Luciano Ariel Theiler (Lucho)
Especie de defensor central argento-croata y primo segundo de Jorge Theiler, ex defensor ochentoso de Newell´s y River. Se formó, por decirlo así, en Renato Cesarini y luego se unió a las inferiores de Lanús, donde entre otros hitos (?) ganó los Juegos Deportivos Bonaerenses edición ’99. Al ver que no tenía mayor cabida en El Granate, enero de 2000 lo encontró en Barrio Alberdi para defender los colores de Belgrano.
La chance de ingresar en el primer equipo le llegó en la 19° fecha del Clausura 2002, tarde en que El Pirata perdió por 2 a 1 ante Nueva Chicago en Mataderos. En el banco de suplentes se pellizcó cuando El Doctor Herbella convirtió los dos goles del Torito y a los 42 del segundo tiempo le dio un ataque de bruxismo cuando, a punto de ingresar, los hinchas locales invadieron el campo y el partido se dio por terminado. Así es, un minuto fatal dio por finalizado su sueño de jugar en la elite de los domingos.
A pedido de Jorge Ginarte, la dirigencia Pirata le alquiló un departamento para que viva con Gastón Turus. Se puso la remera con la cara del Potro en 9 cotejos del Nacional B 2002/03 y cuando el técnico fue cesanteado lo mandaron a jugar a la liga local, donde tuvo su momento de gloria cuando marcó para el empate en el clásico con Talleres. Se mantuvo en silencio hasta que lo llamaron para jugar la Copa 90° Aniversario de la Asociación Cordobesa, donde en la final vencieron por 2 a 0 a la selección Sub- 20 de Mariano y Joel Barbosa, Jesús Méndez, Conca, Cángele y Peirone.
A comienzos de 2004 y viendo que ni Belgrano ni él progresaban, Theiler se animó a seguir bajando de categorías y se fue a Alumni de Villa María del Argentino A, donde descendió a los seis meses. Luego firmó con General Paz Juniors, pero lo echaron antes de fin de año. En enero de 2005 regresó a Alumni y en julio pasó a Independiente de La Rioja también del Argentino B.
Después de sacarse un plasma en cuotas para ver el Mundial 2006, le picó el bichito de que la pelota lo lleve a conocer nuevas culturas. Y así lo hizo, aunque de movida arrancó cerca, yéndose un semestre al San José de Oruro de la Primera División boliviana. Regresó a su amado Argentino B para jugar un año en Patronato y, de paso, comprarse un globo terráqueo para definir al azar sus nuevos destinos…
En 2008 firmó con el Victory Sports Club , de la poderosa liga de Islas Maldivas, donde declaró: “No conozco a mis compañeros, para mi son todos Mohamed. Vivo en Malé, 100 mil personas en 300 Km. cuadrados rodeados por el mar. Esquivé tiburones y murciélagos gigantes. Son todos musulmanes, no existe la carne, el que toma alcohol va preso y está prohibido comer con la mano izquierda. Vine para hacer vidriera y luego pasar a Europa”. Contate otro…
A mitad de ese año se fue a Al Karamah de Siria, donde según sus palabras la gente tomaba mate y todos le decían: “Aryentina? C*rl*s M*n*m!”. Si después de eso te quedan ganas de seguir leyendo, comenzó el año 2009 en Al Ahad del Líbano, donde esquivó minas (de las que matan, no de las otras) y tras un campeonato se unió a Persiba Bantul de Indonesia. Se sacó las ganas de seguir jugando en el exterior defendiendo al scrabblelico (?) Muktijoddha Sangsad KC de Bangla Desh durante la temporada 2010/2011, de donde rescató: “Acá nos cortan la luz cinco veces al día y las mujeres trabajan de albañiles“.
Si bien: “No me pregunten por méritos deportivos, lo mío es aventura tras aventura, podría escribir un libro” continuó con los destinos exóticos cuando se unió a Talleres de Perico del desconocido Jujuy para el peligroso Argentino B 2011/2012. Tras quedar eliminados en primera rueda, Theiler colgó los botines y debutó como director técnico de Complejo Deportivo Justiniano Posse, donde descendió al Argentino C tras perder la promoción por la permanencia ante Independiente de Neuquén.
En julio de 2012 renovó como técnico del equipo de su ciudad, también cuna natal del ex de Evangelina. Estaremos atentos a como continúan las aventuras del Indiana Jones cordobés…











