
Héctor Veira pidió refuerzos a los gritos. Y le dieron bola. Porque si bien su San Lorenzo había caído en un grupo accesible en la siempre chiva Libertadores (Ñuls y los ecuatorianos Barcelona y Filanbanco), la Copa fue el gran objetivo de ese año.
Entonces el Bambino contó para la pretemporada con los refuerzos. Con todos. Aquí en la foto se lo puede ver junto a Pipo Gorosito, Beto Acosta, Sergio Goycochea, entre otros. El nuevo San Lorenzo era una realidad. O casi. Porque Goyco no pasó la revisión médica y tuvo que devolver la pilcha para regresar silbando bajito a River.






