Estadio Olímpico de Tokio, 1979. Selección uruguaya de fútbol.
Archivo del Autor: Nano de Turdera
Roma 0 – Racing 0 (1954)
La Academia anduvo de gira por tierras europeas a principios de 1954, iniciando la misma en Italia: el primer encuentro de esa maratón de viajes y partidos fue en Italia, frente a la Roma. El trámite del mismo resultó bastante deslucido, con pocas acciones de gol, concluyendo en un empate sin goles. En la imagen, el arquero Moro despeja con golpe de puños cuando entraba Pizzuti, en uno de los contados ataques de Racing.
El resultado dejó conforme a los jugadores argentinos, quienes, recién llegados al viejo continente, expresaron las dificultades para mostrar su mejor fútbol debido al largo viaje y al brusco cambio climático que sufrieron, ya que dejaron Sudamérica con temperaturas agobiantes y llegaron a Europa en pleno invierno.
Voy al Arco: Pelletieri (2012)
“Si algo puede salir mal, saldrá mal”. Esta Ley de Murphy es bandera (?) en Racing Club. Pero hubo un día en el que la lógica del “todo lo malo que le puede pasar a Racing, le pasará” no se cumplió. Una noche, mejor dicho.
Fue el 3 de septiembre de 2012. La Academia recibía a San Martín de San Juan, y la cosa pintaba para fiesta: hattrick de Luciano Vietto, los pibes de las inferiores como figuras, el equipo peleaba el campeonato.
Pero todo pareció venirse abajo a los 42 minutos del segundo tiempo, cuando Jorge De Olivera le cometió penal a Claudio Riaño, se fue expulsado y su lugar lo ocupó Agustín Pelletieri. A pesar de la victoria parcial por 3 a 1, todo el mundo sabía lo que iba a pasar: el Santo descontaría y lo terminaría empatando en el descuento. Eso es Racing.
Sin embargo, ocurrió el milagro: Gastón Caprari pateó suave, a la derecha del improvisado arquero, que voló al mismo sector y se terminó quedando con la pelota. Delirio total en Avellaneda. El resultado no se movió y Pelle fue sacado en andas. Esa noche, Racing le ganó a su propio destino.
Kojima Nobuyuki
Gracias, undécima edición
El novedoso horario vespertino permitió una concurrencia abultada y bastante puntual en el 11º Encuentro Baldosero realizado el domingo pasado en la cancha de Independiente el impecable Complejo Municipal Club Malteria Hudson. Mientras varios putitos se juntaban en Constitución y desde allí partían en tren, otros ya se encontraban en el predio y empezaban a patear, dándose el gusto de jugar en una cancha sin pozos ni desniveles, hecho que en un primer momento perjudicó claramente al equipo del Staff.
Luego de los primeros partidos de carácter no oficial (?), llegó el turno de la batalla de los quinchos: más de 50 tipos transpirados (¡y una minita!) agolpándose por un pedazo de carne. Una escena dantesca que terminó creando el mito del #PatySinPan: una hamburguesa envuelta en servilleta, que fue devorada sin asco por alguno de los parroquianos.
Antes de que caiga el sol, la cancha nos recibió una vez más para darle la bienvenida a Gustavo Oberman, un amigo de la casa. Bajo su atenta mirada, se realizaron sorteos con variados premios: desde camisetas baldoseras hasta bolsas de café, pasando por el último ejemplar de El Veraz del Fútbol y un cosito de la nariz.
Y entonces sí, la frutilla del postre: el fútbol. Varios partidos, un solo ganador: el equipo del Staff, que para colmo fue claramente perjudicado por los (inexistentes) arbitrajes. Un penal no cobrado, jugar en inferioridad numérica y el eterno tiempo de descuento no fueron trampas suficientes para arrebatarle el título. Campeones, una vez más. Y que la cuenten como quieran.
10 Encuentros Baldoseros [#10AñosBaldoseros]
Una vez por año, los que hacemos este sitio bajamos a la Tierra para encontrarnos con los simples mortales, en un acto de extrema generosidad y humildad (?). Aprovechando la cercanía de la próxima reunión, y continuando con la dilatada celebración por esta década baldoseada, realizamos en los siguientes párrafos un repaso por los 10 encuentros anteriores.
Caritas de nenes en Villa Crespo rodeando al primer invitado de lujo, que nos invitó una cerveza pagada con un billete de $20 falso: Orestes Katorosz. El primer personaje del fútbol que nos dio bola se convertiría en el padrino del sitio y en el autor del prólogo de nuestro libro. Sí, varios de esos que aparecen ahí sacaron un libro 10 años después. País generoso.
El 18 de noviembre del año en el que Messi se quedó en el banco de suplentes viendo como la Selección Argentina no pasaba los cuartos de final en el Mundial de Alemania, se produjo la goleada del siglo: el equipo conformado por integrantes y amigos de EUB venció a su par de La-Redó por… 35-3. Una masacre irrepetible.
Nos mudamos a Retiro y juntamos a dos glorias: el Flaco Lamadrid y Darío Dubois. Este último se lesionó en pleno partido y el equipo del staff terminó perdiendo sobre el final del partido. No sería la última vez.
La popularidad del sitio iba en aumento, tanto que para esta edición se tuvieron que armar 4 equipos. Bajo la atenta mirada de Orestes Katorosz, terminamos a pura bondiola en la Costanera. Nos dimos cuenta que con la pelota no íbamos a llegar muy lejos, y el morfi empezaba a ser más importante que el fútbol.
A medida que pasan los años y se suman participantes, el nivel es decreciente, los partidos son cada vez más feos y todos esperan el post-partido para morfar. Este año no fue la excepción: lo coronamos con unas pizzas y la compañía del Flaco Lamadrid… y su camisa
Las canchitas de papi fútbol nos quedaban chicas, así que nos mudamos a Catalinas Sur. Del calor de la parrilla al calor del campo de juego, hubo anécdotas, sorteos y algo parecido a la práctica del balompié.
Unos días después de la habitual tertulia (?) en Buenos Aires, se llevó a cabo esta edición especial en Mar del Plata. ¿Lo más destacado? La presencia de Sandro Guzmán, que nos deleitó con su música en un inolvidable show en vivo.
Desde temprano le copamos los quinchos a Comunicaciones. Hamburguesas, fútbol y dos presencias estelares: #ElChanchodeEUB (cuando el Mundial 2014 era todavía un sueño lejano) y… ¡una minita! (algo que ni siquiera estaba en nuestros sueños)
Una cantidad monstruosa de participantes en Comunicaciones, más Gustavo Oberman, más Hugo Lamadrid, menos (?) Claudio Benetti: el ex Boca estaba invitado pero llamó avisando que no iba a llegar porque tuvo un problemita con la Ley. Histórico.
Nos animamos a cruzar la General Paz y juntamos un buen número de putitos en Villa Udaondo. A pesar de varios inconvenientes (postergaciones, cortes de luz, piquetes) hubo hamburguesas, gaseosas y fútbol o algo así. ¡Que se repita!.
Próximo Encuentro Baldosero: 21/12 en Berazategui.
Morón 2 – Cosmos 2 (1981)
El polaco Alejandro Semenewicz y ese hermoso personaje llamado Giorgio Chinaglia posan ante los fotógrafos en una noche histórica: aquella que enfrentó al Deportivo Morón y al Cosmos. El equipo de Nueva York llegó al Conurbano de la mano del presidente del Gallito, Virgilio Machado Ramos, como parte de los festejos por el ascenso a la Primera B.
Durante el verano de 1981, Morón no sólo jugó frente al equipo de la nación capitalista por excelencia: también hubo duelos contra el Ferencvaros de Hungría y Alemania Oriental. Tercera posición, que le decían.
Alarcón (1999)
Uno de los goles más bellos de Juan Pablo Ángel con la camiseta de River se lo marcó a Belgrano, en un partido jugado con tribunas semi vacías por la 5ª fecha del Torneo Apertura 1999. El barro, Saviola, las tribunas semi vacías, la lluvia, Ramón Díaz: imágenes que quedaron en un rinconcito de la memoria del futbolero y vuelven a aparecer cuando se reviven los goles de ese encuentro. Pero lo que parece haberse esfumado del recuerdo de todos es que las tribunas estaban semi vacías el nombre del arquero de los cordobeses. Por lo menos, del arquero en el momento del gol del colombiano.
Con el Millonario en ventaja por 3 a 2, y a falta de nueve minutos para el final, Cesar Labarre se ganó la expulsión por una infantil agresión al mismo JP: le pegó una trompada que se vio en todo el semi vacío estadio. Oscar Sequeira lo mandó a las duchas y, con todas las modificaciones hechas, su lugar lo ocupó el defensor Diego Alarcón. Unos minutos después llegaría el taco de Ángel, la revolcada del pixelado arquero, el festejo del delantero, las tribunas semi vacías. Imágenes que quedaron grabadas. Aunque muchos quisieran borrarlas. Sobre todo, los hinchas de River Belgrano.


















