
Fernando Javier Pierucci
Prometedor número 9 que con el pasar del tiempo se transformó en un goleador clase Z. Su trabajo, el de convertir en el arco de enfrente, lo hace de forma respetable, pero generalmente alejado de las grandes luces, en competencias de dudoso rigor y en equipos de nombres extravagantes.
Iniciado en la cantera de Rosario Central, tuvo un 1998 a toda velocidad con pasos por la Cuarta División (fue máximo anotador), la Reserva (hizo 4 tantos en 4 partidos) y la Primera, donde debutó en un encuentro ante Huracán y, como en el mejor cuento de hadas, hizo un gol. Ese día el Patón Bauza lo puso junto al Rafa Maceratesi, precisamente uno de los rivales que tuvo Pierucci a la hora de hacerse un lugar entre los delanteros canallas.
Desde su estreno hasta su partida del club vivió de todo. Desde convocatorias de Pekerman para la Selección juvenil hasta partidos por la Copa Libertadores, pasando por lesiones inoportunas. Casi siempre como alternativa (se le complicó más cuando llegó Pizzi), aunque se las arreglaba para anotarse en el marcador (hizo 9 en 65 partidos locales).
En 2003, cuando se creía que explotaría, lo cedieron a préstamo a la Universidad de Chile y ya no volvería a recuperar el protagonismo que había adquirido. Al club trasandino llegó para reemplazar a Luis Rueda y se puede decir que no estuvo a la altura hasta que enfrentó al Coquimbo, en el Estadio Nacional. Ese día entró desde el banco (por Diego Rivarola) y en 7 minutos hizo 3 goles para dar vuelta el partido y ganar 4 a 3.
A partir de ese momento tuvo más oportunidades de mostrarse e incluso pudo compartir dupla ofensiva con el Tino Asprilla. Pero en definitiva no logró convertirse en el gran atacante que esperaba el equipo Bulla.
Todo lo que vino después casi que estuvo de más. Su derrape futbolistico comenzó en el Espoli de Ecuador (2004), continuó con un descenso en la Argentina con la camiseta de Almagro (2004/05), siguió en el Ragusa (Serie C de Italia) y desembocó en el under ibérico, donde vistió los colores de los desconocidos CD Raqui San Isidro (bajó de Segunda B a Tercera), Sangonera (también en la Tercera española, equivalente a la C argentina) y Comarca de Nijar, conjunto con el que peleó la permanencia desde enero de 2007, en una categoría donde actuan equipos como Arenas de Armilla, Granada 74, Torredonjimeno, Iliturgi, Roquetas y Fuengirola-Los Boliches. Como un torneo de empresas pero sin piñas. Muy lindo.
Juan Pordiosero