Maradona al Santos 1995

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Fue un encuentro histórico, aunque no único. No fue la primera ni la última vez que se encontraron Maradona y Pelé. Pero sí fue la vez que más cerca estuvieron de concretar un negocio. La idea de aquella cumbre en Río de Janeiro, promovida por Guillermo Cóppola y Guillermo Balsiniani (el representante de la empresa de Pelé en Argentina), era reconciliar a los astros y de paso dejar la puerta abierta para una posible sociedad.

Después de una reunión en la que, según la revista El Grafico, el argentino y el brasileño achicaron diferencias, salió a la luz un proyecto que incluía la posibilidad de que Maradona vistiese la camiseta del Santos de Brasil con un contrato de 5 millones de dólares al año. También se contemplaba la chance de dirigir al equipo y hasta se habló de comodidades naturales de una estrella, como una casa en la playa y un helicóptero para movilizarse.

En segundo plano, quedaba la creación de la Fundación Maradona-Pelé, para trabajar con los niños carenciados de todo el Mundo. ¡Qué solidarios!
El principal impedimento para el primer objetivo era la sanción que recaía sobre la figura del Pelusa. Era mayo de 1995, recién se había alejado de la dirección técnica de Racing y todavía le quedaban 4 meses de espera. ¿En qué quedó la negociación? En nada. Diego nunca jugó en el Santos.

Arzuaga a River 2005

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«Estoy muy contento, con la enorme satisfacción de ir a un equipo grande a nivel internacional y con la ansiedad de aportar mis condiciones futbolísticas y humanas. El lunes estoy en Buenos Aires«, afirmaba el delantero colombiano del Junior, Martín Arzuaga, en julio de 2005. Acababa de arreglar su pase a River y por eso se animaba a responder unas preguntas del Diario Olé:

—Martín, ¿escuchaste hablar del Búfalo Funes?
—¿Del Toro Funes? Bueno, allí creo que le decían el Búfalo… Sí, por supuesto que me hablaron de él, ¿por qué me lo preguntas? ¿Por el parecido físico?

—Llegó a River desde Colombia (Millonarios) con el apodo de Toro. Acá se hizo Búfalo y ganó la Libertadores…
—Sí, lo sé. Quizás tenemos un parecido, él era potente y goleador… Pero creo que yo la fuerza la utilizo con otros métodos: con movilidad y rapidez. Funes hizo historia en River, y a mí también me encantaría ganar la Copa Libertadores como él.

—¿Tus modelos son los delanteros fuertes, tipo Valenciano?
—Me gusta el juego de Saviola. Al Conejo lo miraba cuando pasaban los partidos de River, me impactaba su velocidad, su habilidad…

—O sea, ¿sos un Saviola muuuy fuerte?
—(Se ríe). Nooo, como Saviola no hay. Yo quiero trabajar y ganarme el cariño de la gente con goles. Los goles vienen como consecuencia del trabajo.

—Goles, precisamente, es lo que te van a exigir…
—Es un reto muy importante triunfar en River y no le voy a esquivar al desafío, ni le pienso dar la espalda. Voy a darle la cara de frente, y a trabajar mucho, como en su momento lo hicieron Juan Pablo Angel y Mario Yepes, mis compatriotas.

—Ellos, en cierta medida, ¿te abrieron las puertas?
—Sé todo el esfuerzo y el empeño futbolístico que dejaron en River, y ahora me toca a mí. Quiero que me vaya igual o mejor que ellos. Y estoy dispuesto a pelearla por el valor de la camiseta.

Al día siguiente llegó a la Argentina (le robaron una maleta en Ezeiza), encaró para el Monumental y se hizo la revisión médica que le terminaría dando malos resultados. Se habló de una lesión crónica en la rodilla, de dos desgarros mal curados y de un problema en la columna.
«Yo no siento nada roto. Nunca estuve ni siquiera cerca de un bisturí. Jugué cinco años en el Junior, hice un montón de goles… Nada me ha impedido jugar al fútbol, solamente cuando los entrenadores no me han tenido en cuenta«, alcanzó a decir, triste, el atacante. A los pocos días se reincorporó al Junior pero tiempo más tarde tuvo revancha en nuestro país, donde vistió los colores de Godoy Cruz y Rosario Central, equipo con el que logró convertirle un gol al conjunto millonario.

Riquelme y Ruiz a River 1996

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En agosto de 1996, Argentinos Juniors se encontraba sumergido en una de las crisis económicas y futbolísticas más importantes de su historia. Recientemente descendido, debía desprenderse de jugadores juveniles para poder paliar los problemas monetarios que ahogaban al club de La Paternal. Un día después de consumado el descenso, la revista Sólo Fútbol publicaba en su edición del 12 de agosto de 1996 un texto en el que destacaba las nuevas incorporaciones del Club Atlético River Plate. El equipo de Núñez, conducido técnicamente por Ramón Ángel Díaz, se aseguraba a Sebastián Pena y, según la revista deportiva, también a los juveniles Emanuel «Suchard» Ruiz y Juan Román Riquelme. No sólo la transferencia nunca se hizo, sino antes de finalizar el mes ambos se encontraban entrenando con Boca Juniors, a donde habían sido vendidos junto a otros jugadores como Pablo Islas, Fabricio Coloccini, César La Paglia y Lucas Gatti… Y por menos de la mitad de lo le hubiesen costado a River.

Houseman a Boca 1977

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La estructura institucional de Boca Juniors parecía tambalear en 1977 y entre rumores de renuncias y despedidas sonaba fuerte el nombre de René Houseman para reforzas las filas xeneizes. Pese a la foto, el Loco siguió en Huracán y recién fue transferido en 1981…a River Plate.

Gracias a Guille (historiadeboca.com.ar)

Asprilla a River o Boca 1997

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Faustino Asprilla ya había cautivado al público argentino con actuaciones magistrales que incluían un 5 a 0 a favor de su seleccion en el mismísimo Monumental, con baile en la cancha y cumbia en el vestuario al ritmo de Settimio Aloisio.
La mayoria especuló con su desembarco inmediato en el competitivo futbol argentino, cosa que ocurrio pero muchos años despues de su mejor momento.
Cuando todavia era capaz de hacer bailar al defensor mejor plantado y correr como una gacela junto a la línea de cal, se animó a posar con las camisetas de River y Boca en la misma foto… como indeciso.
Fue Estudiantes de La Plata el que sufrió el disgusto. Más dedicado a las salidas nocturnas que al entrenamiento y notablemente saturado del circo, en La Plata todavía hay gente haciendo cola en 1 y 57 para insultarlo.
Uno mas de aquella seleccion colombiana que estuvo a punto de llegar al fútbol argentino junto a Carlos Valderrama y Freddy Rincon.

Miliki Jiménez a Colón 2002

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A fines de 2001, Daniel Miliki Jiménez estaba a punto de quedar libre de Instituto de Córdoba por una deuda que mantenía la dirigencia de La Gloria. Ni lerdo ni perezoso, se reunió con José Vignati y firmó un contrato por un año y medio por Colón de Santa Fe. Claro que todo no fue tan sencillo, pues los cordobeses reclamaron lo suyo y aclararon la situación: «Nosotros le debíamos tres meses de sueldo. Es decir, cerca de 4.500 dólares. Teníamos que hacer un depósito en Agremiados el 20 de diciembre, pero todos saben lo que ocurrió en el país ese día. El 24, fuimos a Agremiados en Córdoba y no quisieron recibir los cheques, porque decían que estaba vencido el plazo. Como no querían aceptar el pago, lo depositamos en un juzgado y eso está documentado. Jiménez es de Instituto. El que lo quiere, que lo pague«.
Al delantero poco le importó ese argumento y declaró al diario Olé: «Yo tengo en claro que quedé en libertad de acción porque Instituto no pagó cuando tenía que hacerlo. Sólo espero que la AFA lo rectifique cuando se reúna el Comité. Estoy seguro de que sí o sí voy a ser jugador de Colón, me muero de ganas de jugar. Hay plantel y creo que podemos pelear el campeonato«.
¿Conclusión? No jugó para ninguno de los dos. En enero de 2002 Miliki se fue a Peñarol de Uruguay y despertó el enojo de los popes del Sabalero : «Esto es un balde de agua fría para nosotros porque teníamos todo arreglado. Es más, cuando firmó dijo que estaba contento porque era hincha de Colón y hasta quiso que en el contrato de un año se pusiera una cláusula para extenderlo seis meses más«.

Reinoso a Newell's 1996

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Arrancaba 1996 y Newell’s Old Boys de Rosario se reforzaba, o por lo menos lo intentaba, con experiencia. Por un lado, el Loco Mariano Dalla Libera, ex River, ex Platense, ex Huracán, ex piloto de TC Pista, ex conductor de un programa de golf (?) y por el otro Jorge Federico Reinoso, aguerrido lateral y en definitiva el protagonista principal de esta breve historia, ya que si bien se lo ve entusiasmado, feliz y poniéndose en forma en el gimnasio con la indumentaria leprosa completa, las únicas veces que piso el Parque de la Independencia lo hizo jugando de visitante.
Reinoso, que había dejado Racing Club luego de siete años, finalmente no arregló con Newell’s e increíblemente, por su larga trayectoria académica, se fue a jugar a Independiente donde llegó a disputar un solo partido para huir raudamente a Huracán de Corrientes.

Llop a Independiente 1988

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Durante el receso previo a la temporada 1987/1988, un ilusionado Juan Manuel Llop posaba chocho con lo que se presumía, sería su nueva camiseta en el fútbol argentino. Más allá de que luego la transferencia no se concretó, lo curioso es la casaca con la que posa. Nada de la 8 ó la 5. El tipo se creyó que, una vez concretada su incorporación al Rojo iba a ser capaz de destronar al mismísimo Ricardo Enrique Bochini.