Unión (VK) con medias del Barcelona y Manchester City (2013)

La Copa Argentina, esa hermosa competición que nos pinta como sociedad: poderosos contra pobres, desigualdad, desorganización, improvisación, incertidumbre y un poco de fuegos artificiales. La amamos desde su regreso, en 2011, porque nos llenó la panza de situaciones bien baldoseras, muchas de ellas relacionadas a la indumentaria, como en este caso.

En marzo de 2013, a Quilmes le tocó enfrentar a Unión de Villa Krause en San Juan, por los 16º de final. Sin sorpresas, el equipo de la categoría superior se imponía 3 a 0, con dos goles de Cauteruccio y uno de Diz, cuando el encuentro se suspendió por incidentes provocados por los hinchas sanjuaninos. Un toque de violencia, para seguir resumiendo el país.

Hasta ahí, nada que no hayamos visto mil veces. El tema es que el match se destacó por otro incidente: antes del arranque, el árbitro se percató de que ambos equipos tenían medias blancas (como los pantalones) y obligó al equipo local a cambiárselas.

El tema es que en la utilería de Unión no había medias de otro color, así que los dirigentes optaron por salir a la calle para comprar algo para zafar. Obviamente, no cayeron en una casa de deportes, donde los pares de medias salen casi como una camiseta (?), sino que eligieron la opción más económica: el bolishopping (?).

Aprovechando una promoción (no Quilmes, obviamente), los de Villa Krause intentaron comprar medias azules del Barcelona para todos los jugadores. Aunque claro, por culpa de la Messimanía (?) no había suficientes en stock, entonces completaron con algunos pares del Manchester City. Y así salieron a la cancha, con medias truchas.

¿Cómo no amar la Copa Argentina?

Quilmes (1995/96)

Entre los variados experimentos poco exitosos que tuvo Quilmes en su afán por retornar a Primera en los años 90, figura el equipo de la temporada 1995/96. Con algunos jugadores en el atardecer de su carrera, otros que recién arrancaban y algunos que buscaban revancha, el Cervecero arrancó prometiendo, pero hizo una campaña para el olvido, de la mano del DT Julio Ricardo Villa.

En la foto, arriba: Aragón, Sosa, Eduardo Tuzzio, Llop, Carlos Silva y Quatrocchi; Abajo: Mauricio López, Naveda, Franco, Caviglia y Roberto Galarza. Además, formaban parte del plantel otros hombres como Omar Nis, Fernando Navas, Lalo Colombo y Rubén Darío Insúa, entre otros.

Tras una primera ronda en la que quedó 5º, Quilmes se desbarrancó y en la segunda parte terminó 15º. Las cuentas no le dieron en la tabla general y no pudo acceder al reducido por el segundo ascenso, sumando otro fiasco en su haber.

Gracias a QAC Fotos Retro.

A la-bu-rar

Comenzadas las competencias oficiales a lo largo y a lo ancho del planeta, le pegamos una ojeada a la actualidad de algunos futbolistas que forman parte del universo EUB, sean o no sean baldoseros. Acá el repaso:

– El siempre estimado Alejandro Kenig sigue laburando en Ecuador, como representante de futbolistas. Y entre contrato y contrato, para un rato para tomarse algo. Un Gancia, como en este caso. Imperdibles los detalles de la oficina.

– El mes pasado, el Club Atlético Lanús cumplió 100 años y lo celebró con una gran fiesta en su estadio, que tuvo como animador a El Choque Urbano, grupo de percusión teatral que integra Sebastián Ablín, aquel ex hombre de River y Los Chakales (?). Y aunque no regresó al fútbol, sí volvió a ponerse una camiseta: la del Grana.

– Salió de Gimnasia, jugó en Central, en San Lorenzo y en el exterior. Con casi 37 años, a Mariano Messera no se le caen los anillos, capaz que porque no tiene (?), y ahora viste los colores del humilde Barrio Traut de Las Flores, en el Torneo Federal C. ¿Cuánto cobra? No sabemos, pero a un dirigente ya le dio sed (?).

– En la Liga de Ascenso de México hay un equipo llamado Coras Tepic, que tiene un gran escudo y que además es dirigido por Mauro Camoranesi. Para nosotros, sin embargo, la noticia es otra: una división más abajo, a los Coras los dirige el baldosero Germán Arangio. Dos campeones del mundo en el mismo club. Aunque uno en sub 20, claro.

Totoras Juniors. No, no es un grupo de cumbia para chicos (?). Es el campeón de la Liga Totorense de Fútbol, donde juega el ex Central y Quilmes, Marcos Charras.

– No es noticia, porque ocurrió hace bastante, pero buscando data del brasilero Andrei Frascarelli, descubrimos que estuvo involucrado en una importante estafa contra una aseguradora. Parece que el ex Central cobraba una guita por enfermedad que le impedía mover la rodilla, al mismo tiempo que jugaba al showbol.

– Después de haber pasado por Bolivia, Cristian Fabbiani anunció su retiro del fútbol, aunque algunos días más tarde se arrepintió y firmó para Estudiantes de San Luis, elenco del Nacional B, cuyo presidente es aquel mexicano que hizo vestir de verde a Talleres: Carlos Ahumada.

«El técnico me dijo que entrene bien, que me va a buscar el puesto… mi idea es jugar aunque sea de arquero» (?), tiró el Ogro, que todavía no debutó, porque se está poniendo a punto fisicamente…desde hace años.

– Y hablando de gordos, el gran Fabián Cesaro sigue jugando en Juventud Unida de Cañada Rosquín. Tiene 41 años.

Si tenés más información que creas merecedora de este espacio, dejala en los comentarios, comunicate por e-mail o a través de nuestro formulario de contacto.

Matheu al Lokomotiv Moscú (2008)

 

La temporada 2007/08 fue para Carlos Javier Matheu, defensor central que en aquel entonces, con 22 años, jugaba en Independiente, una primavera futbolística. De la mano de Pedro Troglio arribó a un óptimo nivel que le permitió consolidarse en la escuadra titular del Rojo, dejando atrás actuaciones de bajo rendimiento o de escasa proyección brindadas años atrás.

Matheu pertenecía a un puñado de futbolistas del equipo de Avellaneda que, bajo la tutela de Peter, ingresaron a una especie de clímax en base a la altura de sus actuaciones dentro de la cancha, deteniéndonos puntualmente en los casos Fabián Assmann y Germán Denis (18 goles en el Clausura 2007).

Acompañaron, en menor manera, otro tipo de personajes, como Leandro Gioda, Daniel Montenegro e Ismael Sosa, bautizado por Troglio como El Caniggia Morocho. Ese equipo, finalmente, no ganaría ningún torneo y hoy se encuentra prácticamente en el ostracismo de las antiguas formaciones del fútbol nacional.

Una vez explicado el trasfondo, regresamos puramente a Matheu, que en el invierno del 2008, consciente de su buen rendimiento, comenzó a percibir ofertas desde Europa para continuar su carrera en aquellos pagos. Y la más firme arribó desde Rusia, país donde se encontraba (y encuentra) el Lokomotiv Moscú, conjunto interesado en la compra del joven defensa. Eran tiempos en el que aquella tierra gozaba de cierto protagonismo futbolístico gracias a la gran actuación que la selección rusa había brindado en la Eurocopa 2008, donde trepó al tercer lugar comandado por Guus Hiddink. Rápidamente, la negociación se acercaba a una resolución positiva, dándose incluso por hecha.

«Rusia me seducía por lo económico y porque es un fútbol que se ha valorizado mucho. El club va a jugar la Liga de Campeones y el seleccionado acaba de llegar a semifinales en la Eurocopa», declaraba un entusiasmado Matheu, quien una vez que se despidió de Independiente, viajo hacia su nuevo destino para llevar a cabo la revisión médica y ponerse al a orden de su nuevo entrenador.

Pero todo se derrumbó tras aquel mencionado chequeo, en donde los doctores del Lokomotiv detectaron en Matheu una malformación cardíaca, que daría pie a un rechazo desde el adquisidor de los certificados médicos, utilizando este hecho para buscar una reducción en el precio de compra del jugador. Julio Comparada, lamentablemente presidente de Independiente, ordenó tanto al defensa como a su representante abandonar Rusia, pero no así Europa, instalándose en Madrid a la espera de nuevas ofertas desde el Viejo Continente. El pase estaba completamente caído una vez que Matheu abandonó suelo ruso. A los pocos días, ficharía por el Cagliari italiano.