
Fue un encuentro histórico, aunque no único. No fue la primera ni la última vez que se encontraron Maradona y Pelé. Pero sí fue la vez que más cerca estuvieron de concretar un negocio. La idea de aquella cumbre en Río de Janeiro, promovida por Guillermo Cóppola y Guillermo Balsiniani (el representante de la empresa de Pelé en Argentina), era reconciliar a los astros y de paso dejar la puerta abierta para una posible sociedad.
Después de una reunión en la que, según la revista El Grafico, el argentino y el brasileño achicaron diferencias, salió a la luz un proyecto que incluía la posibilidad de que Maradona vistiese la camiseta del Santos de Brasil con un contrato de 5 millones de dólares al año. También se contemplaba la chance de dirigir al equipo y hasta se habló de comodidades naturales de una estrella, como una casa en la playa y un helicóptero para movilizarse.
En segundo plano, quedaba la creación de la Fundación Maradona-Pelé, para trabajar con los niños carenciados de todo el Mundo. ¡Qué solidarios!
El principal impedimento para el primer objetivo era la sanción que recaía sobre la figura del Pelusa. Era mayo de 1995, recién se había alejado de la dirección técnica de Racing y todavía le quedaban 4 meses de espera. ¿En qué quedó la negociación? En nada. Diego nunca jugó en el Santos.






