
Carlos Alberto Desio
Para algunos nunca existió. Para otros, los más meticulosos, fue un ave de paso que jamás pudo meterse en la cabeza, y mucho menos en el corazón, de los hinchas de Independiente.
Hermano menor de Hermes, volante que asomó en el Rojo fines de los 80’s, también se inició en las inferiores del cuadro de Avellaneda y en el clásico puesto de número 10 metió presión para darle continuidad a la dinastía.
Finalmente la chance le llegó. En la Copa Centenario de 1993 debutó como titular en la derrota 3 a 0 ante River que significó la eliminación de la ronda de perdedores. No fue su único momento de gloria, ya que también alcanzó a disputar algunos minutos en un partido de Primera División.
Juntando esas pequeñas satisfacciones personales armó un currículum que sólo le sirvió para actuar en ligas de menor relevancia como la Primera B (con Defensores de Cambaceres) y en su pueblo, Corral de Bustos, donde el reconocido Hermes y el Cabezón Ruggeri son verdaderos ídolos.
A Carlitos no le da el handicap para semejante halago pero al menos se preocupa para mejorar profesionalmente. Desde diciembre del año pasado es Instructor Nacional de Fútbol Infantil, después de haber estudiado junto a otros corralenses con apellido de futbolista, como Juan Carlos Gordillo y José María Garnero . Parece que en ese sector de Córdoba está de moda ser pariente de una ex gloria de los Diablos Rojos.
Juan Pordiosero





