¿Qué clase de jugador puede agarrar la manija de un equipo?
Higuita a Chacarita 2000
Una utopía que muchos hinchas del Funebrero creyeron. Porque los contactos existieron, entonces daba para ilusionarse. René Higuita había sido ofrecido por un grupo empresario y la idea gustó. “Conversamos con la gente de Colombia por el pase y ahora lo que queda es seguir charlando la semana que viene para ver si se concreta. A mi me gusta, me parece un gran arquero, de una enorme categoría y mucha experiencia internacional”, llegó a decir Luis Barrionuevo, presidente de Chacarita. Sin embargo, por las altas expectativas económicas del jugador el sueño se vería frustrado. En un principio quería cobrar un millón de dólares por toda la temporada. Cuando se enteraron, en San Martín a todos se les pusieron los pelos de punta. Y aunque la cifra después se redujo en un 50%, el propio Barrionuevo se encargó de bajar la cortina. «No nos podemos endeudar. Nos hubiese gustado tenerlo pero de esta manera no se puede».
Spinelli Carlos

Carlos Miguel Spinelli. Defensor argentino. Jugó en los 40’s y 50’s.
Lisa (de Weidenfeller)
Especiales: vestidos por el enemigo
Por fallas en la utilería, errores de cálculo o situaciones imprevistas, varios equipos argentinos terminaron usando los colores de sus archirivales. Veamos algunos casos.
River y los colores prohibidos
¿Azul y amarillo en la camiseta de Millonario? Sí, ese extraño episodio se produjo en agosto de 1980, cuando River Plate participó de la Copa Joan Gamper en España, junto al Barcelona, el PSV Eindhoven de Holanda y el Vasco da Gama de Brasil.
Aquel conjunto que tenía en sus filas a jugadores como el Pato Fillol, Jota Jota Lopez, Mostaza Merlo y el Beto Alonso, perdió en su primer partido ante los brasileños por 3 a 2 y tuvo que resignarse a jugar al día siguiente por el 3º puesto frente a los holandeses.
Minutos antes de salir al césped del Camp Nou, tanto el utilero de River como el del PSV, se dieron cuenta de que ambos estaban vestidos de blanco con vivos rojos y que no contaban con ropa alternativa.
Fue así que un dirigente local les propuso a los argentinos utilizar la camiseta del Barcelona. Los millonarios aceptaron ante la urgencia, sin imaginarse que la pilcha era amarilla con una banda blaugrana. Era del Barsa, ¡pero con los colores de Boca!
Finalmente, River jugó con casaca y después de empatar 0 a 0 en el tiempo reglamentario se quedó con el tercer lugar tras haber ganado por penales. Bien a lo Aaaaaaaaaca.
¿Vélez o Ferro?
Aunque a la distancia parezca algo impensado, Vélez Sársfield usó la camiseta de Ferro, uno de sus enemigos futbolísticos. Y no cualquiera, la clásica verde con el escudo grande en el pecho.
El hallazago del periodista Patricio Nogueira nos muestra un hecho tuvo lugar en septiembre de 1977, cuando El Fortín hizo de local en Caballito (el Amalfitani estaba siendo acondicionado para el Mundial ’78) en un partido ante Platense. Con el Calamar vestido íntegramente de blanco, a Vélez no le quedó otra que recurrir a una casaca alternativa…que no tenía a mano. ¿Cuál fue la solución? Usar la del verdolaga. Y terminó goleando 5 a 1.
Gracias a una amistad
La formación de la foto corresponde al equipo de Excursionistas que en febrero de 1987 le ganó 1 a 0 a Laferrere. ¿Y qué es lo raro? ¡Que Excursio usó la camiseta de Defensores de Belgrano!
La similitud con los colores de su rival de turno, obligó al verde del Bajo Belgrano a cambiar su indumentaria a último momento. Fue así como el utilero, necesitado de una mano, llamó a su colega y amigo del Dragón, que terminó prestando un juego de camisetas rojas y negras.
Ya para el segundo tiempo, Excursio usaría la casaca azul del Centro Asturiano, pero ya el daño estaba hecho.
Belgrano albiazul
Las imágenes corresponden al encuentro disputado en octubre de 1987 entre Belgrano de Córdoba y Temperley, en cancha de Instituto. La similitud de las camisetas tradicionales, obligó a los celestes de Alberdi a sacar a la luz un curioso diseño que nada tiene que ver con su historia: a mitades blancas y negras. ¿O blancas y azules?
Los Piratas, favorecidos por las pobres imágenes, dicen que la camiseta no tenía nada que ver con Talleres. Los del Matador, juran que la casaca era albiazul.

¿Banfield o Lomas?
Si bien en la actualidad el máximo rival de Banfield es Lanús, hace algunas décadas su principal enemigo futbolístico era Los Andes.
Es extraño, entonces, ver esta casaca roja del Taladro, que encima tenía las milrayitas presentes en la publicidad. Se utilizó en el Clausura 1995. En la foto, el jardinero Julio Cruz celebra su gol, en el empate 1 a 1 ante Ferro.
Los calamares colorados
A lo largo de su historia, Platense ha tenido varias camisetas rojas que conmemoran uno de sus primeros atuendos. Sin embargo, ninguna de ellas causó tanto repudio como la utilizada en el Apertura 1997.
Claro, a diferencia de otras que poseían detalles en negro, esa casaca roja tenía vivos blancos, lo que sería un dato menor si Argentinos Juniors, rival del Calamar, no tuviera esos colores.
En un partido ante River, en Vicente López, los hinchas de Platense demostraron su bronca al ver salir a su equipo sin el tradicional marrón y encima con indumentaria roja y blanca.
Tras los silbidos, los insultos y las fotos de rigor, antes de comenzar el encuentro tuvieron que ponerse un viejo modelo marrón, aunque menos polémico, para revertir el humor de su público.
Vera Oscar
Oscar Luis Vera (Cachito)
Durante el apogeo del menemism*, Miele, De Stéfano y Alegre los clubes grandes estilaban darle vacaciones adelantadas a los máximos referentes de sus planteles y solían jugar las últimas fechas de los campeonatos con juveniles y habituales suplentes. Más aún, si se trataba de esos molestos partidos nocturnos de sábado en el interior diseñados para ser trasmitidos por TyC Sports.
Ese fue el caso del San Lorenzo versión Apertura ’96, que con Carlos Aimar al timón presentó un cambalache con titulares de la talla de Angelucci, Alarcón, Cardinal y Héctor Mario Núñez en la última jornada ante Unión. Como era de esperar, El Tatengue se impuso por 2 a 0 con goles de Oscar Gómez y Martín Perezlindo pero, al parecer, Carlos Trullet tampoco se tomó muy en serio el compromiso ya que esa noche dispuso el debut de Cachito Vera cuando el partido daba las hurras.
Lateral derecho o zaguero central. Recio, desmedido, errante pero simpático y de buen corazón (?), tardó más de un año en regresar a alguna convocatoria de Unión. Lo hizo recién durante el Clausura ’98, siendo suplente en aquel equipo de Mario Zanabria que terminaba los partidos con seis defensores en la cancha.
El Apertura ’98 fue su único torneo como titular, donde completó una buena producción con 16 partidos y 3 goles en su haber. A raíz de Trotta, Prátola, Raggio y Fernando Ortiz, vio relegado su lugar en el primer equipo, pero en los cuatro torneos siguientes debió poner la cara cuando, pasadas las doce fechas, El Tatengue deambulaba por el fondo de la tabla y los cambios de equipos y técnicos eran moneda frecuente.
Su último torneo fue el Clausura 2002, donde sólo jugó en la primera fecha (derrota 2-3 con Gimnasia) y en la última, cuando empataron 0 a 0 el clásico contra Colón. Intuyendo que se trataba de su última presentación en la elite, sobre el minuto 90 atendió a Graf y a Javier Delgado en la misma jugada, recibiendo la ovación de todos los presentes y acariciando la fama en su jugada cúlmine.
Tras 44 partidos y 3 goles con el Tatengue, Vera cruzó el océano para unirse al Widzew Lodz de Polonia. Sabemos que se mantuvo allí durante un año y medio, pero la cortina de hierro no nos deja ser específicos con sus datos. En el primer semestre de 2004 jugó 4 partidos para Puerto Montt de la segunda chilena y luego regresó a Europa del Este, más precisamente al Dinamo de Tirana de Albania, para jugar 7 partidos y marcar 1 gol.
En la temporada 2004/05 se unió a Sarmiento de Junín del Nacional B, junto a Claudio Pronetto, Jorge Manduca y El Maquina Giampietri, entre otros baldoseros, donde en un auténtico suicidio deportivo descendieron a Primera B. Luego de un año en el Argentino A con los colores de Gimnasia de Concepción del Uruguay, el Bamin (?) Real Potosí de Bolivia fue el lugar elegido para colgar los botines. Al menos logró lo que Hugo Sánchez, Fernando Hierro y Emilio Butragueño no pudieron: retirarse con el escudo del Real Madrid. Otra que Manolo Sanchís…
Lisa (de Langerak)
Em Uma Lajota: Creedence Clearwater Couto
Uno de los momentos más complicados en la vida de los futbolistas brasileños es la elección del apodo por el que serán conocidos (o no) el resto de su carrera deportiva.
La costumbre en el país vecino es que los hijos lleven el apellido tanto del padre como de la madre. Sumado eso a los nombres de pila -muchas veces estrafalarios-, sería imposible incluir todo en un pedazo de tela.
Desconocemos en verdad cuántas veces Creedence Clearwater Couto (sí, así reza su documento) tuvo que explicar que ese era su nombre real y no un invento del marketing o algún representante chanta. Sus padres, fanáticos de John Fogerty, ni lo dudaron y bautizaron a su tercer bastardo hijo, nacido en 1979, con el nombre de la banda estadounidense. Sí. Creedence. Sí. Clearwater.
Creedence Clearwater Revival debutó en 2000 en el modesto Iraty de Paraná. Ese año, su representante de aquella época, el polémico Juan Figer (investigado en la actualidad por el tema de las triangulaciones en los pases de los futbolistas, práctica que realiza desde tiempos ancestrales) lo llevó a prueba al Arsenal de Inglaterra. Cuenta la leyenda que cuando el histórico DT Arsene Wenger le preguntó sus cualidades, el pibe dijo: «Soy un buen cabeceador, le pegó con las dos piernas», a lo que Wenger contestó: «Si eso es verdad, sos un crack». Si bien nunca llegó a jugar en los Gunners, Creedence participó de algunos entrenamientos al lado de Thierry Henry y el nigeriano Kanu. Desconocemos también cuántas veces algún pelotudo compañero le preguntó si alguna vez había visto la lluvia.
De nuevo en Brasil, regresó al Iraty, donde se consagró campeón estadual. Al año siguiente pasó al Guaraní paulista (2003) y se hizo más conocido a nivel nacional. En ese entonces, cuando uno veía los resúmenes del fútbol brasileño en los canales de cable era común toparse con dos nombres asombrosos y que marcaban goles bastante seguido: el propio Creedence y otro delantero llamado Allan Dellon. En 2004 firmó con Fortaleza, pero ¡a los diez días! recibió una oferta del Brasiliense. Se ve que le chupaba un huevo eso de la fidelidad al equipo que acababa de contratarlo y partió hacia el Distrito Federal. En el club de la capital fue campeón estadual y logró el ascenso a Primera División.
Durante el primer semestre de 2005 vistió los colores de Figueirense. Ahí se destacó cuando convirtió un gol desde la mitad de la cancha en tiempo de descuento ante el poderoso (?) Remo que le dio la clasificación a su equipo a la próxima instancia de la Copa do Brasil. Tras el final del campeonato catarinense, tuvo la posibilidad de jugar en Flamengo, pero Figer pidió mucho dinero y la transferencia, lógicamente, se cayó.
Creedence rompió relaciones con su representante, lo llevó a juicio y se quedó con su pase. Arregló contrato en América de Río de Janeiro, pero no estuvo mucho tiempo. El empresario Eduardo Uram compró su ficha y lo vinculó a Tombense (2005), club de su propiedad, pero poco después pasó a préstamo al Lierse de Bélgica (2005), donde tampoco jugó demasiado.
Más tarde empezó un derrotero interminable por su país: deambuló por Marília (2005), Volta Redonda (2006), Santa Cruz (2007), Madureira (2007) y Comercial (2008). Así, sumó tantas millas que se convirtió en el enemigo público número uno de las aerolíneas.
En 2009 se incorporó a Sertãozinho de Sao Paulo, pero se rompió el ligamento cruzado de la rodilla izquierda y estuvo alejado de las canchas durante un año y medio. Reapareció en 2011 en el Yenicami de Chipre. Después de tres meses, le quisieron bajar el sueldo y volvió a Brasil para sumarse al Taubaté (2011). Desde entonces pasó también por Sampaio Correa (2011) y desde este año juega -siempre y cuando sus articulaciones lo permiten- en Santa Cruz de Río Grande do Sul.
Se espera que cambie de equipo mientras publicamos este post.













