
Afiliada a la FIFA desde inicios de los 70’s, la selección de Emiratos Árabes Unidos participó por primera vez en una eliminatoria mundialista una década más tarde, cuando intentó, sin éxito, clasificar al Mundial 1986. Sin embargo, ante el asombro general, conseguiría el pasaporte para Italia 1990, luego de dejar en el camino a Kuwait y Pakistán en su grupo, y finalizar como escolta de Corea del Sur en la ronda final. El hacedor de ese milagro fue Mario Lobo Zagallo, y por el logro cada integrante del plantel recibió un premio de U$S 726.000.
La expectativa comenzó a transformase en incertidumbre cuando el entrenador fue despedido en forma sorprendente, y para reemplazarlo llegó Carlos Perreira, quien ya tenía experiencia mundialista por haber estado al frente de la selección de Kuwait en España ’82. El nuevo DT conoció a sus jugadores y no tuvo problemas en declarar: «Yo seré brasileño, pero no soy bobo. Para lograr un solo punto en Italia tendremos que defendernos. No tengo ningún Pelé, jugaré un clásico 4-5-1, y que sea lo que Dios quiera». Sinceridad pura.
La aventura de los EAU en el Mundial ’90 duraría solo diez días. Arrancó el 9 de junio en Bologna, frente a Colombia. Los goles de Redín y Valderrama le dieron una lógica victoria al equipo de Pacho Maturana por 2-0. El 15 de junio el estadio Giuseppe Meazza, fue testigo de la mayor goleada del torneo: Alemania lo derrotó por 5-1. Para cerrar su participación, otra caída: esta vez fue 4-1 frente a Yugoslavia, de vuelta en Bologna, cuatro días más tarde. De esta manera, EAU terminó último entre las 24 selecciones, sin puntos, con 2 goles a favor y 11 en contra. Todo un mérito en un Mundial que se destacó por las escasas anotaciones.







