Juan Carlos Carrizo
Llegó a la Capital Federal proveniente de su Tucumán natal para jugar en las divisiones inferiores de Argentinos Juniors. En el Bicho se destacó y de ahí pasó a San Lorenzo, donde se convirtió rápidamente en una de las promesas más interesantes de la cantera azulgrana.
Con la categoría 1987 del Cuervo, el mediocampista con llegada al ataque la rompió en un torneo disputado en 2005 en Uruguay. Ahí lo vieron emisarios del PSV Eindhoven holandés, que, ni lerdos ni perezosos, le ofrecieron una prueba. El pibe armó su bolsito, llegó a la tierra de las putas y la falopa legal y cumplió, porque el PSV desembolsó algo más de dos millones de dólares para quedarse con su pase como una apuesta a futuro.
Después de jugar algún tiempo en la Reserva del equipo holandés, y sin espacio en el plantel principal, Carrizo se sumó a préstamo al Elche español (2006/07), pero tampoco fue tenido en cuenta.
Barranca abajo, en 2007, ya con 20 años, regresó a la Argentina para incorporarse a Olimpo de Bahía Blanca (2007/08), que por aquel entonces era dirigido por Guillermo Rivarola. Debutó en la tercera fecha, en la victoria por 1 a 0 ante Arsenal de Sarandí, y compartió la mitad de la cancha con Diego Barrado, Rogelio Martínez y Matute Morales y, a decir verdad, anduvo bien.
Volvió a actuar ante Lanús y Rosario Central, pero no rindió, el técnico lo borró y los malos resultados del equipo terminaron por comerse a Rivarola, que dejó el club. La amnistía llegó de la mano de Gustavo Echaniz, técnico interino que lo puso un rato ante Huracán, pero su nivel fue muy pobre otra vez. Ya con Roberto Saporiti como entrenador jugó ante Colón y Estudiantes y no desentonó, lo que le dio un poco más de aire. En el Clausura 2008, ante Racing y Vélez sumó sus últimas presentaciones olvidables con el equipo de Bahía Blanca. Le rescindieron el contrato y volvió a Holanda para también desvincularse definitivamente del PSV Eindhoven.
A mediados de 2008 regresó a su vieja casa, Argentinos Juniors. Según medios partidarios, el Bicho se quedó con el 50% de su pase y el pibe firmó un contrato por tres años. Jugó poco en Reserva y a mediados de 2009 apareció en el Huracán de Ángel Cappa. En el Globo debutó como titular en la segunda fecha, ante Newell’s, en la derrota por 1 a 0. Reapareció en la séptima jornada, en el triunfo por 3 a 1 ante Racing, cuando reemplazó a Gonzalo García. Ya con Héctor Rivoira, como DT, se despidió en la fecha 17 ante Banfield (derrota 1-0) cuando ingresó en lugar de Luciano Nieto. A fin de año, claro, lo dejaron libre por bajo rendimiento.
Después de varios meses de incertidumbre, en 2011 regresó a Tucumán para jugar en San Jorge de Las Breñas, que actualmente disputa el Torneo Argentino A. Hoy ya nadie espera que explote.











