Estrella Roja 2 – Racing 1 (1954)

Aunque la imagen parezca un grabado del siglo XVIII, se trata del amistoso que jugaron el Estrella Roja y Racing en 1954, durante la gira académica por Europa. El que atenaza la pelota es Rogelio Domínguez, el que trastabilla es Pedro Dellacha y el que carga por detrás es algún delantero yugoslavo, muy posiblemente seguidor del Mariscal Tito (?).

¿Lo más destacado del encuentro? La condición climática: el partido fue disputado bajo una tormenta de nieve, hecho que perjudicó notablemente el rendimiento de los jugadores argentinos, que ya habían sentido el invierno europeo en su debut en Roma. Obviamente, eso no fue nada comparado con el frío de Belgrado. Perdió La Academia por 2 a 1.

Under Ladrón: Carlos López Rubio

Carlos Aurelio López Rubio

¿Un arquero mexicano en el fútbol argentino? Sí, algo que sólo puede pasar en Talleres de Córdoba, un club que está acostumbrado a deleitarnos con sus rarezas y extravagancias, sobre todo a partir de sus lazos con el país del norte: primero con Carlos Ahumada como gerenciador, luego con Andrés Fassi como presidente. ¡Órale, güey!

Carlos López Rubio nació en 1991 en León de Guanajuato y se formó en las fuerzas básicas del León, donde no llegó a debutar en Primera División. Siendo un nene de 17 años, en 2008 le llegó la extraña posibilidad de ser transferido a la Argentina. Le contaron que Talleres era un grande del interior. Aunque claro, nunca le habrán aclarado que el equipo estaba por irse al Argentino A.

El pibito llego a la Docta de la mano del entrenador de aqueros Néstor Benedetich y formó parte del plantel como segundo reemplazo. Sí, siempre le tocó ser tercer portero, fuese quien fuese el titular. ¿Para qué lo llevaron? Nunca nadie lo supo responder.

Paralelamente, Carlitos fue convocado a la Selección sub 20. En México, algunos medios informaban que el joven estaba atajando bien en Talleres y eso de alguna manera explicaba su convocatoria. Nadie chequeaba nada, por supuesto.

Después de vegetar durante 3 años en Córdoba, decidió volver a sus pagos, aunque en ese momento surgió un conflicto legal que involucraba a los Tigres de Nueva León y a Las Águilas del América. Finalmente, el destino de López Rubio se inclinó para el lado azulcrema y allí estuvo, desde 2011 a 2014. ¿Jugando? Casi nada. Tan solo 2 encuentros por la Copa MX. Como para decirle: toma, chavito.

En 2014, nuestro homenajeado pasó al Monarcas de Morelia, donde apenas disputó 1 encuentro y sigue comiendo banco. Ojo, todavía es joven. Le queda tiempo para mejorar…o empeorar.

Franco al Wigan (2010)

Después de haber jugado su segundo mundial con la selección mexicana, el argentino Guillermo Franco tuvo la oportunidad de continuar su carrera en la Premier League gracias al interés del Wigan, que andaba buscando un delantero para tratar de mantener la categoría. Bah, en realidad necesitaba también defensores y un arquero, ya que venía de recibir duras goleadas ante el Tottenham (9 a 1) y ante el Chelsea (8 a 0).

Franco, era jugador libre en ese momento, pero venía de hacer poco y nada en el West Ham, así que ya conocía la liga y buscaba mejorar su imagen. Fue así como arregló su contrato por un año con el Wigan, sin imaginarse que unos días más tarde los médicos se darían cuenta de que no estaba en buenas condiciones físicas. Le dieron la mano y con un Thank you lo despidieron. El tema es que ya había cerrado el libro de pases.

De esa manera, Guillermito se quedó 6 meses parado, hasta que regresó al fútbol argentino, a comienzos de 2011, para jugar en Vélez Sársfield.

Arsenal verdiceleste (2011)

Puede sonar raro el término verdiceleste, así como también Arsenal de Sarandí en un torneo internacional. Pero ambas se conjugaron en 2011, cuando el conjunto del Viaducto participó de la Copa Sudamericana (que ya había ganado en 2007) con una camiseta que llamó la atención por su combinación de colores: verde, con una banda celeste y detalles en rojo. Para completarla, la publicidad violeta y amarilla de La Nueva Seguros. Un espanto.

Con esa casaca, que también combinaba con pantalones y medias blancas, el Arse eliminó a Estudiantes y a Olimpia, pero cayó en cuartos de final ante la Universidad de Chile, que más tarde sería el campeón.