Llegamos a la esquina del encuentro, transpirados, mirando la hora como hacen esos que no queremos ser. Cinco segundos más tarde llega el invitado, más transpirado que nosotros, a contramano del mundo. Corriendo, sí, pero al aire libre, vestido de deportista, en bicicleta. ¿Su nombre? Juan Manuel Herbella. ¿Profesión? Médico, director técnico, preparador físico, periodista, escritor y reciente ex futbolista. Se retiró de las canchas en 2011. Y mucho antes de despedirse ya usaba como imagen de fondo en su cuenta en Twitter el homenaje que le habíamos hecho en la sección Amor a la Guita. Ese guiño nos dió la pauta de que nos podíamos llegar a entender muy bien. Y ahora lo estamos confirmando, en una mesa de bar, mientras hablamos de Un Mundial Para En Una Baldosa y vemos por la ventana como la gente sigue buscando la vía más rápida e incómoda para llegar a casa.
Trapasso a Racing 1996
En 1996 Brindisi buscaba un carrilero por izquierda para terminar de armar a su Racing. Entre tantos nombres que se barajaron por aquel entonces, sorprendió el de Christian Trapasso, surgido como delantero en Argentinos Juniors y convertido en enganche o volante por una de las bandas en su paso por el fútbol mexicano.
El ex Bicho arregló de palabra su pase a La Academia, pero al regresar al país (jugaba en el Toros Neza) se encontró con que el nuevo técnico de Racing era el Coco Basile.
De todas formas se puso la ropa de entrenamiento, se reencontró con Vilallonga, practicó y hasta dió una nota para la revista partidaria, donde declaró: «No tengo problemas en jugar donde sea. Me tengo fe porque sé que el Tito Pompei le entró al hincha en su paso por el club, y yo tengo un estilo similar a él. Tal vez Tito le pega mejor a la pelota, pro yo tengo más habilidad«.
Finalmente, Trapasso no quedó en el plantel de Racing y terminó jugando en Atlético de Rafaela. En 1999 abandonaría repentinamente el fútbol y en 2001 fallecería a causa de un paro cardíaco.
Gracias King_Mostaza.
Frankie (de Bridge)
Charlotte (de Defoe)


Cartwright Les

Les Cartwright. Delantero galés. Jugó en los 70’s y 80’s
El principio delfin (?)
Repasamos los hechos más importantes del mundo baldosero en los últimos días:
– No contento con haber emborrachado a su hija (?), Sebastian Cobelli sigue sumando puntos para ganar el premio a baldosero del año de una buena vez por todas. Un forista nos alcanzó este recorte de la revista Caras donde el Gordo se muestra sanándose (?) junto a los delfines. Y pensar que Temperley quería ascender con él. Hoy es suplente en Acassuso.
– ¡El ex Huracán Gustavo Artaza sigue jugando! Lo hace para Cefalier de Escobar en el Torneo Del Interior.
– Otro que está jugando el también denominado Argentino C es Ariel Franco. ¿Su equipo? El SATSAID (Sindicato Argentino de Televisión, Servicios Audiovisuales, Interactivos y de Datos). No tenés nombre, no tenés.
– Y hablando de televisión, estábamos seguros de que llegaría el día donde un baldosero iba a copar los medios nacionales. Y el héroe fue nada menos que Lalo, el más grande de los Maradona para este sitio. Convocado por Gran DT, le puso su cuerpo a la campaña e hizo un video que resume su carrera.
– El colombiano Mayer Candelo está envuelto en una nueva denuncia jurídica. Esta vez, una ex pareja y socia suya lo denunció por extorsión, concierto para delinquir, enriquecimiento ilícito, fraude y falsedad en documento. Bailar nunca bailó a nadie, por eso nos extraña lo del concierto (?).
Y hablando de fóbal, la bilardeó con un: «suena feo, pero hay que matar primero a que te lo hundan a ti”, que no tiene nada que ver con el quilombete con la minita, pero suena lindo (?).
– De ser el niño mimado del Bambino Veira a comer banco en la tercera división española hay un solo paso. Y es el que dió Jorge Drovandi en estos más de 7 años que pasaron entre aquel gol a Boca en el verano a este presente en el Deportivo Aguilar palentino.
El bueno de Jorge ni siquiera juega en el equipo español que está a punto de irse a jugar los regionales, ya que navega sin rumbo por el fondo de la tabla.
– Mauricio Oggioni no juega más en el Deportivo Grutly. Ahora viste los colores del Club Juventud Unida de Felicia. ¿Quién nos pasó la data? Un compañero suyo, al cual no vamos a denunciar. Es más, le mandamos un abrazo (?).
– Alto tongo se armó en Colombia con
el baldoseroMatías Urbano. Supuestamente lo contrataron en Millonarios como el salvador mundial (?) y se comieron un sapo.En rigor de verdad todo se reduce a que lo garparon caro: 12 mil verdes por mes y 50 mil por el préstamo. Rabonita jugó sólo 3 partidos y no la metió nunca. ¿Quién lo recomendó? Un histórico de los albiazules, Álvaro Dávila Ladrón de Guevara.
– Emiliano Díaz se quedó sin trabajo. Cuando nadie se lo esperaba (?), se desvinculó de Independiente. Raro porque venía haciendo las cosas muy bien (?).
Si tenés más información que creas merecedora de este espacio, dejala en los comentarios, comunicate por e-mail o a través de nuestro formulario de contacto.
Platense gris 2004/2005
Muchos equipos del fútbol argentino tuvieron que soportar, a partir del 2000, el flagelo de la camiseta alternativa gris, algo que en un principio se veía novedoso y que rápidamente se tornó repetitivo.
Platense no fue la excepción, aunque su caso fue más inexplicable aún por la similitud que tenía con la titular. Con el gris clarito y la franja marrón, la casaca de la firma Kalong no lograba diferenciarse del habitual atuendo del Calamar de la temporada 2004/05, que tenía el blanco como color base. Totalmente innecesaria.
Gracias a Colección Calamar.
Em Uma Lajota: Leonardo Astrada

Leonardo Rubén Astrada (El Jefe)
Gremio de Porto Alegre apareció con la plata arriba de la mesa (dos millones y medio de dólares y un contrato por tres años -lo mismo que le habían negado en Núñez-, gerenciamiento de ISL mediante) para quedarse con el pase de una de las figuras históricas de River.
El Tricolor venía de dar lástima en el Brasileirão de 1999 (18° entre 22 equipos), se salvó del descenso porque hasta entonces se dividían los puntos de los últimos dos torneos (había sido 8° en 1998) y para 2000 había invirtido 15 millones de dólares en refuerzos de primer nivel. Y la torcida se emocionó. Astrada llegó con cartel de figura. Decenas de hinchas se acercaron al aeropuerto Salgado Filho para saludar al próximo ídolo del equipo que dirigía el anti argentinos Emerson Leão, que meses después se iría a la selección brasileña. Esa tarde, a Astrada, como tantas otras veces en una cancha de fútbol de Argentina, lo llevaron en andas.
A pesar de que las cosas no salieron bien de entrada para el Jefe, Gremio, que contaba con figuras de la talla de Ronaldinho Gaúcho, Zinho, Paulo Nunes, Gabriel Amato y Claudio Pitbull, llegó a la final del campeonato estadual, en la que perdió contra Caxias. Justamente contra ese equipo, pero en la fase regular, comenzó a sellarse la suerte de Astrada en Brasil. La eliminación con goleada incluida de la Copa do Brasil ante Portuguesa, en la que el cinco no paró a nadie, no hizo más que condenarlo al ostracismo. La fortuna tampoco acompañó en la Copa João Havelange, el torneo que reemplazó al tradicional Brasileirão. Gremio quedó eliminado en semifinales a manos de São Caetano, el posterior subcampeón.
El Negro Astrada disputó apenas 6 partidos en 2000, perjudicado por el buen rendimiento de los jóvenes Anderson Polga y Gavião y por los constantes cambios de técnicos (además de Leão pasaron por el cargo Antonio Lopes y Celso Roth). En noviembre comenzó el operativo retorno a River, que se concretó semanas después.
En el Millonario, su casa, se retiró, a las apuradas y en medio de un drama familiar, tres años más tarde. Hoy en Brasil lo recuerdan como una de las peores contrataciones de la historia.
Post publicado en simultáneo con Un Mundial para En Una Baldosa.






