Carlos Curbelo. Defensor uruguayo. Jugó entre 1972 y 1988.
Bottinelli: Lotto Stadio
En esta oportunidad vamos a recordar a aquellos botines que significaron el desembarco definitivo de la tradicional empresa italiana por estas tierras.
Esa hasta entonces desconocida marca con olor a sábados por la mañana de finales de los ochenta, que llamaba la atención de quienes nos hacemos los pendejos pintamos canas por vestir al Milán, a la Juventus, a Ruud Gullit y a la Selección de Holanda, entre tantos otros enemigos del Pelusa.
Hoy: los primeros “scarpe” Lotto Stadio, llamativos calzados que estuvieron presentes en la transición de Diego Armando Maradona a Ariel Arnaldo Ortega, finalmente nunca consumada desde lo futbolístico.
Lanzamiento: Principios de 1994, anticipando “El Mundial de las Marcas”.
Particularidad: La empresa Lotto había ganado fama en su país por proveer los botines al legendario Dino Zoff, pero estaba lejos de pisar fuerte en Europa, donde aún mandaban Adidas y Mitre. Por tal razón, sus diseñadores optaron por contrastar el negro habitual de aquella época con un verde fosforescente extravagante, lo cuál funcionó perfectamente a la vista de todos los televidentes y sentó jurisprudencia para las ridiculeces que vemos hoy en día.
Modelos Oficiales: Ruud Gullit (ausente en U.S.A ’94), Gheorghe Hagi, Demetrio Albertini y Claudio Taffarel. Aunque nadie llegó tan lejos como la Selección de Suiza, con sus 22 jugadores calzados con los clásicos Lotto Stadio.
Retiro del Mercado: Los botines Stadio se modificaron por primera vez en 1996 aunque la franquicia sigue, con ligeros cambios y segundos nombres, hasta el día de la fecha. De hecho, con este calzado Davor Suker salió goleador de Francia ’98 y Cafú levantó la Copa de Corea – Japón 2002.
Calce, Estabilidad, Sensibilidad y Durabilidad: No sé, nunca me los puse (que van a mandar…)
La de Cal: Cumplieron su objetivo promocional a la perfección ya que, además de estar presentes en exactamente los 52 partidos del torneo, fueron elegidos como los más lindos del Mundial por la revista inglesa FourFourTwo.
Además, nobleza obliga y aunque nos duela, Gheorghe Hagi hizo magia con estos botines, exhibiendo un nivel pocas veces vistos por un jugador en una Copa del Mundo y elevando su nivel de muy buen volante europeo a leyenda futbolística de la década del noventa.
Por si eso fuera poco, Claudio Taffarel también los inmortalizó en su detención del penal de Daniele Massaro. Así es, el héroe máximo de la final de Estados Unidos usaba los Lotto Stadio.
La de Sand: En aquel plantel nacional, que tan bien se llevaba con los kiosquitos, apenas tres actores de reparto utilizaron los Stadio: Sergio Goycoechea, Ariel Ortega y Ramón Medina Bello, los tres abducidos de Adidas (aunque El Mencho comenzó a usar Lotto un año antes). Así que los argentinos jamás los pudimos vincular con la felicidad (?).
Además pocos jugadores del fútbol argentino los usaron, destacándose la última etapa de la carrera de Leonardo Astrada (quien usaba Nike), cuando su figura se asoció más a las páginas policiales que a las deportivas.
Como si aquello no alcanzara, en 1996 los creativos a cargo de promocionar los Nike Air Rio en nuestro país utilizaron una foto de Ariel Ortega en U.S.A ´94 y con un photoshopeo descarado pretendieron hacer olvidar el paso del Burrito por las filas de Lotto. Demasiado vagos. Le hubieran sacado otra foto. Total, si buscaban por Pachá, El Cielo o Caix de seguro lo ubicaban…
Noely (de Castillón)
Manfredi Rubén

Rubén Eduardo Manfredi
Dos partidos marcaron a fuego el paso de Rubén Eduardo Manfredi, un producto genuino del Xemillero, por la Primera de Boca Juniors.
Uno, el primero, por la última fecha del Metropolitano de 1983, ante Instituto en Córdoba. Esa tarde, el Xeneize, repleto de juveniles por la huelga de los profesionales, perdió ¡5 a 1! ante La Gloria y Manfredi, que tenía 20 años y actuó como marcador central, evidentemente, no paró a nadie.
Clavado en el pasto al lado de Claudio Lahorca, Nelson Iturrieta y Alberto Benítez, se cansó de mirarles el número de la camiseta a los cordobeses. Ojo, el resto del equipo tampoco ayudó demasiado y excepto Fabián Carrizo, ninguno permaneció en La Boca por mucho tiempo más.
El otro, el último, fue poco más de seis meses después en La Bombonera, el famoso día del fibronazo ante Atlanta (triunfo del Bohemio por 2 a 1), con Javier Franco, Marco Dos Santos y Jorge Latorre como compañeros de zaga. Aquel día, Manfredi arrancó el partido con el número 6 dibujado en la espalda y terminó con un manchón ilegible.
Lo que siguió, ya bien lejos de La Boca, fue un breve paso por Estudiantes de Río Cuarto y luego el ostracismo.
Mundial: Subite que arrancamos
Después de más de 2 años de planes y más planes, aquel sueño mundialista que arrancó en septiembre de 2011 tomó forma definitiva. Ya sabíamos dónde ibamos a arrancar, ya sabíamos dónde ibamos a terminar, pero nos faltaba saber qué partidos nos iban a tocar en nuestro camino por las rutas brasileñas.
Con el sorteo ya consumado, podemos anunciar finalmente que vamos a hacer los famosos 7 partidos para salir campeón (?). Arrancamos en San Pablo, el 12 de junio, con el partido inaugural entre Brasil y Croacia. Tres días más tarde, Argentina e Irán se verán las caras en el Maracaná. Si nos da el tiempo, nos mandamos, pero nuestra prioridad es Australia – Holanda en Porto Alegre, el 18 de junio.
Apelando a la camaradería del nuestros hermanos gaúchos, nos vamos a quedar varios días en la ciudad del Gremio y del Inter, aprovechando para cubrir otros dos encuentros: Corea – Argelia (22 de junio) y Argentina – Nigeria (25 de junio). También en Porto Alegre tenemos un partido de Octavos de Final, el 30 de junio, entre el 1º del Grupo G y el 2º del Grupo H. Toque lo que toque, ahí estaremos.
Luego emprenderemos el retorno hacia el norte, para recorrer otras ciudades, meternos alguna que otra vez al mar (?) y llegar con todo a una de las semifinales, en San Pablo (9 de julio). Y unos días más tarde, más precisamente el 13 de julio, nos vamos para Río de Janeiro para seguir la final del Mundial.
Llegamos un día antes, nos vamos un día después. Casi 4.000 kilómetros para recorrer. Cuatro argentinos, un uruguayo y un montón de putitos haciéndonos el aguante. Ahí nos vemos.
Podés revivir el #MaM del sorteo, acá:
Publicado en simultáneo con Un Mundial Para En Una Baldosa
Enrico Jorge

Jorge Enrico. Delantero argentino. Jugó en los 40’s y 50’s.
Perazzo a Unión (1990)
Luego de su salida por la puerta de atrás de Boca Juniors, a Walter Perazzo le costó conseguir club para continuar con su carrera, que a esta altura iba barranca abajo. Hasta que a mediados de 1990 apareció en escena Unión, que se había reforzado con nombres como Cluadio Borghi o Víctor Ramos. El delantero dio el visto bueno y se sumó a la pretemporada.
“Una de las razones por las que elegí este club es porque me hablaron muy bien de Mario Zanabria; además creo que él va a saber explotar mi juego”, dijo el ex goleador de San Lorenzo, que había arreglado para quedarse por un año a préstamos, con una opción de U$S 500.000. Sin embargo, todo quedó en la nada, ya que los pocos días armó otra vez las valijas y apareció en Argentinos Juniors.
Temperley «Socios» (2010)

Primera fecha de la temporada 2010/11 de la B Metropolitana. Temperley visitaba a Sarmiento, en Junín. Algunas caras nuevas (por ejemplo, Lucas Alessandria y Sebastián Cobelli debutaban esa noche en el Gasolero) pero la misma camiseta del año anterior. Aunque con un detalle: las publicidades de «Bingo Temperley» y «Frigorífico Federal» habían desaparecido. En su lugar, aparecía una leyenda que instaba a los hinchas a hacerse socios.
En el segundo tiempo aparecieron las habituales camisetas con los sponsors antes mencionados. Salvo en el arquero Alejandro Medina que conservó la suya, expresando su cariño al club que lo vio nacer. Era lo mínimo que podía hacer luego de ser el responsable del único gol del partido. Esta práctica continuó hasta la 5º fecha (victoria 3-0 v.s. Los Andes). Después llegó el nuevo modelo, también de Ohcan, y la mención desapareció del pecho de los futbolistas.








