Alan Phillip Kennedy. Defensor inglés. Jugó entre 1972 y 1994.
Archivos Mensuales: noviembre 2013
CASI 1 – Racing 4 (1977)
No fue un buen el año para Racing el de 1977. Con nueva dirigencia, nuevo entrenador, y habiendo gastado un montón de dinero para la contratación de Julio Ricardo Villa, La Academia creyó tener un equipo para conseguir el título, pero terminó peleando abajo. Una frustración más para una institución que seguiría tambaleando por mucho tiempo más.
En ese contexto fue que el team dirigido por el Coco Basile se enfrentó, en un amistoso, nada más y nada menos que a un equipo…¡de rugby!
El Club Atlético San Isidro, también apodado La Academia, había participado de los torneos amateurs de fútbol a comienzos del siglo XX e incluso había perdido una final con el cuadro de Avellaneda en 1915. Pero ahora la historia era otra y ambos competían en deportes diferentes. Uno practicaba rugby y el otro….bueno, eso que intenta practicar Racing (?).
En octubre de 1977, el CASI hizo de local en su cancha, pero con arcos de fútbol. La Academia albiceleste, por lógica, fue más que su rival aficionado y terminó ganando 4 a 1, con 3 goles del arquero Agustín Cejas y 1 del técnico Basile. Seriedad cero, pero tampoco le vamos a andar exigiendo mucho a los reyes del CASI.
Créditos a @Edu_sport
Andersen Sebastián
Carlos Sebastián Andersen (El Ruso)
Victima principal del reinado de Carlos Chiquito Bossio en el arco de Estudiantes de la Plata, el de Sebastián Andersen fue un nombre que se repitió hasta el hartazgo en las formaciones del Pincha de finales de los noventa. Con apenas 16 partidos disputados durante los diez años que se mantuvo en Primera División, fue toda una garantía para quienes participaron de los primeros Gran DT, ya que valía poco y siempre estaba en el banco.
Nacido el 18 de marzo de 1973 en Tres Arroyos, El Ruso llegó de purrete a las inferiores de El León y formó parte de un grupo que se cansó de ganar títulos desde Novena hasta Cuarta División, junto a jóvenes valores que sí la pegaron como Palermo, Gastón Córdoba y Gastón Sessa, entre tantos otros. Y así, el día menos pensado lo subieron a entrenar con el plantel principal, donde conoció la resignación al estar detrás del primer inmortal que se le cruzó en el camino: Arturo Marcelo Yorno.
Pero claro, con tan sólo 21 años, Andersen fue beneficiado y damnificado por el desconcierto que reinaba en aquellos años por 1 y 57, ya que tras caer ante Gimnasia por 2 a 1, Enzo Trossero dispuso que Yorno no atajase más en los encuentros disputados en La Plata. Por tal razón, El Ruso debutó como titular en la jornada 11 del Clausura ’94, en una derrota por 3 a 1 ante Huracán, donde El Tumba Corbalán fue el primero en mandársela a guardar. Un presagio de lo que sería su fúnebre trayectoria.
Tras un partido como visitante, El Ruso se volvió a poner los guantes en un empate 0 a 0 con River y luego en la última fecha, cuando Estudiantes se despidió de Primera División venciendo a Racing por 4 a 1. Después llegaron Russo y Manera, Chiquito Bossio, Andrés Noguera, la enorme campaña del ascenso, la magia de Capria, la vuelta a Primera, la llegada del Profe Córdoba, la explosión de Palermo, Verón y Calderón, la ida del Profe Córdoba, entre otras emociones, y Andersen ahí andaba, dando fe de todos esos acontecimientos desde el banco de suplentes.
Tras cuatro largos años de espera, Andersen recién pudo volver al primer equipo en el Clausura ’98 (victoria por 2 a 1 sobre Unión) gracias a las lesiones de Germán Burgos y Lechuga Roa que obligaron a Passarella a convocar a Bossio a la Selección para un amistoso contra Bulgaria. “Ojala que Chiquito se vaya al Mundial”, imploró El Ruso. Por supuesto que El Kaiser no le dio el gusto y así el arquero debió esperar otro año más para salir del freezer: la última fecha del Clausura ’99, cuando Estudiantes cayó 2 a 0 ante el descendido Platense, se despidió Patricio Hernández y se confirmó la venta de Bossio al Benfica.
La fortuna, esa que pareció serle esquiva durante toda su vida deportiva, le sonrió con desgano en el Apertura ´99, torneo en el que se había acordado la contratación del guardametas boliviano José Carlo El Gato Fernández, quien se echó para atrás después de firmar su contrato. Luego, Pancho Ferraro pidió al paraguayo Rubén Ruiz Díaz, quien llegó lesionado del hombro y a los meses huyó despavorido del país tras recibir amenazas telefónicas anónimas, que por ahí eran de El Ruso (?). Y así, gracias a esta anemia de refuerzos, Andersen tuvo su único período como titular que duró apenas 10 fechas y que llevó al DT a colgarlo tras una gran cantidad de errores imposibles de enumerar.
Se mantuvo vinculado a Estudiantes hasta mediados de 2001 y peleando contra Pablo Figueredo, Leandro Evangelisti, Diego Ezquerra y Leandro Cortizo, el lugar de suplente de Nicolás Tauber, cosa que jamás logró. Con el pase en su poder, el insistente Andersen se mudó a Huracán para ocupar la codiciada plaza de tercer arquero. Una oportuna lesión de Martín Ríos y el paso errante de Gonzalo Ponzio le dieron la posibilidad de jugar 45 minutos en la victoria por 3 a 0 sobre Argentinos Juniors en el Clausura 2002 y, de esta manera, despedirse de Primera División. Luego se mantuvo otro año debajo de los antes mencionados y también de Sergio Schulmeister, Ignacio Bordad, Pablo Migliore, Mariano Andújar y Elías Gómez.
En 2003 y con ansias de sentirse indiscutido, El Ruso se fue hasta un lugar más acorde a sus condiciones: Acassuso, de la Primera C. Luego marchó al Argentino B, para defender los colores de Libertad de Sunchales (2005) y Chaco For Ever (2006/07), y así ponerle punto final a su carrera y también a este post, que mencionó arqueros como ningún otro en la historia (?).
Bonus Track (?): tras intentar destacarse como arquero en vano, El Ruso Andersen conoció las mieles de la notoriedad cuando, siendo parte del cuerpo técnico de Diego Cagna, se peleó con Arturo Sanhueza en el vestuario de Colo – Colo, precipitando la salida del club del entonces capitán del Cacique. Agonizaba el año 2010. Más vale tarde que nunca (?).
Pérez Eros
Paula (de Ronaldo)
Duda existencial Nº 195
Deformaciones: Corea Unificada en el Mundial Sub-20 de 1991
Esta es la historia de dos súper potencias con marcadas distancias ideológicas y de contenido pero con características muy similares en su búsqueda y esencia. Dos entidades con visibles diferencias étnicas y sociopolíticas pero con la misma convicción al momento de generar beneficios para sus bolsillos o para los de sus allegados. ¿Hablamos de Corea del Sur y de Corea del Norte? Para nada. Hablamos de Joao Havelange y de Joseph Blatter…
Es que estos dos nobles gerontes, quienes durante 39 años en conjunto rigieron los destinos del fútbol mundial (y el contador sigue sumando), manejaron la FIFA a antojo y con infinidad de decisiones de naturaleza cuanto menos discutible. Por caso, uno de sus últimos berretines consumados: la Corea Unificada que participó del Mundial Sub-20 de Portugal ´91. Pero para entender un poco más este disparate y despropósito, hagamos un poco de historia:
Hace aproximadamente 4600 millones de años se formó el planeta Tierra, donde surgió la vida de diferentes especies en un único continente denominado Pangea. Luego las placas tectónicas se fueron separando hacía su ubicación actual. A la vez, una de las razas más evolucionadas que la habitaban, la humana, fue mostrando diversos cambios sociales, psicológicos y religiosos, entre tantos otros, denominados “evolución”. Ante tanta inestabilidad y con el afán de no enloquecer, diferenciarse y ante la imposibilidad de coexistir en paz, el humano creó infinidad de límites, como los políticos y los geográficos. A raíz de esto, entre los años 1000 y 300 A.C. se formaron los cimientos de lo que a futuro se conocería como Corea, quien vivió bajo el gobierno de diferentes dinastías hasta 1948 cuando, tras mucho derramamiento de sangre, se transformó en dos países independientes: Corea del Norte y Corea del Sur.
Fue, tras enterarse de este cuentito, que la dupla de ancianos comenzó a cranear la unificación de ambos países, todo en nombre de la paz y del Fair Play. Es que pese a las sospechas que todos tienen sobre ellos, los jerercas de FIFA no dejaban de ser humanos y tenían algunos cuantos sueños «amateurs», por ejemplo: un partido de Israel contra Palestina, otro de E.E.U.U contra Irán y, por supuesto, el anhelo de unificar las dos Coreas. Al menos, por un rato…
Como conejillo de indias utilizaron el Mundial Sub – 20, torneo que, precisamente, fue el que elevó a Joseph Blatter en la consideración de todo el mundo y llevó a Joao Havelange a ofrecerle el puesto de Secretario General del organismo en 1981.
Es que el suizo trabajó a destajo para lograr el compromiso de todas las confederaciones; para llevar las trasmisiones por televisión abierta a la mayor cantidad de latitudes; para conseguir contactos políticos y, además, creo en ese campeonato juvenil la denominada “Zona FIFA” que consiste en la unificación de Sponsors, el favoritismo hacía las multinacionales y la similitud estética de las televisaciones. La sensación de: “No estás en ningún país, estas en FIFA”. O sea, ayudó a crearle al mundo una nueva necesidad.
Además, ambos contaron con la complicidad del Presidente de la Federación Surcoreana, Kim Woo-Jung, quien se desvivía por sumar porotos de cara a la votación para la sede del Mundial de 2002. Curiosamente, ambos equipos habían logrado su pasaje a Portugal en el Torneo Asiático de 1990, donde los del Sur habían vencido a los del Norte en la final. Entonces, la unificación de ambos equipos le dio el pasaporte a la Copa del Mundo al tercero del campeonato continental: Siria, donde Havelange y Blatter también tenían intereses a futuro. Se sabe, estos tipos no dan puntada sin hilo…
¿Y desde lo deportivo? Juntaron a ambos planteles en el predio que la AFA coreana posee en el Ezeiza coreano, les hicieron cantar “We Are The World” y de las voces más afinadas (?) salió el plantel definitivo: 15 surcoreanos y apenas 3 del norte, todos al mando de ambos técnicos y bajo una nueva bandera inventada para la ocasión.
Una vez en Lisboa, esta ilógica selección nacida en un escritorio se convirtió en la cenicienta del torneo y logró una impensada clasificación a los Cuartos de Final al vencer a la Argentina de Mostaza Merlo en su debut absoluto (video), luego empatar con Irlanda (1-1) y caer contra el local en el tercer partido de la Primera Fase (0-1).
Finalmente, Brasil hizo justicia y en Cuartos de Final acabó por 5 a 1 con el sueño de la Corea Unificada. Sin embargo, sigue siendo una cucarda que Joseph Blatter saca a relucir cada vez que da alguna charla de liderazgo. No hacía falta. Lo que separó la vida, que nunca jamás lo una la FIFA…
En los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y en los Juegos Olímpicos de Invierno de Turín 2006, Corea del Norte y Corea del Sur volvieron a utilizar la bandera de Corea Unificada pero sólo para desfilar.
Publicado en simultáneo con www.unmundialparaenunabaldosa.com
Morales (2012)
Linda tarde vivió Juan José Morales el 11 de marzo de 2012. Ese día su equipo no pudo ganarle como local a San Martín de San Juan, pero de todos modos el delantero pudo destacarse en el plano individual. ¡Y sin hacer goles!
Para comenzar, el Bicho se puso en ventaja con un gol en contra de Grabinski. Sin embargo, a primer golpe de vista parecía que el autor había sido Morales, que enseguida salió a gritarlo como propio.
En el segundo tiempo, los sanjuaninos empataron y un rato más tarde se encontraron ante la gran oportunidad para ganar el partido, gracias a la expulsión del arquero de Argentinos, Nereo Fernández. Con 15 minutos por delante y el marcador abierto, el que eligió ponerse el buzo y los guantes fue…JJ Morales. ¿Quién otro? Y se la bancó muy bien, porque el partido terminó 1 a 1.









