Beraldi 2012

Por el Argentino A, San Martín de Tucumán daba el batacazo y vencía a Juventud Antoniana en Salta, gracias al gol en contra que metió Marcelo Barreña. Todo parecía una buena noche para los tucumanos, pero Emanuel Loeschbor se hizo echar por un codazo, dejando casi toda la mitad del segundo tiempo aguantando el resultado a sus compañeros.

Cuando parecía que no podía ser peor la cosa, Lucas Hoyos hace un penal en el área y se va expulsado por el árbitro Diego Gallo. Para aguantar los cinco minutos que le quedaban al partido, Víctor Beraldi se calzó los guantes y esperó que el delantero Emanuel Giménez pateara. Heroicamente (?), Beraldi adivinó y el palo y contuvo el penal.

Pero no sólo eso pasó para el improvisado arquero; cuando Antoniana buscaba desesperadamente el empate, le cometen una falta y saca rápido, habilitando a Héctor López, quien a su vez le dio una asistencia a Núñez para marcar el definitivo 2-0.

La noche no terminó ahí para el arquero expulsado: cuando se iba de la cancha, un cabo de apellido Nieva declaró que fue agredido por Hoyos, por lo que pasó toda la noche demorado en la alcaldía de Salta.

Rinaldi Leonel

Leonel Rinaldi (La Chanchita)

¿Qué sería de este blog sin los hijos de? No hablamos de los hijos de puta de los comentaristas (?), sino de los hijos de futbolistas, esos que crecen y duermen la siesta a la sombra de la gloria familiar, confiando en que el destino los despertará tan grandes como sus padres. He aquí un caso emblemático, quizás el espécimen más importante entre los que están en actividad. Con ustedes, el hombre que pisando los 25 años todavía no debutó en Primera: Leonel Rinaldi.

A los pocos días de haber nacido, allá por 1987, apareció por primera vez en las páginas de la Revista El Gráfico. En brazos de su papá Jorge, que por entonces defendía los colores de Boca, se daba a conocer ante el mundo futbolero. Tierno y sonriente. Una delicia de bebé (?).

Ya un poco más crecidito entró a las inferiores de San Lorenzo de Almagro. Y no por casualidad, claro. Su padre, La Chancha, fue ídolo del Ciclón. Le tocó vivir el drama del descenso en 1981, pero retornó a la máxima división al año siguiente, consagrándose como un atacante fino y goleador, hasta el momento de su partida, en 1985. Después de haber pasado por Boca, River y el fútbol europeo, regresó en 1992 para retirarse con la camiseta azulgrana. Una carrera no muy extensa pero con brillo propio. ¿Leonel? Bien, ahí anda (?). Ahora arrancamos a detallar su trayectoria.

Comenzamos a leer su nombre en los diarios allá por el 2007, cuando, teniendo a su padre como coordinador de las inferiores, jugaba de enganche en la Reserva de San Lorenzo junto a Michael Díaz, el hijo del entrenador de la Primera. Ese mismo año le hizo un gol a Huracán, jugando para la Cuarta, y al toque pegó nota en Olé bajo la declaración «La paternidad es hereditaria». Recién arrancaba y la baldoseridad amenazaba con rebalsar las napas.

Ya para entonces, el periodismo estaba preocupado por su postergado debut:

– Y el salto, ¿para cuándo?

La ilusión de subir está, más cuando a uno le están saliendo las cosas bien. Además de como enganche, puedo jugar como volante por izquierda o doble cinco. Me adapto. Hay que esperar la oportunidad.

A ver, repasemos: enganche, volante por izquierda y doble cinco. El pibe quería jugar de cualquier cosa. Pero con 20 años aún no le daban la chance.

En 2008 llegó Miguel Ángel Russo y le tiró la pechera de los titulares en un equipo de suplentes. O sea, la nada misma. Siguió actuando en Reserva, pero en 2009 Miguelito se apiadó de él y por fin lo mandó a la cancha…en un partido de verano ante Racing. Algo es algo. Obvio que se ilusionó, pero con mucha calma: «Yo salgo a jugar, a divertirme, como lo hice siempre. Sueño con andar bien, meter un gol, pero falta todavía para eso».

Tras la salida de Russo, llegó el Cholo Simeone y las oportunidades se minimizaron. Con 22 años, el sueño de estrenarse en la máxima categoría parecía inalcanzable. Pero faltaba más. Después de un 2010 a pura incertidumbre, a mediados de 2011 sorprendió a propios y extraños cuando reapareció en el plantel del Cuervo, de la mano de Omar Asad. Y de paso aclaró, por las dudas que alguien pensara mal (?): «No estoy acá por los amigos de mi viejo».

-¿Para quién tenés más reproches, para vos o para los técnicos que no te hicieron debutar?

-Uno siempre hace autocrítica, pero no estoy arrepentido de nada, como también sé que no hice todo bien. A veces necesitás que te den la oportunidad, que te dejen pelear igual que tus compañeros, pero nunca se dió. Jamás pedí ayuda, pero muchas veces me negaron la oportunidad de pelear. Pero el fútbol es así, no hay nada que reprocharle.

Con el Turco como DT se dio el gusto de vestir la casaca de San Lorenzo en los festejos por el 120º aniversario de Peñarol. Partido amistoso, claro. Nada oficial.

En este 2012 continúa en el club, esperando tal vez que le hagan la fiestita de estreno, o al menos la de despedida (?), antes de llegar a los 25 años. ¿Una paradoja? Los cumple el 1º de mayo, el día del trabajador. ¿Una certeza? Ese mismo día los cumple En Una Baldosa. Nació para estar en el sitio.

Argentina Adidas gira pre Mundial 1990

Tras haber finalizado su convenio con la marca Le Coq Sportif, en 1990 la selección argentina presentó una camiseta adidas que se usó sólo unos meses, ya que sería reemplazada por el modelo del Mundial de Italia.

La casaca, con bastones anchos y el celeste bien intenso, se utilizó en la gira previa a la Copa del Mundo, donde incluso salió a la luz una pilcha alternativa que tampoco duraría mucho.

Caballero Néstor

Néstor Fabián Caballero

Que Argentinos Juniors recurra a sus divisiones inferiores cuando necesita buscar alternativas para su equipo profesional no es ninguna novedad. Pero sabido es que muchos de esos jugadores no logran afianzarse y terminan dejando el club en el corto o mediano plazo. Peor aún es cuando, al irse a probar suerte en otros equipos, tampoco logran regularidad y terminan siendo el recuerdo de «un pibe que pintaba bien».

Néstor Fabián Caballero es un claro ejemplo de estos casos. Osvaldo Chiche Sosa lo puso en Primera en el Clausura 2005, reemplazando a Seltzer, lesionado, en un encuentro que Argentinos perdió 2 a 0 en cancha de Almagro. Su puesto era el de marcador de punta derecho y al ingresar De Muner cambió de sector. En ese Argentinos, que terminó jugando la Promoción contra Atlético de Rafaela, Caballero tenía por delante al propio De Muner y a Leandro Fleitas. Volvió a jugar como titular en ese torneo ante Vélez, en La Paternal, en un equipo que parecía jugar con cinco defensores y donde Caballero pagó su inexperiencia con un reemplazo en el entretiempo. Ya no volvería a actuar en el resto de la temporada.

Con la llegada del uruguayo Gregorio Pérez para el Apertura 2005, más las llegadas de Diego Cocca y Jorge Anchén, las chances de Caballero fueron nulas. Encima seguían en el plantel Fleitas y De Muner. Sin embargo, con el correr de las fechas la suerte de Caballero fue cambiando. Se lesionó Cocca -sería el final de su carrera futbolística-, pasó lo mismo con Anchén, y Fleitas no era del agrado del entrenador, así que Caballero comenzó el Clausura 2006 como titular. Claro que no tuvo mucha suerte ya que, cuando se estaba afirmando, los resultados empezaron a ser negativos y Gregorio Pérez dio un paso al costado. Caballero había jugado 8 de los 11 partidos del Clausura.

Luego se hizo cargo de la dirección técnica Adrián Domenech y el titular pasó a ser De Muner. Caballero fue al banco de suplentes en el primer partido del nuevo entrenador. Fue la última vez que fue tenido en cuenta.

Para el Apertura 2006 decidió buscar nuevos aires. Fue cedido a Huracán, que tras haber perdido la Promoción con El Bicho intentaba nuevamente volver a Primera. Casi no estuvo en los planes del cuerpo técnico del Globo y volvió a Argentinos. Sin ser considerado, a mediados de 2007 y con tan solo 10 partidos en el club, quedó en libertad de acción.

No pudo ubicarse en los equipos que disputaban los torneos más trascendentes del fútbol argentino por lo que se volvió a Formosa, su provincia natal, para tentar a la suerte. Sol de América lo contrató durante un año y medio, donde jugó el Torneo Argentino B. En 2009 cruzó el Río Pilcomayo y fue a jugar a Sol de América de Paraguay. En 2010 fichó para 2 de Mayo y eso es lo último que se supo de él.

(Publicado originalmente en «¿Te Acordás Bicho?«)