River 1 – Milan 1 (1979)

Con las piernas cansadas pero los bolsillos contentos (?), el Milan concluyó su participación en un cuadrangular llamado Copa de Campeones enfrentando a River Plate el 25 de mayo de 1979, coincidiendo con el 78° aniversario de la fundación del club argentino.

Habían pasado cinco días del debut de los italianos frente a Boca, y apenas dos de la visita a Talleres de Córdoba. Aquellos encuentros habían terminado empatados en un gol por bando. Y, para no ser la excepción, la despedida frente al Millonario iba a arrojar el mismo resultado.

Aquella noche patria, los de Ángel Labruna salieron al Estadio Monumental con Landaburu; Saporitti, Pavoni, Horacio Rodríguez, Comelles; Juan José López, Merlo, Alonso; Galletti Carrasco y Commisso. Ingresaría De los Santos y en el banco de suplentes quedaron Héctor Tocalli, Lonardi, Azzolini, Héctor López, Omar Labruna y Ramón Sosa.

Los goles del partido fueron marcados por Commisso y Fabio Capello, mientras Mostaza Merlo, Gianni Rivera y Alberto Minoia vieron la tarjeta roja.

Resaca: Remogelada, la cerveza del Remo brasileño

Estamos en la ciudad de Belém, en el estado de Pará, al norte de Brasil (no confundir con Paraná, bien al otro extremo). Allí hay dos clubes grandes: de un lado, Paysandu Sport Club, aquel conjunto que en 2003 sorprendió a todos cuando, por la Copa Libertadores, le ganó a Boca Juniors en plena Bombonera, con gol de Pedro Iarley, y que hoy busca evitar el descenso en la B a nivel nacional. Del otro, Clube do Remo, el más popular, que quiere volver a segunda, donde estuvo por última vez en 2007.

Entre los dos protagonizan el Re-Pa, también conocido como Clássico Rei da Amazônia, una de las rivalidades más picantes de Brasil, y ganaron 91 de las 105 ediciones del campeonato paraense. Paysandu suma 47 títulos (incluidos los dos últimos) y Remo, 44. Hasta el momento, desde 1914, se enfrentaron ¡741 veces! con 257 victorias para los azules, 232 para los bicolores y 252 empates.

Entre el 31 de enero de 1993 y el 7 de junio de 1997, Remo estuvo 33 partidos sin perder ante su clásico oponente. Fueron 21 triunfos y 12 igualdades. Aquel récord caló hondo en Bruno Fernández, un torcedor fanático del Leão Azul, que a fines de 2013 comenzó a producir como hobby la Remogelada, desde 2015 la cerveza artesanal oficial del Clube do Remo.

Que un equipo de fútbol tenga su propia birra no es ninguna novedad. En nuestro país, sin ir más lejos, a principios de los años noventa se comercializaba la cerveza Boca Juniors. Sin embargo, lo que distingue a la Remogelada 33, una session IPA con 4,8% de alcohol, es su particular color azul marino, similar a la camiseta del club. Además, está hecha con 3 maltas y 3 lúpulos (sí, 33, como aquella seguidilla sin derrotas). Porque en Brasil primero se aprende a termear, después a sambar y por último a producir cerveza.

Hace algunos meses, debido al éxito de la Remogelada 33, se lanzó una nueva variante, una Pilsen con 4,5% de alcohol, llamada Fenômeno Azul, apodo que recibió la torcida del Leão Azul en 2005 cuando, jugando en la C, tuvo el mejor promedio de público entre todas las categorías del fútbol brasileño.

Hoy, un porrón de Remogelada 33 se consigue en buena parte de Belém y algunos estados aledaños (e incluso en la tienda oficial del Remo) a 21,90 reales, unos 130 pesos argentinos, y el club se queda con el 10% de las ganancias.

Mal Pase: Vallés a Independiente Rivadavia (2015)

valles

Llevaba casi 11 meses sin jugar y cargaba con una rotura de los ligamentos cruzados de la rodilla izquierda. Jorge Almirón, su entrenador en Independiente de Avellaneda, le había comunicado que no iba a ser tenido en cuenta. Fue así que quedó libre, razones suficientes para que Gabriel Vallés cambiara de aire a mediados de 2015.

La oferta más firme le llegó desde Independiente Rivadavia, equipo que transitaba la intrascendencia en el Nacional B.

Sin mucho que analizar, el ex lateral derecho del Rojo enfiló para Mendoza, su provincia natal. Sin importarle demasiado su anterior paso por Godoy Cruz, posó con la camiseta de la Lepra y el jueves 20 de agosto de 2015 firmó el contrato que lo uniría con el club durante un año. Al día siguiente, lo esperaban para su primer entrenamiento… pero no apareció. ¡Y le rescindieron el contrato!

La versión más fuerte de la caída del pase ponía en el centro de la escena a los dueños de los derechos del jugador, quienes no quisieron ceder el 20% de una futura venta. Así, el pobre Vallés se quedaría sin jugar hasta que en 2016 apareció en Juventud Unida de San Luis y unos meses más tarde fue rescatado por el Santa Cruz de Brasil.

Etiquetas: Wembley FC (2012)

Que una cerveza sea el principal auspiciante de un equipo no es ninguna novedad. Puede pasar en cualquier rincón del mundo. También en cualquier categoría, si hasta un club de la novena división inglesa lo consiguió. Más precisamente, el Wembley FC, un modesto equipo londinense que siempre navegó por campeonatos poco relevantes.

En 2012, la cervecería Budweiser se hizo cargo de la sponsorización de The Lions con un proyecto que, además de difusión, incluía la contratación de varios futbolistas de renombre. O mejor dicho, ex futbolistas.

Los ancianos (?) que llegaron gracias al aporte de la compañía norteamericana fueron David Seaman (48 años, aunque solo actuó como entrenador de arqueros), Martin Keown (45), Graeme Le Saux (43), Brian McBride (40), Ray Parlour (39) y, por supuesto, Claudio Caniggia (45). Estos notables apellidos formarían parte del plantel del Wembley FC que disputaría la FA Cup. Torneo que, curiosamente, era auspiciado por la misma cerveza.

Para que no hubiera suspicacias, la marca aseguró que el hecho de convocar a esas antiguas figuras no tenía nada que ver con el arreglo con la Asociación, y que sólo querían ayudar a un equipo pequeño a tener un papel decente en la competencia. En este combo también entraba ESPN, que registraría el periplo del equipo en un documental llamado Dream on, aunque tranquilamente podrían haberle puesto Wembley FC, the other passion (?).

El manager de la institución, Ian Bates, defendió la idea: “hace un año jugábamos frente a una tribuna vacía y el club house se estaba cayendo. Ahora, esta inversión significa que los grandes momentos nos están esperando”. Si el directivo derrochaba optimismo, lo del asesor técnico Terry Venables (ex DT de Inglaterra, Australia, Barcelona) directamente estaba al borde de la locura: «Básicamente, la idea es conseguir que el equipo llegue al estadio de Wembley, que se puede ver desde aquí, a ganar la copa».

¿Cómo le fue a Claudio Paul? No tan mal: jugó 3 partidos, hizo un gol y metió una asistencia. Cuando el equipo quedó afuera, el Hijo del Viento aclaró: «Mucha gente pensaba que volvía para jugar todo un campeonato, y no es así. Esto fue un proyecto, no es que yo volví a jugar al fútbol todo un torneo. No es algo a largo plazo, no me vine a vivir a Inglaterra. Inicialmente, esto era a un partido, mi contrato con Budweiser era por un par de eventos, que incluían un encuentro oficial”.

Más no se le podía pedir al Pájaro, que así realizó su último vuelo. Y todo esto, gracias a la birra.

Voy Al Arco: Leandro Amaral (2008)

Una invitación al corchazo. Eso fue la temporada 2008 de Vasco da Gama en el Brasileirão, que contó con escenas insólitas, como la expulsión de sus arqueros cuando ya no quedaban más cambios en dos jornadas consecutivas. Tras la derrota contra Cruzeiro de la fecha 24, en la que el titular Tiago vio la roja y terminó atajando Edmundo, fue Roberto el que se adueñó del arco, al menos para el partido siguiente, ante Náutico en São Januário.

Pero cuando la mano viene torcida, no hay vuelta que darle. A falta de diez minutos para el final del encuentro, el conjunto carioca, que ya jugaba con uno menos por obra y gracia del defensor Jorge Luiz, perdía por 2 a 1 y Roberto tuvo que tocar la pelota con la mano afuera del área para evitar el tercero. Esta vez, el que se puso los guantes y soportó los cascotazos fue el delantero Leandro Amaral, que había marcado el empate transitorio en el primer tiempo.

Ya en el descuento, Ruy Cabeção dejó a Felipe mano a mano con el goleiro improvisado y anotó el 3 a 1 final para los pernambucanos, en otro capítulo de esa crónica de un descenso anunciado.

Etiquetas: Barcelona de Guayaquil (desde 1996)

Con 15 títulos, Barcelona Sporting Club es el más campeón del fútbol ecuatoriano, aventajando por dos a Emelec y El Nacional, y por cinco a la Liga Deportiva Universitaria de Quito. Sin embargo, las últimas dos décadas no fueron buenas para los Canarios. Apenas se coronaron en 1997, 2012 y 2016.

Si algo caracterizó a este período sombrío del cuadro más popular del país fue el apoyo incondicional de las cervecerías en el pecho de su casaca. Entre 1996 y 2003 fue Pilsener, el producto estrella de Cervecería Nacional, quien estampó su marca en la camiseta más codiciada del Ecuador. Seguramente uno de los modelos más recordados por los hinchas sea el que el Coloso de América vistió entre 1997 y 1998, cuando se consagró en el campeonato local y alcanzó la final de la Copa Libertadores, donde cayó frente al Vasco da Gama. Aquel diseño de Marathon se distinguía por ser ¡una camisa con botones! (modelada en la imagen de abajo por el Diablo Marco Antonio Etcheverry), un concepto similar al que Puma implementaría en algunos equipos argentinos varios años después.

A medida que pasaban las temporadas y acumulaba decepciones, Barcelona veía cómo festejaban (y achicaban distancias) Liga Deportiva Universitaria de Quito, Emelec, Deportivo Quito, El Nacional y hasta conjuntos impensados como Deportivo Olmedo o Deportivo Cuenca. Había que buscar un chivo expiatorio y había que encontrarlo rápido.

A comienzos de 2003, el Canario finalizó su contrato con Cervecería Nacional y enseguida anunció que su espacio durante los próximos cinco años lo ocuparía Cervecería Suramericana, la segunda en importancia del país, que decidió estampar la marca de Cerveza Biela, en una especie de último intento por reflotar sus ventas.

Sin embargo, luego de que la multinacional AmBev comprara Cervecería Suramericana, a fines de 2003, Biela tenía los días contados. Así fue como, durante los últimos meses de 2004, aquel tradicional logotipo fue reemplazado por uno más conocido a nivel global, aunque toda una novedad en Ecuador: el de la brasileña Brahma, que salió al mercado en octubre.

El 2005 marcó el regreso de Pilsener (pese a la bronca de AmBev, que propuso un sponsoreo en conjunto) a la camiseta del Barcelona de Guayaquil, donde se mantiene hasta hoy, en una relación a prueba de balas. En el medio, claro, se vivieron épocas turbulentas. En 2008, por ejemplo, en plena desesperación por ganar algo, el cuadro ecuatoriano anunció la contratación del delantero argentino Rolando Zárate, que venía de un pálido paso por River Plate. Aquel fichaje fue el más caro de la historia del club, pero las cosas salieron mal. El Roly jugó poco, se lesionó mucho y se fue mal.

¿Qué tiene que ver Pilsener con esto? En abril de este año, Juan Alfredo Cuentas, vicepresidente financiero del Barcelona, celebró el lanzamiento de Pilsener Barcelona, una nueva cerveza orientada al hincha del torero, cuyas ventas estarían destinadas a cancelar el saldo pendiente de la deuda que mantenían con el Roly.

Ya pasaron varios meses y hasta ahora ni noticias de la Pilsener Barcelona. Es más, a comienzos de julio se anunció que la taquilla del encuentro de ida por los octavos de final de la presente Copa Libertadores ante Palmeiras aportaría la plata fresca para pagarle a Zárate. ¿Qué pasó? De las más de 33 mil personas que asistieron al estadio Monumental, poco menos de la mitad abonaron su entrada. Los directivos ecuatorianos esperaban una recaudación cercana al medio millón de dólares… y apenas alcanzaron los 187 mil dólares. Pero no son todas malas noticias.

Hace algunas horas, mientras le dábamos los últimos retoques a esta historia, el Beto Carlos Alfaro Moreno, vicepresidente deportivo del Barcelona, anunció que se saldó el total de la deuda con el argentino. ¡A destapar unas birras!

Chapitas: Terry Dodd

Si la cerveza no se hubiera cruzado en su camino, tal vez Terry Dodd hubiese sido un gran goleador de la Premier League o al menos de la Championship. Pero no, Terry Dodd descubrió las virtudes de la birra desde muy joven y entonces, pese a sus buenas condiciones, solo le dio el cuero para ser un típico goleador gordo de las categorías más bajas del ascenso ingles. ¿Lo vamos a condenar por eso? Claro que no. ¡Si gracias a la birra lo conocimos!

Atención a su carrera. Surgió en el Worthing, pero se puso la camiseta de varios equipos vecinos, entre los que se destacan East Preston, Horsham YMCA, Bognor Regis Town, Lewes y Peacehaven, todos de la región de East Sussex, en el sureste de Inglaterra. Nunca se tomó más de un bondi para cambiar de club. Capo.

Su pico de fama, sin embargo, lo lograría con la camiseta de otro equipo de la zona, el Horsham FC: en abril de 2016, Dodd anotó 3 goles para la victoria ¡11 a 1! ante el Hallisham, por la última fecha de la Southern Combination League. Hasta ahí nada raro para un jugador acostumbrado a meter tripletes (hizo 30 goles en esa temporada). ¿Y entonces?

Ese mismo día, el goleador falló una posibilidad luego de dejar en el camino al arquero y quedar con el arco a su merced. Desde el vértice del área chica, Terry Dodd la tiró afuera y para ahogar sus penas, agarró el vaso de cerveza de un hincha y tomó un trago, para sorpresa de los niños presentes y Howie, la mascota del club.

Desde acá, nuestros respetos para semejante ejemplo.

 

Racing turquesa (2011)

¿De qué color es la camiseta alternativa de Racing? Si nos basamos en su historia, diríamos que azul marino es el color que más lo representa. Sin embargo, ha tenido casacas con predominio del azul francia, el celeste, el blanco, el negro y otras combinaciones que incluyeron el amarillo o el rosa. Ninguna como la casaca utilizada en 2011.

En diciembre de ese año, La Academia presentó una tercera equipación en diferentes tonos de turquesa, para diferenciarse de la titular albiceleste y la suplente azul. La idea de la marca Olympikus, como suele ocurrir en estos casos, era que la camiseta se utilizara en competencias paralelas al torneo de Primera División. Lo único extra que disputaba Racing en ese entonces era la Copa Argentina, así que ahí se produjo el estreno.

En San Juan, el equipo del Cholo Simeone salió a la cancha vestido de turquesa para enfrentar a El Porvenir, por los 32º de final de la Copa Argentina. Y a pesar de haber debutado con un triunfo (2 a o, con dos goles de Teo Gutiérrez), la casaca no volvió a usarse.