Pilar fundamental del Estudiantes campeón de 1982 y 1983, Miguel Angel Russo se incorporó de manera casi natural a la renovada Selección de Bilardo en el camino hacia Colombia México ’86.
En contra de las apetencias del pueblo futbolero que prefería la elegancia de Marangoni para el puesto de volante central, el sacrificado Corega fue titular en gran parte del ciclo (disputó 17 partidos) e incluso le hizo un gol a Venezuela en la victoria 3 a 0 en el Monumental, por las Eliminatorias, el 9 de junio de 1985. A esa altura no se sabía si Argentina iría al Mundial, pero en caso de clasificación, Russo era una fija.
Lo que sucedió después fue exclusivamente físico. Se lesionó en una de sus rodillas, tuvo que pasar por quirófano y la recuperación le demandó mucho tiempo. A su regreso, se ilusionó cuando se vio en el album de figuritas Panini pero el Narigón lo dejó afuera de los 22. Contra todos los pronósticos, el 5 de Argentina fue el Checho Batista. Son decisiones (?).








