sin éxito en el Sportivo Carapeguá de Paraguay, en marzo de 2012, de un día para el otro, se sumó a Los Andes, de la Primera B Metropolitana, dirigido por Alfredo Cascini. Parecía el resurgir de su carrera, pero la ilusión se desvaneció rápido y luego de un puñado de actuaciones pobres quedó libre en julio.
A mediados de año estuvo a prueba en Estudiantes de Río Cuarto. Esa fue la última vez que tuvimos noticias suyas. Para no extrañarlo, cada tanto nos pegamos una vuelta por su canal de YouTube -atención al sonido ambiente-. Porque sí, en el fondo, bien en el fondo, somos unos tiernos.