Cadelago Juan Martín

Juan Martín Cadelago

La importancia de no quemar etapas pareció nunca interesarle a Oscar Ruggeri. Ni cuando hizo debutar al Kun Agüero a los 15 años y 35 días, ni cuando incorporó a este defensor al plantel de San Lorenzo en 2006. En aquel momento, Cadelago era un joven lateral izquierdo jugaba en la Sexta División. Por orden del Cabezón, pasó a entrenarse con los más grandes. Demasiado pronto.

Su debut extraoficial fue en el estreno de Ramón Diaz como DT del Ciclón, el 12 de enero de 2007, en un amistoso frente a Independiente. Esa noche, reemplazó a René Moreno y jugó todo el segundo tiempo.

Sin embargo, nunca pudo vestir la azulgrana por los puntos. La única vez que estuvo cerca de hacerlo fue por la 16ª fecha del Apertura 2006, en una victoria frente a Racing. Ese encuentro había sido postergado y se terminó jugando en febrero del año siguiente. El papá de Michael y Emiliano le dio a Cadelago la chance de sentarse en el banco de suplentes, de donde no salió.

En el mismo semestre, se entrenó en el predio que la AFA posee en Ezeiza, como sparring de la Selección Argentina “local” que estaba al mando del Coco Basile. Además, festejó la obtención del Clausura 2007, aunque no participó de esta conquista. A los 18 años, ya había alcanzado los puntos más altos en su carrera.

De ahí en más, las cosas no salieron tan bien. Aunque era una fija en las pretemporadas del primer equipo, y aparecía como una alternativa en los partidos de preparación, fue confinado a la Reserva hasta que dejó el club en 2010.

Pasó por Italia, para vestir la camiseta del FC Südtirol (2010/11), y Paraguay, donde jugó en Independiente FBC (2011/12). Luego, volvería al país para iniciar su etapa en el fútbol de ascenso.

En 2012/13 jugó la Primera B con el Deportivo Morón. A pesar de que el Gallo contaba con nombres importantes como Alejandro Migliardi, Martín Granero, Lionel Coudannes, Mariano Messera, Wanchope Abila, Damián Akerman o Mariano Martínez, la campaña terminó con un decepcionante 17º puesto. Y Cadelago no se iba a salvar de la limpieza general.

Su siguiente empleador fue el ASD Ilvamaddalena 1903, una humilde institución del under italiano ubicada al norte de la isla de Cerdeña. Playas, montañas, pueblos encantadores y una tranquilidad que no se consigue en el Conurbano lo acompañaron hasta que pegó la vuelta en 2015.

La Primera B le dio la bienvenida nuevamente. Esta vez, Fenix lo cobijó hasta su retiro en 2018, acelerado por una dolorosa lesión en las vértebras. Apenas tenía 29 años. Todo le pasó muy rápido. Más que quemar etapas, directamente las incendió.

Belgrano con imagen satelital (2015)

Un río, algunos bancos, escuelas y centros educativos, un hospital, decenas de viviendas, varios locales comerciales. En síntesis, todos elementos propios de una ciudad. Y también, de una camiseta de fútbol.

Estos sitios podían ser hallados en la prenda que Lotto confeccionó para Belgrano de Córdoba cuando esta institución celebró sus 110 años de vida. Teniendo un buen conocimiento del Barrio Alberdi, o ayudándose con Google Maps, era posible hallar cada referencia de la zona.

Por supuesto, no podía faltar la máxima atracción del popular distrito: el Estadio Julio Cesar Villagra, ubicado no casualmente bajo el escudo del club, rediseñado especialmente para la ocasión. Lo mismo que el logo por el aniversario, ubicado en la parte trasera.

La curiosa vestimenta fue utilizada en dos partidos: ante Newell’s y Sarmiento. En el primer encuentro, fue acompañada con pantalones y medias blancas, mientras que en el choque ante los de Junín la combinación fue de color negro. Lo importante era reflejar la pertenencia del Pirata con su barriada. Y vender camisetas, obvio.

Voy Al Arco: Jonathan Rodríguez (2016)

Con el marcador favorable a las Chivas, y a falta de segundos para el final del encuentro frente al Santos Laguna, no era difícil adivinar cómo iba a terminar todo. Durante los 90 minutos, había sobrado el juego brusco, las caras de malos (?) y otras muestras de la mal entendida “hombría”.

Ya en tiempo de descuento, un contraataque para los de Guadalajara terminó con Agustín Marchesín en un mano a mano que era plata o mierda. Terminó siendo lo segundo para el argentino: expulsión y penal.

Con los cambios agotados, el uruguayo Jonathan Rodríguez se puso la camiseta y los guantes de arquero, para intentar detener el remate del mexicano Marco Bueno. Y, aunque la pelota fue para un lado y él para el otro, el balón se perdió por un costado de la portería.

Pocos segundos después, terminó el partido y estalló un conato de bronca (?), aunque con más agarrones y simulaciones que golpes verdaderos. Por cosas como estas, el fútbol mexicano nunca termina de despegar.

Mal Pase: Lacerda a Independiente (2015)

El paso de Jorge Almirón como DT de Independiente mostró varios altibajos en el campo de juego. ¿El equipo jugaba bien? A veces sí, a veces no. ¿Ganó los clásicos? Algunos sí, otros no. ¿Obtuvo más triunfos que derrotas? El balance numérico fue positivo (14 victorias, 11 empates y 10 caídas), pero no lo suficiente para un club con tanta exigencia.

Sin embargo, el apoyo de los hinchas sufrió un quiebre durante el único mercado de pases en el que estuvo al mando.

A fines de 2014, el técnico decidió pasar la escoba. Jugadores emblemáticos como Federico Insúa, Daniel Montenegro y Sebastián Penco dejaron la institución, ya que no iban a ser tenidos en cuenta. El entrenador buscaba sacarse de encima pesos pesados e incorporar futbolistas de su confianza. Por ejemplo, al defensor uruguayo Jonathan Lacerda.

Venía de vestir la casaca de Olimpia de Paraguay y había estado bajo las órdenes de Almirón (cuando trabajaba como ayudante de campo de Juan Carlos Chavez) en el Atlas de México, en 2011. “Estuvimos poco tiempo porque me fui a Puebla, pero uno se da cuenta cómo es la persona. Le gustaba apostar al ataque.” Con respecto a su llegada a Avellaneda, se ilusionaba: “Independiente está entre los mejores equipos de Argentina. A cualquier futbolista le gustaría jugar allí”.

Estas declaraciones parecieron alcanzar para que el vicepresidente Noray Nakis lo confirmara como refuerzo: «llega entre el lunes y el martes para hacerse la revisión médica», avisaba el directivo, quien además agregaba que “en el libro de pases anterior fuimos a buscar a Sergio Escudero porque justamente no pudimos traer a Lacerda».

La cuestión es que el zaguero nunca apareció de este lado del charco. Aunque hasta los medios de su país ya lo daban como jugador del Rojo, prefirió volver a México para disputar la Liga de Ascenso con Dorados. ¡La de chistes gordofóbicos que nos perdimos!

Calviño Lucas

Lucas Calviño

Protagonizar mediocres campañas, irse al descenso, ser víctimas de malos arbitrajes. Todas estas, y otras menos traumáticas, han sido costumbres a los que los hinchas de Huracán tuvieron que adaptarse en el Siglo XXI. Varios futbolistas fueron protagonistas de estas desagradables situaciones. Lucas Calviño no dejó una sola sin experimentar.

De profesión arquero, fue parte de los planteles de Gimnasia y Esgrima de Mendoza (2003-2005), San Miguel (2005) y Almagro (2006-2008) antes de sumarse a las filas del Globo. Inicialmente, se incorporó a la Reserva, esperando su oportunidad detrás de Alejandro Limia, Gastón Monzón y David González.

Recién el 12 de noviembre de 2010, unos días después de haber cumplido 26 años, hizo su presentación en la máxima categoría, jugando los últimos minutos en una derrota frente a Colón.

En los únicos torneos de Primera División en los que Calviño sumó partidos, Huracán realizó pésimas campanas: fue 18º en el Apertura 2010 y 20º en el Clausura 2011.

En total, el guardameta disputó 7 encuentros (sólo en uno no recibió goles), incluyendo un desempate ante Gimnasia y Esgrima que definía el último descenso directo de aquel año. El Lobo se quedó con la victoria y el Quemero se vio condenado a jugar el Nacional B más competitivo de la historia, aquel que quedó en manos de River Plate.

Durante esa temporada 2011/12, encontró la continuidad que necesitaba, aunque esto no se vio reflejado en grandes actuaciones. Si bien hubo momentos en los que fue el más destacado del equipo, también colaboró para que el Globo pierda puntos de maneras insólitas, como cuando se le escapó una pelota que tenía en sus manos en un encuentro frente Almirante Brown.

Un par de meses después, disputaría sus últimos minutos con la camiseta que más tiempo defendió: fue en una derrota frente a Rosario Central, en la que, tras anotar un gol en contra, se fue expulsado por increpar al árbitro Diego Abal. Recibió 6 fechas de suspensión: la misma cantidad de partidos que quedaban para finalizar el campeonato.

El último semestre de 2012 lo encontraría en Chile, formando parte del Santiago Morning. ¿Lo más interesante que le pasó del otro lado de la cordillera? Ser compañero de un ruso llamado Maxim Molokoedov, que había estado en la cárcel por narcotráfico.

En 2013 volvió al país para sumarse a Defensores de Belgrano (2013). La buena: le sacó el puesto al histórico Carlos Bangert. La mala: de los 13 encuentros que disputó, solo ganó uno, y el Dragón terminó esa temporada de la B Metropolitana en el anteúltimo lugar.

A pesar de sus números negativos, un equipo del Nacional B se animó a contratarlo. Atlético Tucumán (2013/14), en la búsqueda de un suplente confiable para Cristian Lucchetti, cometió ese error. Todo marchaba más o menos bien mientras el Laucha jugara, pero cuando no lo hacía aparecían los problemas.

El mejor ejemplo de esto sucedió el 14 de diciembre de 2014, cuando el Decano enfrentó a Huracán en el desempate por el ascenso. Otra vez, un partido a todo o nada para el Globo. Y otra vez, Calviño como titular por ausencia del habitual arquero. Pero en esta ocasión, en el arco de enfrente.

¿Cómo terminó la historia? Con los de Néstor Apuzzo festejando la vuelta a Primera División gracias a los errores del guardameta rival, que tuvo flojas respuestas en los goles y hasta fue expulsado cuando los cambios estaban agotados. El Pulga Rodríguez terminó ocupando su lugar.

Su siguiente destino, en la misma categoría, fue Central Córdoba (Santiago del Estero). El objetivo del Ferroviario estaba muy claro: no descender. Esta meta se cumplió en 2015 y 2016, pero no en 2017. Otra frustración para el arquero.

Sus últimas atajadas fueron defendiendo las camisetas del Deportivo Español (2017) y Almagro (2018-2019), donde se retiró debido a una lesión crónica en el codo.

Una vez colgados los guantes, comenzó su carrera como entrenador de arqueros. Desde este nuevo puesto, buscará que sus éxitos sean mayores que los que consiguió como futbolista. La vara está bajísima.

Estudiantes 1 – Atlético de Madrid 0 (2013)

Luego de haber colgado los botines en junio de 2012, el regreso de Juan Sebastián Verón al fútbol profesional era el gran atractivo de este choque enmarcado bajo la disputa de la Copa EuroAmericana.

También había otra vuelta: Diego Simeone, entrenador campeón con el Pincha en el Apertura 2006, estaba al mando del conjunto visitante. Fue bien recibido por el público local, aunque lejos de la veneración que generó la Brujita.

En un colmado Estadio Ciudad de La Plata, Estudiantes jugó con Rulli; Jara, Schunke, Desábato (Goñi), Silva; Gil Romero, Verón (Jorge Luna), Román Martínez, Auzqui (Mariano González); Joaquín Correa (Piergiacomi) y Duván Zapata (Carrillo).

El Atlético de Madrid lo hizo con Courtois; Juanfrán, João Miranda, Demichelis, Felipe Luis (Emiliano Insúa), Mario Suárez (Tiago), Gabi, Koke (Aquino), Arda Turan (Leo Baptistao); Adrián (Raúl García) y Diego Costa.

El único gol del encuentro fue marcado por Duván Zapata a los 23 minutos del primer tiempo. Ese tanto sirvió para quedarse con el triunfo ante a un importante rival, lo que ilusionaba a los hinchas de cara a la temporada que se venía. ¿Y cómo le fue aquel año al equipo de Mauricio Pellegrino? Terminó en el 9º lugar en el Torneo Inicial 2013 y fue 3º en el Torneo Final 2014.

Mientras tanto, los del Cholo se quedarían con La Liga y arañarían la Champions League, al caer en la final frente al Real Madrid, en tiempo suplementario.

Voy Al Arco: Glen Johnson (2005)

El calendario no le daba respiro al Chelsea, que peleaba por el título en la Premier League, avanzaba en la Champions League y lo mismo hacía en la Copa de la Liga.

Con tantos partidos en el almanaque, el 20 de febrero de 2005 José Mourinho decidió darles un descanso a los jugadores que habían sumado más minutos. Se jugaban los octavos de final de la FA Cup, y el rival era el Newcastle United. Una decisión audaz

Al término del primer tiempo, los de Londres caían por 1 a 0, y al entrenador se le acabó la paciencia: mandó a la cancha a Frank Lampard, Damien Duff y Eidur Gudjohnse. Otro riesgo, que traería consecuencias.

Con los cambios agotados, sobre el final del partido el arquero Carlo Cudicini salió del área para evitar el segundo gol de Las Urracas. Cumplió con su cometido, aunque no como hubiese querido: cometió una infracción que le valió la expulsión.

Su lugar fue ocupado por el defensor Glen Johnson. El improvisado guardameta tuvo tiempo para sumar una buena atajada antes del final del encuentro, que se definió con aquel gol anotado en la primera etapa.

Aquella fue una de las pocas caídas del Chelsea en una temporada espectacular, que lo tuvo como campeón récord en la liga local y llegando a semifinales en Europa. Por eso, la derrota ante el Newcastle quedó rápidamente olvidada. Y la actuación de Johnson, también.

Mal Pase: Guti a River (2012)

Mirándolo desde afuera, la cosa parecía estar encaminada: un futbolista sin club que quería seguir jugando, al que se le ofrecía el mejor contrato posible y, además, estaba de novio con una mujer oriunda de este país. Si todo eso era cierto… ¿Por qué José María Gutiérrez nunca se puso la camiseta de River?

La propuesta, efectuada a mediados de 2012, fue acercada por el empresario Carlos Prunes, quien también oficiaba como representante de Manu Ginóbili. A pesar de que no disputaba un partido desde octubre del año anterior, vistiendo los colores del Besiktas de Turquía, los dirigentes del Millonario pensaban en que el español podía hacerse un lugar entre apellidos como Cirigliano, Ponzio, Aguirre, Acevedo y Ledesma.

Desde el punto de vista contractual, el ex Real Madrid recibiría la misma remuneración que David Trezeguet, el hombre mejor pago de aquel plantel. Nada mal para un equipo recién ascendido.

En cuanto a su vida personal, había una noticia que daba para ilusionarse: Guti se encontraba en pareja con la tucumana Romina Belluscio, que desde hacía unos años se encontraba radicada en España. En diciembre de 2011, habían celebrado la navidad en su provincia natal, y pasaron unos días de vacaciones en Buenos Aires. Ya conocía el terreno.

A pesar de que la transferencia parecía encaminada, el propio jugador decidió rechazarla. Así lo anunció a través de Twitter: «No voy a ir a jugar a River y la verdad es que no me apetece jugar en Argentina, aunque les doy las gracias por el interés”. En la misma red social, agregaba que su intención era jugar en Estados Unidos, Qatar o Dubai. El proyecto deportivo ante todo (?).

Un tiempo después, confirmó el motivo de su decisión. «Estuve en un 99% de ir a jugar a River, pero mi mujer y yo pensamos la situación y decidimos que no era lo más conveniente. Argentina está muy lejos y ella está embarazada y necesita estar cerca de su familia», afirmó. Lo que parecía ser una ventaja, terminó siendo contraproducente.

Finalmente, Matías Almeyda debió conformarse con lo que tenía, aunque siempre aclaró que nunca había pedido por el mediocampista. Por su parte, Guti no arregló condiciones con ninguna institución, y unos meses más tarde anunciaría su retiro definitivo.