Cannataro Héctor

Héctor Eduardo Cannataro

Volar para la foto. Esa práctica que hoy está en desuso pero que durante décadas formó parte de la rutina del arquero. Abrir bien grandes los ojos, avizorar un remate fácil de contener y a continuación ensayar en el aire una estirada exagerada para ganarse con demagogia a la tribuna y al fotógrafo de la revista El Gráfico.

Estaban aquellos que también lo hacían cuando ya estaban vencidos. Miraban con sorpresa la pelota inalcanzable pero igual volaban, buscando el click, el flashazo, la espectacular imagen hecha papel al día siguiente. En ese grupo entraba Héctor Cannataro, el protagonista de esta historia.

Su trayectoria, vale aclarar, estuvo más relacionada al banco de suplentes y a los descensos que a otra cosa. En Primera A debutó con el buzo de Banfield en 1978, donde jugó 11 partidos. Perdió la categoría y al año siguiente atajó (poco) en la B. Se marchó a Unión de Santa Fe (1980/81), pero nada interesante pudo hacer en los 8 encuentros en los que le tocó estar. Su suerte con cambiaría en Argentinos Juniors (1982, 5 partidos) ni en los clubes que defendería después.

Tras un paso por el Deportivo Quito de Ecuador (1983), firmó con Chacarita (1984), pero al toque lo dejaron ir a Círculo Deportivo de Nicanor Otamendi, que disputaba el viejo Torneo Nacional de Primera División. Apenas pudo jugar 4 partidos, en una pésima campaña que determinó el final de los equipos de la Liga Marplatense en la máxima categoría. Uno de esos encuentros fue ante San Lorenzo de Almagro, que tenía a Chilavert en el arco. El tu no has ganado nada se veía venir.

Volvió ilusionado a Chacarita (1985/86) con la intención de cumplir buenas tareas pero la cruda realidad le puso los pies sobre la tierra. Atajó, sí, pero el día que el Funebrero consumó su descenso, con una derrota 3 a 1 ante Boca Juniors. Ese día voló hasta para sacarla de adentro. En total, apenas ocupó 10 veces el arco de Chaca.

Continuó en el ascenso, en otros clubes como Estudiantes de Buenos Aires y San Telmo (1989/90), hasta que un día colgó los botines, que poco barro tenían en sus tapones.

Los memoriosos de El Forito recuerdan que Cannataro era siempre nombrado en «Las 17 de las 17» del programa Basta de Todo, entre los jugadores más dotados del vestuario, a la par de Gamboa, Vivaldo, El Mono, Catalano u Omar Gallardo. No hacen falta más evidencias. Eso nos da la pauta de que su carrera fue bastante chota.

Tigre Penalty cuadriculada 1996/97

Este adefesio, aunque parezca mentira, fue la camiseta oficial de Tigre. No era el mismo equipo de ahora, claro. Por entonces el club penaba en el ascenso y los hinchas no imaginaban que un tipo de barba candado los reinventaría (?).

El modelito de la firma Penalty, desconocido para la gran mayoría, fue utilizada entre 1996 y 1997, según los memoriosos del Matador. Y si se hacen cargo de tremenda indumentaria, habrá que creerles.

Créditos a PorTigreVivo, vía @Martincpgrs

Palermo Cayetano

Cayetano Néstor Palermo

No le decían Loco. Tampoco se destacaba por su capacidad goleadora. Nunca pateó un penal con los dos pies, ni erró tres el mismo día, ni convirtió un gol de cabeza desde 40 metros. Sin embargo, estamos hablando de un futbolista argentino que hasta estuvo en un Mundial. Esta es la historia del Palermo bueno (?):

Delantero Mediocampista nacido el 7 de noviembre de 1973 27 de agosto de 1961, debutó a comienzos de los 90’s 80’s en Estudiantes Huracán, siendo compañero de dos pibes que prometían: José Luis Calderón y Rubén Capria el Turco García y Claudio Morresi. Con el Pincha Quemero se fue haciendo de un nombre en el fútbol y llegó a marcar 36 goles un gol, en un empate frente a Central Norte por el Nacional ’82.

Conoció las canchas del ascenso en 1994/95 1983, cuando Estudiantes Sarmiento lo tuvo entre sus filas. Solo un año duró la experiencia en el Nacional B la vieja Primera B. Ya para 1995/96 1984 estaba otra vez en Primera División, con los colores de Estudiantes de La Plata Río Cuarto. Jugó bajo el mando del Profe Córdoba el Nacional ’84, siendo compañero de Héctor Pitarch, Daniel Killer y Juan Manuel LLop.

La experiencia en el Celeste no duró mucho más y pronto se iría a Boca Cipolletti, camiseta que vestiría por varios años sólo durante el Nacional ’85. Allí logró mucho poco: el equipo fue campeón en Argentina, América y Japón se despidió en la fase de grupos, sin ganar un partido. Desde entonces, Palermo se transformó en ídolo desapareció del mapa futbolístico aunque en algunos sitios figura dentro de su trayectoria un pobre pobre paso por Europa.

Pero este relato no termina acá: además de los 608 jugar alrededor de 30 partidos a nivel clubes, Martín Cayetano tuvo un irregular breve paso por la Selección Argentina. Con la albiceleste alcanzó a disputar una Copa América, Eliminatorias mundialistas y el Mundial 2010 la eliminatoria y el Mundial Sub-20 en 1981. Primero, logró la clasificación frente a Uruguay Nueva Zelanda, donde lo vio de afuera luego de convirtir un memorable gol a Perú posó para los fotógrafos con una pelota naranja como la que haría famoso (?) al Beto Alonso. Luego, partió hacia África Oceanía para la máxima cita de su extensa corta carrera.

En el conjunto que disputó el Mundial de Sudáfrica Australia participó en apenas un partido, pero dejó su huella en las estadísticas, al marcarle un gol a Grecia ser amonestado frente a Inglaterra. Finalmente, la selección dirigida por Diego Maradona Roberto Saporiti se fue eliminada en cuartos de final la fase de grupos, a pesar de que en su plantel estaban Sergio Goycochea, Néstor Clausen, Oscar Ruggeri, el Tata Martino, Jorge Burruchaga y Carlos Tapia, entre otros. Seguramente algo pasó más allá del pésimo resultado. Pero todavía no sabemos cual de esos vendría a ser Riquelme (?).

Messi y un nuevo capítulo de la campaña adidas is all in

Lionel Messi sigue dando que hablar y no sólo por sus goles y récords. Bajo el slogan “go all in”, adidas invita al mundo a ser partícipe activo de su nueva campaña publicitaria, de la que también forma parte el futbolista argentino.

adidas develó un nuevo capítulo de su campaña publicitaria “adidas is all in”, invitando al todo el mundo a ser partícipe del “all in”. Con los embajadores de la marca Lionel Messi, David Beckham, el líder de la NBA Derrick Rose y el ícono pop Katy Perry, la campaña elimina los límites de la fama, dinero, edad, género y geografía, para mostrar la pasión que los une a todos. El concepto que la campaña quiere mostrar es que cada uno a su manera, en su momento y lugar, vive y expresa su “all in” y así todo el mundo está conectado a través de la pasión que dejamos en lo que hacemos.

El spot de 30 segundos llamado “Todos corremos”, el primero de dos comerciales que se lanzarán en 2012, cuenta con la canción “Part of me” (Thin White Duke Remix) de Katy Perry, y muestra que a pesar de tener diferentes razones, están todos unidos por la pasión de correr.

Además, el nuevo calzado Climacool Seduction los ayuda a ir “go all in”, proporcionando un funcionamiento fresco, sea cual fuere la razón por la cual corren. Como se ve en el spot publicitario, esta zapatilla ofrece una experiencia de 360° en cuanto a ventilación para mejorar el rendimiento.

Dirigido por los brasileros Jones y Tino, la campaña se crea alrededor de un comercial de 30 y 60 segundos para televisión, cine e internet.

adidas is all in – la mayor campaña de marketing en la historia de la empresa – fue lanzada en marzo de 2011, mostrando la presencia distintiva de adidas a través de los distintos deportes, culturas y estilos de vida, fusionando los mundos del deporte, la música y la moda. El último capítulo continuará en el segundo semestre del año con un comercial de adidas Originals.

El comercial se puede ver en: adidas WE ALL RUN.
HT en Twitter: #goallin

De Miranda 2012

Luego de un par de partidos magros en su periplo por el Nacional B, River buscaba levantar contra Independiente Rivadavia, equipo que venía peleando por el descenso. Todo parecía suponer que se venía otra silbatina para el equipo millonario, porque Carlos Sánchez se hizo echar a los 11 minutos del primer tiempo. Sin embargo, Fernando Cavenaghi primero, y Alejandro Domínguez después, le daban tranquilidad al asunto.

Después de dudar en la salida, el arquero Josué Ayala la perdió contra el Keko Villalba, que le mostró un poquito la pelota, y Josué no se avergonzó y le pegó una linda murra. Germán Delfino lo vio y lo mandó a tranquilizarse al vestuario (?). Como los mendocinos ya habían hecho los tres cambios, el que agarró la camiseta fue Pablo De Miranda, que si bien tuvo una tapada, en la foto se ve cómo sufre el gol de David Trezeguet, tercero y último de la noche.