Marino Gabriel

Gabriel Alejandro Marino
Otro baluarte defensivo de aquella Selección Argentina Sub 17 de 1985 que ganó el Sudamericano de Buenos Aires y que hizo agua en el Mundial de China.
Durante la clasificación le marcó goles a Ecuador y Perú, pero las figuras de aquel equipo eran Fernando Cáceres, Kuyumchoglu, Hugo Maradona, José Miguel y Fernando Redondo.
Su debut en 1989 en Argentinos Juniors fue también despedida ya que no pudo hacer pie y terminó jugando en categorías de ascenso.
En All Boys (1991-1996) encontró su lugar y logró el ascenso al Nacional B junto a Pascutti, Maidana y Novarese. Años después también tuvo compañeros de la talla de Fernando D’Amico, Czornomaz, Damián Yañez y Bartelt.
Allí cumplió un ciclo y volvió a cambiar de aire. Firmó con Almirante Brown (1996-1997) en donde jugó 15 partidos y conoció al mítico Alejandro Eliseo Allegue, Palavecino, Marcelo Ruffini, Forestello y Sara.
Su última aparición en los medios fue en marzo del 2007 cuando durante el Sudamericano Sub 17 contó una anécdota personal y aconsejó a los chicos en un diario deportivo.

Cucu

Mohamed Lennon

Queda claro que el Turco Mohamed debería tener un carnet de socio vitalicio de esta sección. Genio y figura durante la época de las vinchas, las colitas, las pulseras y las calzas fluo, no dejó accesorio por conocer…y mostrar. En esta ocasión, lo vemos al ex delantero de Huracán con jardinero de jean azul combinado con blanco y unos tiradores al tono que enmarcan el chivo bien grande de Soho, la marca de la remera. Completan el cuadro y le dan vida a la gloriosa imagen, dos artículos de primera necesidad en la casa de cualquier vanguardista que se preciara de tal a principios de los 90’s: unas gafas oscuras a lo John Lennon y una gorra a lunares, como para descontracturar un poco la formalidad del conjunto. Delicioso, Turquito. ¡Gracias por existir!

Juan Pordiosero

Unión sin marca 2005

Como muestra del caos que reinaba en Unión de Santa Fe a comienzos de 2005 vale esta foto donde se destaca la presencia de Daniel Bazán Vera con una remera de Super Mer K-2, un grupo de cumbia sobre el cual no podemos aportar mucho y esperamos nunca poder aportar. El objetivo del Indio seguramente fue clausurar visualmente la camiseta hecha de apuro por el club después de rescindir contrato con la empresa Puma. Como se puede observar en el resto de sus compañeros, la casaca (con la publicidad mal estampada, además) tenía un diseño similar al utilizado por Argentina en el Mundial 2002 aunque con un tira menos en los hombros, lo que nos da la pauta de que, con un poco más de entusiasmo y menos pudor, se hubiesen animado a copiar casi a la perfección el modelo de adidas. Como si todo eso no alcanzara para completar el paisaje, al arquero tatengue parece que le avisaron sobre la marcha sobre el cambio de pilcha y ni tiempo tuvo de llevarse un buzo nuevo desde la casa. Después, Unión firmó contrato con Lotto.

Juan Pordiosero

Jiménez Aguilera Américo

Américo Jiménez Aguilera
Arquero paraguayo del estilo Manuel Serrano, morocho, petiso y atajador, aunque este último ítem haya quedado en duda después de una fastidiosa tarde de octubre de 1989, cuando se comió 7 goles de Independiente defendiendo la valla de Chaco For Ever, equipo que le dio la chance de probar suerte en la Argentina.
El nivel individual estuvo condicionado por el colectivo, por cierto, ya que ese conjunto chaqueño la pasó bastante mal durante la temporada 1989/90 y apenas safó del descenso ganando un desempate ante Racing de Córdoba.
En su país se había desarrollado en Nacional y en Cerro Porteño durante los 80’s. Después, tuvo un transitar poco elogiado por Colombia, donde defendió la divisa del Deportivo Pereira y Unión Magdalena. Una vez llegado al fútbol argentino, le tocó compartir el arco con Néstor Merlo. El ex Boca disputó 25 partidos en ese campeonato mientras que el guardameta de Paraguay se sometió a un acribillamiento sin piedad: 24 goles en 13 encuentros. Esa experiencia le dio el empujón necesario para abandonar el fútbol.

Juan Pordiosero y ustedesnoexisten
(en simultáneo con Bestiario del Balón)

Villarreal Rubén

Rubén Mario Villarreal
Surgido de las inferiores de Rosario Central, se destacó en una camada que tenía a Luciano de Bruno, Juan Pablo Rochi y Hugo González como valores más importantes. Promovido a la Primera División en 1998, tuvo en ese año su momento de gloria. No sólo disputó 3 partidos en la máxima categoría sino que además integró una poco recordada Selección sub 20 que participó de un torneo amistoso en España. Aquel combinado, ya mal parido de entrada por la negativa de los clubes de ceder a los jugadores consagrados, estuvo conformado por algunos medianamente conocidos, como Diego Trotta, Daniel Islas, Iván Moreno y Fabianesi, Damián Manso y Mario Turdó, y otros un tanto ignotos como Miguel Córdoba y Miguel Castilla. El pibe Villarreal cumplió jugando como lateral por la izquierda. Incluso hizo un gol ante el Levante en aquella gira que no dejó demasiado para contar.
A su regreso a la Argentina tuvo la chance de jugar en el torneo Apertura pero siempre vio sus posibilidades acotadas pese a su versatilidad, ya que también se las arreglaba como volante zurdo o enganche.
Tras una temporada de pura incertidumbre, a mediados de 2000 se incorporó a Almirante Brown de Arrecifes con la intención de mantenerse activo y ganar terreno perdido. Dos años en la tierra de los Di Palma le dieron suficiente confianza para bajar a la Primera B sin bajonearse. De hecho jugó en esa categoría con Argentino de Rosario (2002/05) y se bancó un descenso que pronto remendó con un regreso a la división de siempre.
Justo cuando se estaba convirtiendo en un histórico del Salaíto, pasó a Atlético Tucumán (2005) para sentir la presión de jugar en un equipo grande del Argentino A. Pero a su carrera, claro, le faltaba algo fundamental: una viaje al exterior. Y así fue como en enero del año pasado fichó para Real Potosí de Bolivia, donde le tocó actuar de forma salteada. Doce meses más tarde, fue descartado para integrar el equipo que se preparaba para disputar el torneo local y la Copa Libertadores.
El rosarino, obstinado, empezó a practicar con el San José de Oruro pero cuando se quiso dar cuenta estaba entrenando con 7 argentinos (Hernán Medina, Leonardo Torres, Serio Watson, Cristian Chaparro, Mauro Moraga, Juan Maraude y Lisandro Moyano), un colombiano (Jhon Peña Carabali) y un paraguayo (Arístides Núñez). El problema era que los dirigentes sólo habían planeado la contratación de 4 extranjeros. Hoy por hoy no figura en las crónicas del fútbol boliviano y estimamos que fue desafectado, pese a que había actuado en algunos amistosos de la pretemporada.
Las jornadas de aquel lejano 1998, cuando era una incipiente figura y pintaba para ser el número 3 de Central, parecen desvanecerse cada vez más en el recuerdo de la gente. Pero Villita alguna vez prometió. Y como muchos de su especie, terminó sobreviviendo en la más absoluta indiferencia.

Juan Pordiosero

Moriconi Mono 1992

Ya hicimos referencia en alguna oportunidad sobre la costumbre de algunos arqueros de atajar con buzos pertenecientes a colegas del extranjero. Si bien este caso no pertenece al mismo rubro, no deja de sorprender la precariedad del atuendo de Gustavo Moriconi, legendario portero argentino que en 1992, a modo de maniquí de la empresa Olan, se calzó un buzo celeste que tenía en sus mangas detalles del mismo diseño del Camión que ideó y popularizó Navarro Montoya por aquellos años. Interpretamos que la firma, porque aquel entonces proveedora de indumentaria de Platense, se quedó corta con la tela celeste y tuvo que recurrir a su stock más preciado para cubrir los brazos del modelo. De otra manera no se entiende. Tiempo más tarde Moriconi pasó a Newell’s y para el album de figuritas retocaron la imagen, borrándole la publicidad. Al menos eso queremos creer. Nos costaría aceptar que ese mamarracho, con el escudo del Calamar además, haya sido utilizado por el 1 durante su estadía rosarina.

Juan Pordiosero

Maier Diego

Diego Rafael Maier
Debutar y al mismo tiempo despedirse de la primera categoría, a esta altura, ya es un hecho más que frecuente entre los jugadores que integran la elite baldosera. Pero que ese único partido no sea otro que un clásico, cosa de privilegiados, no hace más que agregarle un plus a una baldosa cantada. Esta la historia de Diego Maier.
Nacido en Esperanza, provincia de Santa Fe (el mismo pueblo en el que vio la luz Matías Donnet), el 6 de junio de 1980, y volante por excelencia, comenzó su carrera futbolística en Mitre de Esperanza.
Con el paso del tiempo se unió a las divisiones inferiores de Unión de Santa Fe. Se dio el gusto de compartir tardes con grossos de la talla de Manduca, Wernly, Mosset, Desvaux, Parmiggiani, Israilevich y Saad, entre otros.
El 12 de noviembre de 2000, Unión y Colón igualaron 2 a 2 por la decimocuarta fecha del Torneo Apertura 2000. A los 28 minutos de la segunda etapa, Maier reemplazó justamente a Matías Donnet. En los 17 minutos que estuvo en cancha, según las crónicas, cumplió una digna labor. Sin embargo jamás volvió a pisar el césped de una cancha de primera división en el fútbol local.
Para la temporada 2001/2002 fichó con Ben Hur para disputar el Torneo Argentino A. Desde un comienzo, la transferencia tuvo inconvenientes porque entre Mitre, club dueño de su pase, y Unión no lograban un acuerdo. Como si eso hubiese sido un presagio, el jugador rescindió el contrato cuando el torneo todavía no había finalizado.
En pleno año mundialista llegaría a Panamá, donde haría carrera. Primero vistió la casaca de Plaza Amador (2002), donde se consagró campeón del torneo Clausura dirigido por el argentino Sergio Giovagnoli. A comienzos de 2003 jugó un puñado de partidos amistosos en Independiente Petrolero de Bolivia. Una de las crónicas de su paso por el país del altiplano indica: «El argentino Diego Maier se sumó a este tipo de conductas antideportivas, mostró muy poco en el oficio del fútbol y sacó a relucir sus dotes artísticas puesto que en cada contacto con el balón terminaba en el suelo e increpaba a sus adversarios.» Digno de un baldosero. Luego pasó por San Francisco FC. Para la temporada 2003/2004 retornó al Plaza Amador. En enero de 2005 reapareció en Santa Fe para entrenar durante unos días con el plantel de Unión, sin embargo se volvió a ir. A mediados de 2006 se desempeñaba en el Alianza FC y tenía una oferta del Árabe Unido panameño cuando decidió volver a la Argentina para jugar en San Lorenzo… pero de la liga esperancina, donde los contratos son suculentos, pero el nivel futbolístico deja bastante que desear.
Habida cuenta de esto, a comienzos de 2007 retornó a Panamá para volver a vestir los particulares colores del Alianza FC.
Todavía no sabemos cuál es el hecho que lo hizo festejar tanto, según se aprecia en la foto.

KeyserSoze